El impacto del sistema frontal que afectó recientemente a las regiones de Atacama, Coquimbo y otras zonas del país marcó parte de la intervención del subsecretario de Minería, Álvaro González, durante la inauguración de la cuarta edición de ProyectMin 2026, encuentro sobre proyectos mineros organizado por B2B Media Group, casa editorial de Revista Minería Chilena.
En la oportunidad, la autoridad entrega un balance de las consecuencias que ha dejado la emergencia en el sector minero, especialmente en la pequeña y mediana minería, detallando los daños registrados en las faenas y las acciones que está impulsando el Ministerio de Minería para apoyar su recuperación.
«El primero de estos contextos es ineludible. Hace pocos días vivimos un momento muy difícil para las regiones de Atacama, Coquimbo y otras zonas del país, producto del sistema frontal que afectó con fuerza a esos territorios. Esta situación ha impactado especialmente a la mediana y pequeña minería.»
Tras recorrer las zonas afectadas junto al ministro de Minería, la autoridad explicó que los daños van más allá de las cifras y afectan directamente la continuidad de las operaciones y a las familias que dependen de esta actividad.
«Ayer estuvimos junto al ministro en las regiones de Atacama y Coquimbo, donde pudimos constatar en terreno la magnitud de los daños. Más allá de las cifras, vimos la realidad que enfrentan los pequeños productores y las familias que dependen de esta actividad. Los aluviones y cortes de caminos han afectado faenas, infraestructura y accesos, paralizando en muchos casos la actividad productiva. Sabemos que la recuperación no tomará solo unos días; en varios casos requerirá semanas e incluso meses.»
En ese contexto, González entregó cifras que reflejan el impacto de la emergencia en la Región de Coquimbo: «las cifras conocidas ayer reflejan la magnitud del desafío que implica volver a poner en operación estas faenas. Solo por mencionar un ejemplo, en la Región de Coquimbo existen 168 propiedades de explotación, de las cuales 53 se encuentran completamente inhabilitadas. Todos sabemos que, en minería, el acceso a las faenas es fundamental. Cuando un camino queda interrumpido, no solo se detiene una operación minera, sino que también se ven afectadas las familias y comunidades que dependen de ella.»
Asimismo, destacó que el Ministerio de Minería convocó de manera extraordinaria a la Mesa Nacional de Emergencia para coordinar la respuesta con la industria: «Frente a esta situación, el Ministerio de Minería convocó de manera extraordinaria a la Mesa Nacional de Emergencia, reuniendo a compañías mineras y representantes del sector para coordinar acciones de apoyo. Quiero destacar la disposición de las empresas, que no solo se preocuparon de resguardar sus propias operaciones, sino también de colaborar con las comunidades y localidades donde desarrollan sus actividades.»
Respecto de las medidas implementadas para acelerar la recuperación de las faenas, el subsecretario señaló que el trabajo ya se encuentra en desarrollo en coordinación con autoridades regionales y los distintos organismos involucrados: «Ese trabajo ya está en marcha. En coordinación con el delegado presidencial regional y otros organismos públicos, hemos desplegado un acompañamiento permanente para identificar las principales afectaciones en las pequeñas faenas y avanzar en su recuperación.»
Además, anunció que el Ministerio de Minería asumirá un rol articulador para facilitar el retorno de las operaciones: «Asimismo, quiero anunciar que el Ministerio de Minería ha asumido un rol articulador, convocando a actores del sector público y privado para facilitar el retorno seguro de las operaciones. Hemos estado trabajando directamente en terreno con pequeños productores y seguiremos impulsando medidas que permitan recuperar, en el menor tiempo posible, la actividad minera en las zonas afectadas.»
Finalmente, González enfatizó el impacto social que ha tenido la emergencia en las regiones afectadas: «El impacto de esta situación alcanza a cerca de un millón de compatriotas. Para dimensionar su magnitud, basta considerar que estamos hablando de personas que diariamente dependen de la actividad minera para llegar a sus trabajos, sostener a sus familias y desarrollar sus proyectos de vida. Esta realidad nos obliga a actuar con urgencia y eficacia.»
Creo que esta versión tiene un flujo más periodístico, porque