En el marco de Exponor 2026, Mario Ortiz, gerente general de Quebrada Blanca, abordó la oportunidad económica que Chile enfrenta debido a los recursos de cobre con que cuenta, mineral clave para la electrificación y la transición energética mundial.
Según comentó el ejecutivo, durante su presentación respecto a los desafíos y aprendizajes que ha dejado el desarrollo de Quebrada Blanca, “tenemos los recursos mineros, la experiencia, el conocimiento técnico y la infraestructura. La pregunta es si seremos capaces de capturar esa oportunidad”.
En este contexto, identificó tres conceptos fundamentales para el futuro de la minería: confianza, consistencia y ejecución. A su juicio, la confianza constituye hoy la principal ventaja competitiva que puede tener una compañía minera, ya que permite construir relaciones de largo plazo con comunidades, autoridades, inversionistas y trabajadores.
“La confianza tarda años en construirse y puede perderse en muy poco tiempo. Se construye con resultados y no con discursos”, sostuvo.
En la instancia, Ortiz destacó que la sustentabilidad debe entenderse como una forma de tomar decisiones y no únicamente como una función dentro de la organización. En esa línea, explicó que las decisiones que perduran son aquellas que logran equilibrar simultáneamente la continuidad operacional, el bienestar de las personas, el respeto por los territorios y la protección ambiental.
Quebrada Blanca como ejemplo de liderazgo
Durante su exposición, el gerente general de Quebrada Blanca resaltó que muchas de las definiciones adoptadas en la operación fueron concebidas antes de convertirse en estándares de la industria. Entre ellas, mencionó el uso exclusivo de agua desalada para la operación, el abastecimiento con energía renovable, la incorporación de un centro de operaciones remoto y la implementación de camiones autónomos.
“Diseñamos para liderar y no solamente para cumplir”, aseguró, agregando que el proyecto movilizó a más de 27.000 personas durante su construcción y enfrentó importantes desafíos logísticos, regulatorios y sanitarios.
El déficit de talento
Más allá de los desafíos técnicos, el ejecutivo advirtió que la principal limitante para el crecimiento futuro de la minería será la disponibilidad de personas capacitadas.
“Muchas veces hablamos del déficit de cobre, pero existe otro déficit del que no hablamos lo suficiente: el déficit de talento”, afirmó.
En este sentido, Ortiz destacó la importancia de fortalecer iniciativas de diversidad e inclusión y generar oportunidades que permanezcan en los territorios más allá de la vida útil de los proyectos.
Finalmente, precisó que el futuro de la minería dependerá tanto de la excelencia operacional como de la capacidad de construir confianza entre los distintos actores del ecosistema. “El cobre está bajo nuestra tierra, pero el futuro de la industria se construye sobre la confianza que somos capaces de generar cada día”, concluyó.