Luego de una planificación de varios meses, el equipo de planta de la División Andina de Codelco ejecutó una completa mantención al molino SAG en seis días. La acción implicó tres actividades críticas y de gran complejidad.

La mantención, que además se efectuó sin accidentes, fue observada por especialistas provenientes de otras compañías mineras como la australiana Rio Tinto y División El Teniente, para capturar el aprendizaje, ya que nunca se habían realizado las tres actividades simultáneamente.

“La mejor compañía había hecho el cambio de sistema de control en diez días, y nosotros la hicimos en seis días (156 horas). Esto fue posible gracias a una planificación al detalle y en equipo, con los profesionales de Seguridad y Abastecimiento”, señaló el gerente de Plantas, Marcelo Rodríguez.

Trabajos

Cerca de 180 eléctricos, 300 mecánicos, además de personal especializado de empresas proveedoras de Alemania, Estados Unidos y México, participaron en la mantención del molino, por el cual pasa el 65% de la producción diaria de División Andina y que fue instalado en la Expansión 64 ktpd de 1999.

Pablo Zúñiga, superintendente de Control, Instrumentación y Electricidad de la Gerencia de Plantas, señaló que “el foco principal y trabajo crítico se presentó en la planta SAG, donde tuvimos que hacer una reparación del motor anillo, cambio de segmento de polos, cambio del sistema de control y una mantención mayor del molino de bolas 2 para extender el ciclo de vida de este activo”.

Precisó que la planificación fue rigurosa, al punto que visitaron a los fabricantes para conocer hasta el último perno que sería intervenido, analizar aspectos de seguridad e interferencia, y con ello tratar de acortar la ejecución de los trabajos buscando todas las oportunidades de mejora.

Según Zúñiga, la tarea más crítica fue el cambio de segmento de polos, porque implicó levantar una masa de 7 toneladas en la parte superior del molino y sacar el polo de manera equilibrada. En tanto, el cambio de sistema de control fue la tarea de mayor complejidad. “Nos tomó cerca de un año desde que comenzamos la revisión de la ingeniería”, precisó.