(Pulso) El precio del cobre es clave para determinar el nivel de otros activos como el cruce dólar-peso. Es por ello que cualquier nueva pista de hacia dónde fluctuará es clave.

Ayer Goldman Sachs Group Inc. bajó sus pronósticos de precios a plazo para cobre y aluminio, citando las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, una profundización de la recesión industrial, los decepcionantes datos chinos de crecimiento y la depreciación del yuan.

El banco redujo su objetivo de cobre a seis meses a US$6.500 la tonelada métrica (US$2,948 la libra) desde los US$6.700 (US$3 la libra). La cotización del metal rojo en Londres terminó en US$2,65 la libra luego de escalar 1,34%, con lo que promedia US$2,74 la libra en el año.

De todos modos, son ligeramente más optimistas que, por ejemplo, Cochilco. Hace unos días ajustó a la baja la proyección de precio del cobre para 2019, de US$3,05 a US$2,81 la libra; y para el año 2020 de US$3,08 a US$2,90 la libra.

Goldman también bajó sus objetivos de tres meses, no obstante, sus pronósticos a 12 meses los mantuvo sin cambios.

“El telón de fondo macro nos ha sorprendido a la baja en las semanas recientes”, escribieron en la nota los analistas Sabine Schels y Mikhail Sprogis.

“En ausencia de un acuerdo comercial, los metales base pueden tener dificultades para recuperarse de manera sostenible hasta que haya clara evidencia de un repunte en el crecimiento chino” y un debilitamiento del dólar, sostuvieron.

Explican que los precios de los metales básicos se han desplomado en medio de la débil demanda a medida que la guerra comercial entre Estados Unidos y China pesa sobre la actividad manufacturera global. Los metales han encontrado apoyo en el ajuste de inventarios, pero la situación macroeconómica es “abrumadoramente negativa”, lo que continúa limitando el potencial de ganancias de precios.

La reducción de los pronósticos de Cochilco también se fundamentan en la guerra comercial y la desaceleración china: “Este conjunto de acontecimientos elevó la aversión al riesgo de los inversores en commodities, quienes han ignorado los aspectos fundamentales que anticipan un déficit de cobre para este año. Si bien se prevé un ligero repunte del precio en el segundo semestre -asociado a b ajas en la tasa de política monetaria en las economías desarrolladas y un crecimiento de la demanda de refinado en los países de Asia-, esto no lograría modificar significativamente el precio promedio anual acumulado a la fecha”, señalaron en su momento.

“La tasa de expansión del consumo en China también se redujo para este año, del 2,5% proyectado en marzo a 1,2%, debido a un menor dinamismo del sector exportador y de la industria manufacturera, destacó Cochilco.

Otros metales

Goldman Sachs también bajó su objetivo a seis meses para el aluminio a US$1.900 la tonelada desde los US$2.000, según una nota a los clientes del banco de inversión. Ayer se cotizó en US$1.774 por tonelada.

Solo el níquel y el mineral de hierro se ven al alza a corto plazo, precisaron.