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Las preocupaciones que genera la nueva propuesta de Royalty del Gobierno

En conversación con MINERÍA CHILENA, Francisco Acuña, Principal Consultant de CRU, analiza los efectos que tendría en la industria minera nacional esta iniciativa en caso de ser aprobada.

A inicios del mes de julio, el Gobierno del Presidente Gabriel Boric dio a conocer su propuesta de Reforma Tributaria, la que busca generar los recursos para financiar otras reformas estructurales, la ampliación de derechos sociales y la diversificación productiva del país.

Entre sus medidas contempla un nuevo royalty minero, de carácter híbrido, que combinará (a) un componente sobre las ventas que oscilará entre tasas efectivas entre 1% y 2% para los productores entre 50.000 y 200.000 toneladas métricas de cobre fino (TMCF), y entre 1% 4% para aquellos con más de 200.000 TMCF, y (b) un componente sobre la renta minera, con tasas de entre 2% y 32% sobre la rentabilidad operacional, para precios del cobre entre dos y cinco dólares la libra. Las tasas serán crecientes a medida que aumenta el precio del cobre.

En conversación con MINERÍA CHILENA, Francisco Acuña, Principal Consultant de CRU, se refiere al impacto que tendría esta propuesta en las inversiones y la rentabilidad del sector minero.

¿Cuáles son los puntos de esta propuesta que generan más preocupación en la industria?

El punto más crítico es que si efectivamente se aprueba esta propuesta, Chile llegaría a tener una carga tributaria de la minería muy alta.

Si uno mira a distintos estudios, publicados tanto en la literatura académica y otros reportes, con esta tasa tributaria Chile sin duda estaría dentro de lo más alto en tributación para la industria minera a nivel global.

En qué traduce esto como problema, en lógicamente la disminución de los retornos de cualquier tipo de inversión.

La minería se caracteriza por inversiones altas en capital, y de largo plazo.

Entonces, hay dos componentes. Estabilidad, porque hasta ahora en Chile, varias mineras seguían sujetas a invariabilidad tributaria. Por un lado, eso se pierde, eso quiere decir que cualquiera que sea el porcentaje tributario que se defina, nuevamente podría ser cambiado en el corto o mediano plazo.

Lo otro es que los retornos de cualquier tipo de inversión se verían ampliamente afectados. De hecho, hicimos el ejercicio en términos de cuánto disminuiría el valor de los flujos de caja de la industria minera, y estimamos que sería un 27% para el período 2024-2040, en el cual se verían disminuidos los retornos de los flujos de caja futuro de las distintas empresas que evaluamos.

Lógicamente esto genera incertidumbre sobre las inversiones futuras, y por inversiones futuras no solamente asociadas a nuevos proyectos, greenfield, sino que también a inversiones de capital de sostenimiento, para mantener o aumentar producción de los depósitos existentes.

¿Cuánto puede influir en la discusión de este proyecto la caída que ha experimentado en este último tiempo el precio del cobre?

Si bien en el royalty las tasas van cambiando según el precio del cobre, eso no quita el hecho que el componente ad valorem puede tener más peso o puede ser una carga mayor para los productores en escenarios de precios bajos, ya que éste se mantiene independiente de los márgenes.

Para resumirlo, se puede ver como que este nuevo royalty pone la mochila más pesada para las operaciones mineras en períodos de precios bajos, y no permite capturar dividendos importantes en períodos de precios altos, entendiendo que la naturaleza del negocio minero es cíclica, y por lo tanto, el desafío de cualquier operación minera es ser lo suficientemente eficiente en costos como para poder sobrevivir en períodos de precios bajos para, en el fondo, obtener retornos en los períodos de precios altos. Esta es la naturaleza propia del negocio minero.

Obviamente, esto va a tener un impacto respecto a cómo se valorizan los proyectos, y, por ende, el apetito de riesgo que pueda existir. Dicho esto, también se van a alargar los tiempos en que se pagan las inversiones, bajarían los retornos probablemente, y, por lo tanto, es bastante lógico que muchos proyectos se van a tener que reevaluar.

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