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Resurge violencia en la minería y empresa impulsa inédita acción judicial contra sindicatos

En el último tiempo las movilizaciones han escalado y más allá del bloqueo de rutas, han llegado a la retención de trabajadores y ejecutivos.

(Diario Financiero) Ad portas del desenlace de la compleja negociación colectiva de la mayor faena minera del país, Escondida, los episodios de violencia protagonizados por trabajadores de esta industria han escalado, hasta derivar en un hecho inédito.

Molynor, filial de Molymet, firma ligada a las familias Matte, Mustakis, Gianoli y la austríaca Plansee, presentó hace unos días un recurso de amparo ante la Corte de Apelaciones de Antofagasta para lograr protección ante los hechos de violencia registrados en el marco de la huelga legal que comenzó la semana pasada, luego de que la negociación colectiva con el sindicato de la planta ubicada en la zona industrial de Mejillones no llegó a acuerdo.

La acción legal fue interpuesta luego que en el marco de esta paralización un grupo de trabajadores puso barricadas incendiarias con las que bloquearon las vías de acceso a la zona, donde tienen instalaciones varias empresas, lo que motivó la intervención de Carabineros. A ello se sumó la retención al interior de la planta de 32 trabajadores, de los cuales doce eran ejecutivos.

Pese a que en primera instancia la medida judicial habría surtido efecto, pues a principios de esta semana Molynor y el sindicato N°1 habrían retomado las negociaciones, ayer la situación volvió a punto muerto ya que los trabajadores protagonizaron nuevas movilizaciones que incluyeron el bloqueo de rutas. Al cierre de esta edición, trascendió que las partes habrían retomado las conversaciones.

Se espera un pronunciamiento de la Justicia para los próximos días, mientras el conflicto sigue sin resolverse.

Pese al monitoreo constante de la situación por parte del gobierno, lo cierto es que, comentan en la industria, los hechos de violencia en la industria minera se han agravado en el último tiempo y en casos como el de Molynor y otros recientes, como las minas El Peñón y Los Bronces, se ha instalado en los procesos de negociación reglada.

Fuentes de la industria explican que hasta hace un tiempo estos actos estaban circunscritos a los movimientos de contratistas y mencionan los graves episodios registrados en divisiones de Codelco durante 2015 o previo a eso, y los destrozos provocados por contratistas de la fase de construcción de la mina Caserones.

Hoy, agregan, la atención también está puesta en los actos de violencia que podrían protagonizar empleados de planta. En este punto, ejecutivos de la industria han apuntado a un cambio cultural, ya que antes era impensado que en una huelga los trabajadores dañaran las instalaciones productivas de las faenas.

Gestiones ante el gobierno

Las sucesivas gestiones realizadas por los gremios mineros ante el gobierno durante los últimos años, entre las que se cuentan las varias visitas de la directiva del Consejo Minero al Ministerio del Interior, derivaron en que hoy sea la Subsecretaría de esa cartera -y no el ministerio sectorial- la que lleva directamente el monitoreo de estos temas.

Sería Camila Benado, profesional que se desempeña en la unidad de Conflicto de la División de Gobierno Interior, la que encabeza este trabajo desde 2014. La toma durante casi un mes a mediados de ese año de las instalaciones de Minera Las Cenizas, ligada al ex presidente de la CPC, Alfredo Ovalle, y Haldeman Gold (HMC), de la familia Solari-Donnagio, que estuvo paralizada y sufrió importantes daños, derivó en este monitoreo.

Si bien se esperaba que un foco de conflicto pudiera darse en el marco de la negociación de la división Chuquicamata de Codelco, la decisión de adelantar este proceso logró contener la presión, pero no sucedería lo mismo en los próximos días en el caso de Escondida, donde en medio de la votación de la última propuesta presentada por BHP Billiton, el sindicato llamó a votar la huelga.

La interrogante es si la eventual paralización se desplegará en términos pacíficos o no.

MOLYMET MANTIENE GANANCIAS AL CIERRE DE 2016

Molymet, la matriz de Molynor, informó ayer a la Superintendencia de Valores y Seguros sus resultados al cierre de 2016, los que sin considerar el efecto de su inversión en la estadounidense Molycorp, que solicitó su quiebra en ese país, evidenciaron una utilidad que se mantuvo plana respecto de 2015 y llegó a US$ 66,2 millones.
La empresa indicó que al considerar el efecto de la cancelación de sus acciones en la compañía norteamericana, la ganancia ascendió a US$ 138,4 millones, muy superior a los US$ 49,4 millones registrados en el ejercicio previo.

Molymet explicó en su análisis razonado que al cuarto trimestre de 2016, y a pesar de que los precios de los commodities se han recuperado, la economía mundial sigue presentando gran incertidumbre e inestabilidad, lo que ha incidido en la desaceleración de la economía y, con ello, en una menor demanda mundial por molibdeno. “No obstante lo anterior, Molymet muestra un modelo de negocios resiliente, un resultado operacional sólido, mantiene una posición de liquidez cómoda y ha fortalecido su posición de líder en el mercado a nivel mundial”, explicó.

El precio internacional del óxido de molibdeno cayó 2,56% en 2016, al promediar US$ 6,48 por libra.
En términos de volumen de productos en todas sus modalidades alcanzó a diciembre pasado a 165,67 millones de libras, menor a los 177,15 millones de libras del año anterior.

“Debido al bajo precio del óxido de molibdeno, grandes compañías han disminuido las operaciones de sus minas primarias. Molymet ha logrado satisfacer parte de las necesidades de los clientes de la minería primaria por productos con mayor valor agregado, los cuales entregan un mayor margen a la compañía”, explicaron.

La empresa declaró US$ 528,14 millones de liquidez y una deuda neta de US$ 99,66 millones.

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