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Deuda fiscal llegará a 25,2% del PIB en 2017, su mayor nivel en 24 años

Endeudamiento sumará aumento de 21 puntos en la última década. Déficit estructural será de -1,7% y -1,5% del PIB en 2016 y 2017.

ex ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés.

(La Tercera) El elevado déficit efectivo proyectado para 2016 y 2017 -con su correlato en un aumento relevante de la deuda bruta en el mismo período- se tomó la presentación del ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, cuando dio a conocer ayer el Estado de la Hacienda Pública a la Comisión Especial Mixta de Presupuestos.

Esto, porque la revisión y actualización de los principales parámetros macroeconómicos considerados para el Presupuesto 2017 arrojaron una proyección de un déficit efectivo de 3,1% para el presente año, lo que implicaría una deuda bruta que sube a 21,7% del PIB.

En este sentido, si bien se trata de un Presupuesto mayoritariamente reconocido como “austero” y “responsable”, de todas maneras profundizará el endeudamiento del país, llevando el déficit efectivo a 3,3% del PIB, con una deuda bruta que se disparará a 25,2% del Producto. Este sería el nivel más alto de deuda alcanzado por Chile desde 1993, cuando esta se ubicó en 28,5%. Así, en solo 10 años la deuda aumentará 21,3 puntos porcentuales, y entre 2016 y 2017 anotará un alza de 3,5 puntos, el mayor incremento desde al menos 1991.

La deuda neta -considerando los activos del Fisco- alcanza al 2,3% del PIB a marzo de este año.

Durante su presentación, el ministro de Hacienda explicó que de los US$ 11.500 millones solicitados como tope de endeudamiento en 2017, US$ 9.000 millones se obtendrían vía emisión de deuda, US$ 500 millones en compromisos con organismos multilaterales, y US$ 1.000 millones vendrían de vencimientos de bonos de reconocimiento. Finalmente, US$ 1.000 millones serán tomados como deuda por el Fisco para traspasarlos al Fondo de Reserva de Pensiones.

Con todo, el titular de finanzas públicas aseguró que “el Presupuesto 2017 considera una expansión del gasto prudente, que atiende las principales prioridades ciudadanas y que mediante la inversión que moviliza el sector público contribuye a un mayor dinamismo económico”. Entre otras cifras, el ministro Valdés confirmó la proyección de crecimiento para 2016, fijándola en 1,75%, mientras que el próximo año anotaría un avance del PIB de 2,25%. En 2018 estima un crecimiento de 3,25%.

Preocupación

Parlamentarios de la oposición mostraron preocupación por el crecimiento de la deuda, sobre todo por la carga que puede significar para un próximo gobierno. “El endeudamiento de hoy significa que estamos hipotecando el futuro de las actuales y futuras generaciones, ellas van a tener que destinar parte de los ingresos futuros para pagar las deudas que hoy se están contrayendo”, recalcó el senador RN, José García Ruminot, poniendo en duda el compromiso del Ejecutivo por reducir el déficit efectivo. Por su parte, el diputado UDI Patricio Melero manifestó que “nos preocupa el nivel de compromiso y de endeudamiento que el pais está tomando. Ya estamos en un nivel de US$ 50.000 millones (…) quien asuma el gobierno de Chile en 2018 va a heredar una pesada mochila que los dejará con complejidades para nuevos avances”.

Dicha preocupación también hizo eco en el economista de la Usach y ex director de Presupuestos, Guillermo Pattillo, quien indicó que “esperaba que hubiese un esfuerzo significativo de la autoridad por reducir el déficit efectivo en forma relevante respecto a lo que hará en 2016. Me parece de verdad muy serio”. Además, afirmó que “es una posición claramente insostenible, y denota al final que el esfuerzo de austeridad es más una palabra que una realidad”.

Contrario a esta visión más crítica del diseño del Presupuesto, Todd Martinez, director asociado del Grupo de Soberanos para América Latina de Fitch Ratings, sostuvo que “nuestra evaluación inicial del proyecto de ley de Presupuestos 2017 es que refleja un compromiso continuado con una política fiscal responsable y balanceada”. Explicó que se restringe el crecimiento del gasto “en línea con una perspectiva peor para los ingresos estructurales, pero evita un ajuste procíclico en el contexto económico débil”. Con todo, Martinez planteó que “estaremos analizando si esta práctica es consistente con la preservación de una fuerte balance fiscal soberano en el mediano plazo, ya que esta representa la fortaleza clave de la calificación actual”, agregando que la calificación de ‘A+’/Estable podría ser sensible a un deterioro de las finanzas públicas o también a un empeoramiento en la perspectiva para una recuperación económica.

En tanto, Marcos Buscaglia, socio fundador de Alberdi Partners, y ex economista jefe para la región de Bank of America, señaló que las cifras están en línea con lo esperado, si bien indicó que “la deuda ha crecido demasiado dado que la desaceleración del crecimiento es en gran parte estructural, a menos que se revierta parte del paquete de reformas durante el próximo gobierno”.

Respecto al nivel de expansión del gasto público, Buscaglia manifestó que “esto reduce sustancialmenete, pero no elimina, la posibilidad de una reducción de la calificación soberana de Chile durante 2017”.

Déficit Estructural

El déficit definido según los los ingresos y gastos permanentes de la economía también vieron una importante revisión en la elaboración del Presupuesto de 2017. Como ya se había adelantado, el déficit estructural fue revisado al alza dado un precio del cobre de largo plazo que se estableció en US$ 2,56 la libra y un PIB tendencial de un 3%. Esto llevó la proyección de Hacienda desde -1,3% en la ley aprobada para 2016, a -1,7%, su peor nivel desde 2010, cuando se calcuba un déficit estructural de 2,1%.

Asimismo, siguiendo la regla fiscal establecida por el propio ministro de Hacienda, la reducción de 0,25 puntos por año llevaría este déficit a 1,5% del PIB en 2017. En este contexto, Pattillo criticó que “hemos retrocedido todo el camino que habíamos avanzado, lo que es particularmente delicado”. Por lo mismo, el economista de la Usach remarcó que “las clasificadoras de riesgo no van a ver que bajó 0,25 puntos base, porque el nivel de déficit aumentó. Si la base se sigue modificando de esta manera, la convergencia al equilibrio no ocurrirá jamás”.

Uso de Fondos Soberanos

Una de las noticias que removió el mercado en su momento era la posibilidad de que el Ministerio de Hacienda recurriera a los Fondos Soberanos para financiar parte del déficit efectivo, pero finalmente Valdés optó por no recurrir a los activos dado un panorama favorable en las tasa de interés tanto externas como internas.

“Dado el nivel donde están las tasas de interés en el mundo y de Chile, hemos llegado a la conclusión que, en esta oportunidad, es mejor financiarlo (el déficit) con deuda”, explicó el Secretario de Estado, quien incluso planteó que se “protegerá” el Fondo de Estabilización Económica y Social (Fees) financiando el Fondo de Reserva de Pensiones con endeudamiento. Recordamos que el fondo de pensiones debe recibir anualmente como mínimo un monto equivalente al 0,2% del PIB del año anterior.

Para hoy se espera la exposición del director de Presupuestos, Sergio Granados, del Informe de Finanzas Pública, donde se detallará el panorama de los ingresos y gastos estructurales, además de la trayectoria esperada para el Balance Estructural.

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