(La Segunda) Tal como han expresado analistas y organismos internacionales, para Leonardo Suárez, director del departamento de estudios de Larraín Vial, en 2019 el mundo crecerá menos que el año pasado y existe un alto riesgo de recesión en Estados Unidos que golpearía principalmente a los países emergentes.

Sin embargo, Suárez es optimista frente al desempeño de Chile, en especial porque augura un muy buen año para el precio del cobre. “Estamos en un punto de inflexión”, dijo esta mañana en el seminario Desafiando el Consenso organizado por la corredora. “El precio del cobre seguirá subiendo en reacción a escasez y estímulos fiscales en China”, sostuvo.

En la escasez, Suárez ve un déficit en el cobre para los próximos tres años. “¿Quiere comprar cobre? No hay cobre Mr. China, esa será la norma en 2019 y 2020”, agregó. Esto, se une, primero, a los estímulos fiscales que estaría realizando el gobierno chino. Y, segundo, a una mayor producción de vehículos eléctricos. Ambos, potenciarían la demanda por cobre.

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“El mercado de cobre tendrá que satisfacer una demanda adicional por la mayor cantidad de vehículos eléctricos. Ya en 2018 las ventas en China crecieron 80% y en el mundo 60%”, dijo.

Y pese a que el gobierno chino redujo sus proyecciones de crecimiento, Suárez confía en que la economía asiática despertará y volverá a “comerse todo el mundo”.

Efecto de la guerra comercial

Si las conversaciones para poner fin a la guerra comercial entre EE.UU. y China fructifican, el analista ve el precio del cobre por sobre los US$4 la libra.

E incluso es optimista si no se llegara a un acuerdo, donde lo ve en “US$3,8 la libra antes de 12 meses sin acuerdo en la guerra comercial”.

El mejor precio del cobre unido a que se espera una apreciación del peso, llevarían a que Chile crezca de “menos a más” este año. Y daría un impulso a la bolsa. “El cobre también es un driver para el IPSA, seguirá subiendo”, dice.

Los riesgos

Suárez no cree que los principales riesgos para la economía nacional estén en la aprobación de las reformas estructurales que propone el gobierno, es más, ni siquiera las nombró en su presentación. Para él, los principales riesgos son internacionales: una posible recesión en EE.UU. que golpearía principalmente a las economías emergentes y un recrudecimiento de la guerra comercial, en caso que no se llegue a acuerdo.

En este último punto, sin embargo, es optimista. Cree que se solucionará con un aumento de las exportaciones de EE.UU. a China, especialmente en elementos como autos y aparatos eléctricos.

Para enfrentar la inflación: El último esfuerzo argentino

“La inflación en Argentina tiene ingredientes que hacen que sea una mezcla compleja” dijo Gustavo Cañonero, vicepresidente del Banco Central, en el encuentro de Larraín Vial. Es por esto que, desde la institución, están jugándosela con medidas alternativas. La última innovación busca controlar las fluctuaciones en el tipo de cambio, via bandas cambiarias. “El tipo de cambio está mucho más competitivo”, afirmó. Precisó que en los próximos 12 meses esperan que la inflación siga cayendo.

Sin embargo, estas innovaciones del Central pueden estar llegando tarde. El reordenamiento tiene que llegar antes de octubre, cuando se realizarán las elecciones presidenciales que pueden poner en riesgo los actuales planes del gobierno.