Bajo el lema «Minería 5.0: El futuro lo construimos hoy”, el Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCh) realizó el lanzamiento oficial de su 75ª Convención Anual, dando inicio a una edición histórica que buscará reunir a la industria en torno a los principales desafíos técnicos, tecnológicos, productivos y humanos que enfrenta la minería.
La ceremonia, desarrollada en el Auditorio del IIMCh, congregó a representantes de la industria minera, autoridades, profesionales, socios y socias, representantes diplomáticos y actores vinculados al sector, quienes conocieron los principales lineamientos de la Convención que se realizará entre el 29 de noviembre y el 2 de diciembre de 2026, en el Hotel Antay de Copiapó.
En la ocasión, la gerenta general del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile, Constanza Espinosa, destacó el rol que durante 75 años ha cumplido el Instituto como espacio técnico y neutral para abordar los grandes dilemas, innovaciones y desafíos de la minería, junto con proyectar esta trayectoria hacia las transformaciones que actualmente experimenta la industria.
Asimismo, planteó que «bajo el concepto de Minería 5.0 la Convención buscará reflexionar sobre cómo la tecnología puede actuar como habilitador para poner en el centro a las personas, las comunidades, la sostenibilidad ambiental y la excelencia operacional».
Del mismo modo, en la oportunidad, Espinosa reveló que Lundin Mining será el auspiciador principal del congreso que se desarrollará en Copiapó.
De la transformación digital a la Minería 5.0
A su vez, el presidente del IIMCh, Carlos Carmona Acosta, abordó la transformación que está experimentando la industria y explicó la visión que llevó al Instituto a adoptar el concepto de Minería 5.0.
Durante su presentación, Carmona recordó cómo la minería ha transitado por distintas etapas de desarrollo tecnológico, desde la mecanización, automatización y robótica hasta los sistemas de monitoreo en tiempo real, la asistencia a operadores y los camiones autónomos, destacando que varias de estas discusiones fueron impulsadas históricamente desde las propias comisiones del Instituto.

En ese contexto, sostuvo que «la industria se encuentra frente a un nuevo salto marcado por la interoperabilidad y la inteligencia artificial, una transformación acelerada que obliga a preguntarse también quiénes serán los operadores, técnicos e ingenieros que liderarán y desarrollarán esta nueva minería»
En esa misma línea, el presidente del IIMCh enfatizó además que «los desafíos actuales requieren abordar múltiples dimensiones y comprender que la sostenibilidad va más allá de la productividad, los costos y la seguridad, incorporando también los desafíos medioambientales, el cambio climático y las innovaciones disruptivas que están llegando a la industria desde las empresas proveedoras».
En ese escenario, destacó que «la 75ª Convención buscará abrir espacios de participación para todas las generaciones, la academia, profesionales, compañías mineras y empresas proveedoras, fortaleciendo el intercambio de conocimiento y experiencias entre los distintos actores del ecosistema».
Cuatro pilares para construir la minería del futuro
Durante la ceremonia de lanzamiento, la chairwoman técnica de la 75ª Convención Anual, Gina Román Serra, presentó la visión técnica que orientará los contenidos, exposiciones y sesiones de trabajo de esta edición.
Román relevó especialmente la elección de Copiapó y la Región de Atacama como sede, destacando su profunda vinculación histórica con el desarrollo de la minería y la formación técnica del país. «Copiapó es donde Chile convirtió experiencia minera en conocimiento técnico. La Escuela de Minas, fundada en 1857 y origen de la actual Universidad de Atacama, mantiene una forma de aprender vigente: formar capacidades cerca de los yacimientos, las plantas y los problemas reales».
En su presentación definió la Minería 5.0 como «la integración de tecnología, conocimiento de los procesos y responsabilidad profesional para tomar mejores decisiones bajo incertidumbre a lo largo de toda la cadena de valor«.

Esta mirada se estructura en cuatro pilares: Minería Inteligente; Productividad, Competitividad, Nuevos Proyectos y Desafíos Operacionales; Minería con Propósito; y Liderazgo, Personas y Nuevas Competencias.
En Minería Inteligente, Román enfatizó que «la incorporación tecnológica debe ser capaz de transformar información confiable en acciones oportunas, reduciendo la brecha entre detectar un problema y corregirlo».
En materia de Productividad y Competitividad, destacó la necesidad de integrar las distintas etapas de la cadena minera para identificar pérdidas de valor y optimizar el desempeño, mientras que en Minería con Propósito puso el foco en «una sustentabilidad traducida en criterios de ingeniería y resultados medibles en ámbitos como agua, relaves, energía, emisiones, biodiversidad, circularidad y cierre«.
Finalmente, en Liderazgo, Personas y Nuevas Competencias, abordó los cambios que la transformación tecnológica está generando en los perfiles profesionales, subrayando que incorporar nuevas capacidades no implica reemplazar la experiencia, sino combinar el conocimiento del terreno con nuevas herramientas digitales.
De esta manera, el Instituto de Ingenieros de Minas de Chile dio oficialmente el puntapié inicial al camino hacia Copiapó 2026, convocando a distintas generaciones, profesionales, empresas, proveedores y academia a ser protagonistas de una Convención que buscará conectar los 75 años de historia del Instituto con los desafíos de la minería del futuro.
