(El Mercurio) Un año cumplirá, el 31 de agosto, Diego Hernández como presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), lapso en que las perspectivas de la industria mejoraron, junto con el aumento en el precio del cobre.

«Lo que está pasando ahora es mejor que lo que esperábamos hace un año atrás», dice el ex presidente ejecutivo de Codelco. Eso sí, sostiene que hay que ser cautelosos respecto del precio, ya que no es seguro que se mantenga en los actuales niveles en el corto plazo», señala el representante gremial al respecto.

Hernández indica también que las elecciones presidenciales pueden ser un factor para las mineras, al momento de decidir la reactivación de proyectos.

-¿Qué impacto pueden tener en la minería nacional las mejores perspectivas de precios?

«Los resultados de esta mejor expectativa ya se están viendo. Con un mejor precio las mineras pagan más impuestos que el año pasado, lo que quiere decir que la mayoría o todas están generando una caja positiva. También hay un aumento del empleo minero: los primeros cuatro meses del año hay un incremento de 18 mil puestos, llegando a 211 mil trabajadores en mayo».

«Las empresas no solo mejoraron sus márgenes operacionales porque subió el precio, sino que hicieron enormes esfuerzos para mejorar sus costos y lo han logrado. Como lograron generar caja comienzan a reactivar actividades que estaban paradas, muchas de ellas relacionadas con nuevos proyectos, y lo hacen en las primeras etapas».

-Las decisiones de invertir, ¿dependen solo del precio o también se relacionan con condiciones regulatorias?

«Van a volver las inversiones en la minería del cobre, pero en forma pausada, no habrá una carrera. Y durante un buen período habrá más proyectos que fondos para invertir».

«Nuestra cartera de proyectos es competitiva -aunque no extraordinaria- y ese es un aspecto que el inversionista ve, pero también mira todo el resto, como son las condiciones de inversión, regulación, posibilidades de judicialización o no, de obtención de los permisos».

«En una primera etapa, lo que necesita hacerse en Chile es ponerse de acuerdo para que las empresas obtengan los permisos y estén las condiciones para invertir. En una visión de más largo plazo, volver a hacer un esfuerzo para atraer la inversión, que el Estado sea proactivo y no contemplativo».

-Dentro de estas decisiones de las mineras, ¿puede pesar el resultado de las presidenciales?

«Sin duda que puede pesar. Si hay un gobierno que coloca la inversión como uno de los objetivos principales, sin duda que ayuda. Al revés, si la perspectiva es de un gobierno que pone más exigencias y no hace ningún esfuerzo en mejorar la regulación para que sea más competitiva, hay menos posibilidades de hacer las cosas bien».

-¿Cree que hay conciencia en los comandos de la relevancia de la minería como sector económico, más allá de la recaudación?

«Históricamente, no mucho. Pero si la crisis de precios pudiera, por así decirlo, tener una virtud, fue la de dar una voz de alerta al país de cuan importante es la minería. Ahora, cuando el crecimiento ha sido más bajo que el histórico, todos se han dado cuenta de que la inversión es importante también para el crecimiento del país y en minería bajó muchísimo, por lo que creo que existe consenso en la necesidad de reactivarla (…). La producción minera es también importante. Vimos como la huelga en Escondida, la más grande del país y el mundo, afectó el Imacec».

»Van a volver las inversiones en la minería del cobre, pero en forma pausada, no habrá una carrera. Y durante un buen período habrá más proyectos que fondos para invertir».

»Si la crisis de precios pudiera, por así decirlo, tener una virtud, fue la de dar una voz de alerta al país de cuan importante es la minería (…) creo que existe consenso en la necesidad de reactivar la inversión».