Aportar evidencia para el diseño de políticas institucionales que promuevan trayectorias académicas más equitativas es el principal objetivo de una investigación desarrollada en la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), que analiza las estrategias afectivas y comunitarias que mujeres y diversidades sexuales despliegan para sostener su permanencia en carreras STEM.
Según el informe anual de matrícula 2025 de la Subsecretaría de Educación Superior, sólo un 20,8% de quienes ingresan a carreras STEM corresponde a mujeres. En este escenario se enmarca el proyecto posdoctoral de la investigadora de la Dirección General de Investigación, Innovación y Emprendimiento (DGIIE), doctora Yesenia Alegre, titulado «Tecnologías del vínculo: estrategias afectivas de inclusión entre mujeres y diversidades sexuales en STEM», que busca analizar aquellas prácticas cotidianas que permiten sostener trayectorias académicas en contextos donde persisten desigualdades estructurales de género.
«Mi propuesta se centra en comprender y visibilizar las estrategias afectivas y comunitarias que mujeres y diversidades sexuales desarrollan para permanecer en la universidad. A estas prácticas las denomino tecnologías del vínculo, y con esto, me refiero a acciones colectivas, tales como círculos de estudio, mentorías, redes entre pares o hacklabs feministas que emergen desde las propias protagonistas como formas de resistencia ante escenarios complejos», comentó la investigadora.
La relevancia de este tipo de investigaciones, subrayó Alegre, radica en que sus hallazgos pueden transformarse en un insumo clave para el diseño y fortalecimiento de políticas institucionales con foco en la permanencia. «Conocemos relatos de estudiantes que describen la vulnerabilidad que sienten al ingresar a la universidad. Por eso es fundamental comprender en profundidad la experiencia de las mujeres en ciencia. Las deserciones no pueden explicarse únicamente a partir de números, detrás hay trayectorias, vivencias y contextos que es necesario analizar», enfatizó.
La importancia de las redes
Desde una perspectiva que articula sociología del campo científico, enfoque de género y estudios sociales del afecto, el proyecto introduce el concepto de «tecnologías del vínculo» para referirse a formas de organización colectiva que emergen desde la propia experiencia estudiantil y académica. «Es interesante mirar las prácticas sociales que mujeres y disidencias sexuales realizan frente a la adversidad y vulnerabilidad, tales como acciones de autocuidado y de cuidado colectivo. Esas son las tecnologías vinculares que nos interesan, aquello relacional, colectivo, de protección y resistencia«, comentó.
En esta línea, la investigadora sostuvo que la experiencia universitaria y su dimensión afectiva son factores determinantes para que las estudiantes no sólo logren permanecer en carreras STEM, sino también para que puedan proyectar su trayectoria académica y profesional. Estas vivencias, explicó, inciden incluso en decisiones vinculadas a ciclos vitales, como la maternidad o la continuidad en estudios de postgrado:
«Hablar de afectación es referirse a un concepto más complejo que las emociones individuales. No se trata solo de sentimientos o intenciones personales, sino de un fenómeno social y de aprendizaje cultural que influye en nuestras decisiones y en la forma en que nos desenvolvemos frente a determinados escenarios”, precisó.
Actualmente, la USM cuenta con diversos espacios que encarnan estas prácticas vinculares, con distintos niveles de formalización. Entre ellos se encuentran círculos de estudio, redes de apoyo entre pares, hacklabs feministas, vocalías y programas de mentoría que articulan el trabajo conjunto entre académicas y estudiantes de pregrado, generando condiciones más inclusivas para el desarrollo de nuevas trayectorias en investigación.
Investigación colaborativa para políticas más inclusivas
El estudio se desarrollará a partir de una metodología cualitativa que contempla entrevistas narrativas a estudiantes y docentes, cartografías afectivas y talleres orientados a mapear colectivamente las experiencias de inclusión y exclusión en el ámbito universitario.
De esta forma, la investigación no sólo busca generar evidencia empírica sobre las estrategias que mujeres y diversidades sexuales desarrollan para permanecer en STEM, sino también aportar insumos para el diseño de políticas de inclusión basadas en experiencias contextualizadas a instituciones científico-tecnológicas.
En esta línea, este proyecto de investigación posdoctoral dialoga y se complementa directamente con su participación en el Observatorio de Género en Ciencia e Ingeniería de la USM, espacio institucional de reflexión y acción que se sostiene a partir de la investigación interdisciplinaria.