La Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados continuó la discusión del proyecto que fortalece la institucionalidad ambiental y mejora su eficiencia (boletín 16552). La iniciativa, entre otras materias, introduce elementos más técnicos y predecibles en el proceso de evaluación. También se propone fortalecer la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE), al incorporar criterios de cambio climático y desarrollo sostenible.
Además, estable un rol más activo del Ministerio del Medio Ambiente en la supervisión y seguimiento de los procesos. Asimismo, reemplaza las Comisiones de Evaluación Ambiental, al entregar más atribuciones al Servicio de Evaluación Ambiental. En esta línea, los directores regionales o el director ejecutivo pasan a calificar los proyectos para reducir la influencia política directa en estas resoluciones.
La propuesta, igualmente, cambia el funcionamiento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). El texto integra los permisos sectoriales dentro de un mismo procedimiento, acotando los motivos de rechazo de proyectos y estableciendo reglas claras para modificaciones y reclamaciones.
En esta línea, especialistas y académicos abordaron en la comisión los principales desafíos del SEIA. Entre ellos, destacaron problemas estructurales como la sobrecarga administrativa, la falta de recursos en regiones y la superposición de plazos.
Debate parlamentario
En la sesión, las diputadas y diputados centraron parte importante de sus intervenciones en el modelo de toma de decisiones ambientales. Consultaron a los expertos sobre las ventajas y riesgos de optar por una autoridad unipersonal o un órgano colegiado, buscando identificar mecanismos que permitan resguardar la autonomía técnica y evitar presiones políticas.
Asimismo, se plantearon inquietudes sobre la capacidad institucional de los servicios públicos, especialmente en regiones con menor dotación de funcionarios. En este contexto, se solicitó avanzar en propuestas que permitan fortalecer la estructura del sistema, mejorar la gestión de los plazos y reducir la carga administrativa.
Si bien en el debate se evidenció un consenso en la necesidad de modernizar la institucionalidad ambiental, hubo diferencias respecto de los mecanismos más adecuados para lograr mayor eficiencia, certeza jurídica y legitimidad en la evaluación de proyectos.
Evaluación e institucionalidad ambiental
Uno de los temas planteados fue la necesidad de perfeccionar los criterios de evaluación dentro de la institucionalidad ambiental. De ahí que la directora de Fundación Terram, Flavia Liberona, valoró la incorporación del concepto de impactos acumulativos en el sistema, aunque advirtió que su redacción podría resultar ambigua si no se fijan criterios claros para su aplicación.
Por otro lado, alertó sobre la concentración de decisiones en una autoridad unipersonal, porque podría afectar la legitimidad del sistema. Sin embargo, el profesor Jorge Femenías defendió la necesidad de avanzar hacia un modelo más acotado y con reglas claras de ingreso al sistema. Esto, porque permite mejorar la certeza jurídica para los proyectos.
Por su parte, la profesora Valentina Durán enfatizó que el foco de la reforma debe estar en fortalecer los estándares técnicos y la calidad de la evaluación. Afirmó que el SEIA es un “activo nacional”, pero que requiere ajustes para mejorar su eficiencia y legitimidad. Por lo mismo, destacó la importancia de robustecer la mirada técnica del sistema por parte del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).
Desde otra perspectiva, el exsubsecretario de la cartera, Rodrigo Benítez, sostuvo que los principales problemas del sistema no se originan en la institucionalidad ambiental en sí, sino en la multiplicidad de permisos sectoriales y en la sobrecarga de exigencias.
En el debate también se relevó el rol de la participación ciudadana como un elemento clave para la legitimidad de la institucionalidad ambiental, particularmente, por parte de la profesora Valentina Durán. De todas maneras, alertó que persisten desafíos en el acceso oportuno a la información por parte de las comunidades.