PerProMin 2026: ¿Qué está retrasando realmente la tramitación de los permisos sectoriales?

Las conclusiones de un análisis basado en 520 observaciones identificaron las principales brechas que afectan la tramitación de permisos sectoriales.

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En el marco del II Workshop PerProMin – Permisos para Proyectos Mineros 2026, cuya segunda versión tiene como lema «Permisología que fluye como el agua», Diego Muñoz, jefe de Proyecto de Minería y Medio Ambiente (MyMA), presentó las conclusiones de un análisis elaborado a partir de 520 observaciones realizadas por la Dirección General de Aguas (DGA) y la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) a 25 expedientes asociados a permisos sectoriales. El evento, organizado por B2B Media Group e iMercados, con el auspicio de Minería y Medio Ambiente (MyMA), se desarrolló en el Hotel Best Western Premier Marina Las Condes.

Al iniciar su exposición, explicó que el objetivo fue «poder compartir con ustedes un análisis de las observaciones críticas recurrentes, derivadas de las tramitaciones de los artículos 41, 171 y 294 del Código».

Asimismo, señaló que la finalidad era «poder entregar a ustedes aspectos claves para poder mejorar la situación de nuestros permisos, que las tramitaciones sean más expeditas y que podamos habilitar los proyectos mineros, que es el principal objetivo».

Cambios al nuevo reglamento

Como parte de su presentación, Muñoz abordó los principales cambios que incorporará el nuevo reglamento derivado de la reforma al sistema de permisos sectoriales, cuya entrada en vigencia se espera para fines de septiembre.

Entre las modificaciones, destacó la incorporación de técnicas habilitantes alternativas, como las declaraciones juradas, la implementación de una plataforma única para la tramitación de permisos y, especialmente, la reducción de los plazos legales.«Creo que el punto más relevante de esto, y lo que más impacta en la tramitación, tiene que ver con los plazos legales», afirmó.

En esa línea, agregó que «ahora vamos a tener un plazo de 90 días hábiles para poder tramitar todo el proceso. Pasar de un promedio de tramitación de dos años a 90 días hábiles es un impacto gigante que nos va a hacer cambiar la mirada que tenemos en las estrategias».

Las principales brechas

El análisis presentado por Muñoz concluyó que la mayor parte de las observaciones formuladas por la autoridad corresponde a aspectos técnicos.«La mayor concentración de las observaciones tiene que ver con temas técnicos», sostuvo, agregando que «el mayor desafío que tenemos en estos tipos de permisos siempre es cerrar las brechas técnicas. Y es donde tenemos que centrar la atención para poder habilitar los proyectos», dijo.

Los resultados mostraron que el 67% de las observaciones está relacionado con antecedentes técnicos hidráulicos, mientras que las categorías con mayor incidencia corresponden a planos, modelación hidráulica y diseño, estudios hidrológicos y mecánica fluvial.

Asimismo, explicó que, aunque solo el 4,8% de las observaciones corresponde a estudios básicos, el 81% de los informes técnicos presenta observaciones relacionadas con topografía y geotecnia, lo que evidencia la necesidad de fortalecer estos antecedentes desde las etapas iniciales de los proyectos.

En esa línea, abordó algunas de las deficiencias más recurrentes detectadas durante la revisión de expedientes, entre ellas la falta de antecedentes topográficos completos, observaciones a estudios geotécnicos, inconsistencias en la determinación del caudal de diseño y omisiones en memorias de cálculo estructural y análisis de estabilidad.

La importancia de la admisibilidad

Otro de los aspectos abordados por el especialista fue la etapa de admisibilidad de los expedientes, donde enfatizó que una presentación incompleta o poco clara puede retrasar innecesariamente la evaluación.

En ese contexto, advirtió que «un punto que me gustaría recalcar, que no nos debe pasar, es que a veces en la presentación del permiso se esconde la solicitud. Se mete dentro de un anexo, por ejemplo».

Asimismo, añadió que «tenemos que ser súper puntuales, y lo importante es ser lo más explícitos con la solicitud».

Gestión de permisos durante la construcción

En la parte final de su exposición, Muñoz sostuvo que la gestión de los permisos no debe finalizar con su aprobación, sino mantenerse durante la etapa de construcción para evitar modificaciones que puedan afectar las autorizaciones obtenidas.

En ese sentido, sostuvo que «hay una desconexión un poco entre la construcción y la gestión de permisos. Hacen cambios y eso es un riesgo gigante», por lo que llamó a involucrar a los equipos responsables de permisos durante toda la ejecución de los proyectos, con el fin de detectar oportunamente eventuales cambios y presentar las justificaciones correspondientes ante la autoridad.

Planificación temprana

Como reflexión final, el jefe de Proyecto de MyMA planteó que el nuevo escenario regulatorio exigirá fortalecer la planificación temprana de los estudios básicos, mejorar la coordinación entre las etapas de ingeniería y la tramitación ambiental y sectorial, además de avanzar hacia una pre-revisión de los expedientes que permita cerrar brechas técnicas antes de su ingreso.

Finalmente, destacó que la seguridad de las obras y la protección de terceros deben seguir siendo una prioridad, especialmente frente a los recientes eventos hidrometeorológicos, reforzando la necesidad de desarrollar infraestructura resiliente y técnicamente robusta.

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