(Pulso) ¿Incertidumbre? Los proyectos de inversión son el mejor reflejo del desempeño de una economía. Del termómetro de un país.
Según datos solicitados por PULSO al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), los proyectos de inversión ingresados al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental rozan los US$22.000 millones entre enero y septiembre de este año, un 56% menos que en igual periodo del año anterior.

Más aún: la cifra acumulada en 2014 es la más baja registrada en los últimos cinco años, período en que entró a regir el Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (R-SEIA) y la reforma medio ambiental.

El sector minero es el que evidencia la mayor caída en los proyectos de inversión presentados a evaluación: en los primeros nueve meses del año bajan 88% respecto a igual periodo de 2013.

La industria energética evidencia un alza de un 52%, pero hay que considerar que la mayoría de los proyectos presentados a la autoridad son Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) pues son iniciativas de Energías Renovables No Convencionales, las que en su mayoría no declaran impactos ambientales significativos. Más aún, muchas obras de ERNC tienen aprobados sus DIA, pero aún no se construyen pues no tienen el financiamiento para aquello.

Por su parte, las obras de Infraestructura de Transporte y las iniciativas de tratamientos ambientales, ligada a la industria sanitaria, registraron una caída interanual de 70,6% y 89,8%, respectivamente, en sus ingresos al SEIA.

Minería a la baja

En los primeros nueve meses de 2013, ingresaron al sistema U$19.200 millones en proyectos mineros, cifra que cae dramáticamente a US$2.333 millones en lo que va de este año. “Efectivamente, contrasta la baja cantidad de proyectos mineros sometidos al SEIA en lo que va de este año, con la gran cantidad de proyectos de este sector que se gestaron e iniciaron su evaluación ambiental en años previos, especialmente en pleno súper-ciclo del cobre. Esto se explica, en parte importante, por la pérdida de competitividad que enfrenta la minería chilena. Afecta también el cambio de énfasis de la minería mundial, desde políticas enfocadas en el crecimiento, hacia políticas de control de costos y de retorno de los activos”, afirma el presidente ejecutivo del Consejo Minero, Joaquín Villarino.

El dirigente es aún más cauto, por cuanto destaca que el catastro de proyectos de las empresas socias del Consejo Minero ha venido mostrando, consistentemente, que existe una carpeta amplia de proyectos “en evaluación”, en su gran mayoría ya ingresados al SEIA. “No existe respecto a ellos una decisión de concreción tomada y en las condiciones actuales percibimos que la indefinición continuará”, dice.
Para la activación de estos proyectos y el desarrollo de otros nuevos, Joaquín Villarino afirma: “Lo clave es recuperar competitividad, lo que a su vez requiere que como industria y como país avancemos en distintos frentes, incluyendo suministro de energía y de agua, productividad y mayor claridad regulatoria”.

Álvaro Merino, gerente de Estudios de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), complementa que, en algunos casos, se han postergado proyectos por decisiones de los tribunales, particularmente en relación con la interpretación del Convenio 169 de la OIT. “La postergación de proyectos, en definitiva, se traduce en menor crecimiento, empleo y desarrollo”, destaca el ejecutivo.

Sobre este punto, ayer el ex ministro de Hacienda del gobierno de Sebastián Piñera, Felipe Larraín, se mostró escéptico frente a la posibilidad que la economía chilena crezca en torno a un 3% en 2015. “El gobierno dice 3,6%. Yo creo que con dificultad Chile llegará al 3%”, sostuvo en la inauguración del Encuentro Nacional de Agricultura (Enagro), ocasión en la que hizo un llamado al Ejecutivo: “Esta economía se está afectando por la incertidumbre y las mañas políticas como la reforma tributaria”.

También en Enagro, el subsecretario de Hacienda, Alejandro Micco, dijo que la política fiscal del gobierno es transitoria. “No se puede crecer en el mediano y largo plazo a punta de estímulos fiscales”, dijo.

El factor de las energías renovables y la baja en el sector inmobiliario

A pesar de la tendencia negativa en cuanto al ingreso de proyectos de inversión, hay dos sectores que presentaron características particulares.
En la industria energética, el ingreso de Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) creció un 67%, esto, principalmente por la mayor presentación de iniciativas renovables no convencionales, las que en su gran mayoría no declaran impactos ambientales.

En los últimos meses, iniciativas como la Planta de Concentración Solar de Potencia Copiapó Solar (US$2.000 millones) y la Central Cerro Dominador de Abengoa (US$1.300 millones) aumentaron los montos.

El sistema registró además una caída de un 68% en el ingreso de proyectos inmobiliarios. Mientras en 2013 las iniciativas alcanzaron los US$2.817 millones, en los primeros nueve meses del presente ejercicio las obras que se presentaron al SEIA llegaron sólo a US$883 millones.
La razón de esta caída obedece a que en el nuevo reglamento del SEIA, que entró en vigencia el 25 de diciembre de 2013, se eximió de ingresar al sistema a los proyectos inmobiliarios que se encontraban en zonas con planes de descontaminación vigente. Este cambio fue revertido por el actual gobierno y ahora todas las iniciativas deben tramitarse.