Considerada por Antofagasta Minerals como una de las mayores inversiones mineras de los últimos cinco años en Chile, Minera Centinela, ubicada en la Región de Antofagasta, se ha consolidado como una de las principales operaciones del Grupo Minero en nuestro país.
En ese contexto, Nicolás Rivera, gerente general de la compañía, aborda los principales desafíos y proyecciones de la operación en materia de expansión, innovación y sostenibilidad. Junto con ello, releva los avances en automatización, gestión hídrica y relacionamiento comunitario que marcarán la estrategia de la compañía durante este año.
El ejecutivo, que en febrero del 2026 cumplió un año en Minera Centinela, comparte con MINERÍA CHILENA una mirada actual del momento que vive la compañía, en medio del desarrollo de su plan de crecimiento, en el que la eficiencia operacional y la seguridad se sitúan como ejes centrales.
En paralelo, Rivera detalla el avance de proyectos estratégicos como la nueva concentradora y el desarrollo de nuevas fases de los rajos, elementos clave para sostener la producción futura y extender la vida útil del distrito minero.
¿Cuáles son los ejes de su gestión para este 2026 en términos de eficiencia operacional y sostenibilidad?
Siento que estamos viviendo un momento histórico, porque con el aporte de todos, de los trabajadores, profesionales y ejecutivos, estamos transformando a Centinela en una de las principales compañías mineras de Chile.
Estamos enfocados en consolidar una operación más eficiente, segura y sostenible. En un momento crucial para la compañía, el foco está en seguir optimizando procesos, incorporar tecnologías y prácticas que mejoren la productividad y mantener una gestión rigurosa de costos, considerando los contextos actuales. Tenemos importantes líneas de acción corriendo a la par y que se relacionan con nuestra visión de futuro y con la integración de los procesos de la nueva concentradora que está en construcción.
En sustentabilidad, seguimos avanzando en una minería más responsable: usamos agua de mar sin desalar y energías renovables, trabajamos con relaves espesados y estamos iniciando la operación de iniciativas pioneras como el Depósito de Relaves en Rajo. Todo esto acompañado de una relación cercana y transparente con las comunidades vecinas, con Sierra Gorda y Michilla.
¿Qué implicancias tiene para Centinela la aprobación de las nuevas fases de los rajos Mirador y El Llano?
Es una muy buena noticia para la compañía, porque son parte de las iniciativas que nos permitirán disponer minerales y habilitar un aumento de producción en el futuro, tanto en sulfuros como en óxidos. La explotación de nuevas etapas en los rajos Mirador y El Llano nos ayudará a sostener la producción, utilizando infraestructura existente y optimizando recursos.
También estamos avanzando en la operación de Encuentro Sulfuros, que será nuestro segundo rajo autónomo y uno de los principales rajos para alimentar la nueva planta concentradora y que está aumentando paulatinamente la cantidad de equipos en operación. Como Compañía tenemos que llegar a duplicar nuestra capacidad productiva y extender nuestra vida útil en 30 años, lo que implica enormes desafíos para todos. Pero tenemos un gran equipo y por eso estoy seguro de que vamos a ser exitosos.
¿Qué tecnologías están marcando la diferencia hoy en Minera Centinela?
Estamos avanzando en la incorporación de tecnologías para operar con mayores niveles de seguridad, eficiencia y sustentabilidad, que son nuestras prioridades. En esa línea, la automatización marca una diferencia importante, al reducir la exposición de las personas a riesgos y mejorar la productividad. A esto se suma la digitalización de los procesos, con analítica avanzada e inteligencia artificial para optimizar la toma de decisiones. Nuestro modelo de Gestión Integrada de Operaciones (GIO) nos permite monitorear en tiempo real procesos críticos desde la ciudad de Antofagasta, a muchos kilómetros de distancia de las faenas. Creo que, con orgullo, podemos decir que somos una de las operaciones mineras más innovadoras en Chile.
Minera Centinela ha sido pionera en el uso de agua de mar sin desalar. ¿Qué balance realizan de esta decisión y de su impacto en la operación?
El uso de agua de mar sin desalar ha sido fundamental para el desarrollo de la compañía. Comenzamos a innovar con esta tecnología hace más de 15 años y hoy es parte central de nuestra forma de operar. Por lo tanto, el balance es muy positivo, porque hemos demostrado que es posible producir cobre de manera eficiente sin necesidad de desalinizar agua, generando un nuevo estándar en la industria. Además, al usar agua de mar, permitimos que los pocos recursos hídricos disponibles en el desierto de Atacama puedan ser utilizados en otras actividades productivas o de conservación. De esta forma, aportamos también a las comunidades vecinas y a la región de Antofagasta.
¿Cómo proyectan la evolución de su estrategia hídrica frente al cambio climático?
El cambio climático nos exige fortalecer y adaptar permanentemente nuestra estrategia hídrica. Por eso, seguimos avanzando en la eficiencia en el consumo y en la optimización de procesos. Contamos con soluciones innovadoras en sustentabilidad, como los relaves espesados, donde logramos recuperar una cantidad importante de agua para reinyectarla a la cadena productiva.
Ahora, estamos iniciando la operación del Depósito de Relaves en Rajo, proyecto pionero que reutiliza rajos en desuso y permite recuperar agua y reinsertarla en el proceso hasta tres veces. Además, estamos incorporando criterios de resiliencia en la planificación de nuestras operaciones, considerando escenarios de mayor variabilidad climática, lo que implica infraestructura adecuada y una gestión más integrada del agua.
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