(El Mercurio) El mejor momento del cobre se está reflejando en las negociaciones colectivas con el pago de mayores bonos, alineándose con las peticiones más elevadas de los trabajadores de las mineras.

Ese es el caso de Los Pelambres, la mayor faena de Antofagasta Minerals (AMSA), el brazo minero del grupo Luksic. Si bien durante estos días el mayor sindicato de la faena está votando la última oferta de la empresa, una agrupación más pequeña ya recibió un monto elevado.

De acuerdo con fuentes al tanto de la negociación, AMSA pagó un bono de $15,6 millones líquidos a cada uno de los 99 integrantes del sindicato de la concentradora, operación de Los Pelambres. El contrato colectivo tiene una duración de 36 meses, el máximo que permite la ley.

Esta cifra es la más elevada en la minería desde 2013, último ejercicio en que las mineras pagaron grandes montos, previo al fin del superciclo. Supera a los $14 millones brutos entregados por AMSA a los tres sindicatos de Centinela en diciembre de 2017.

El monto acordado se divide en $10,3 millones de bono por término de conflicto, $3 millones de préstamo blando y $2,3 millones por renovación de jornada.

El acuerdo se cerró hace un par de semanas en una negociación anticipada que existió entre el sindicato y la administración de Los Pelambres.

Fuentes de la industria comentaron que las condiciones pactadas en esta negociación habrían sido replicadas en la oferta que se le entregó al sindicato más grande de Pelambres y que agrupa a cerca de 450 operarios.

Pese a lo atractivo de la propuesta, este sindicato se inclinaría por rechazarla. Si bien las votaciones se extienden hasta mañana -y los resultados se darán a conocer el viernes-, existiría consenso en aprobar la huelga, ya que todavía estaría lejos de sus pretensiones económicas.

De concretarse una huelga, sería la primera vez que ocurre en un yacimiento operado por Antofagasta Minerals.

Impacto en la industria

Para este año estaban previstas 33 negociaciones colectivas en la gran minería y la de Pelambres servirá de referente para las que vendrán en el transcurso del año. Es más, desde el propio Codelco mostraron cierta incomodidad con el bono que entregó AMSA a los trabajadores de Centinela el año pasado, menor a este pago en Pelambres.

Para el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo, “es inevitable que se establezca una suerte de Benchmark cuando se fijan estos bonos. Es natural que se haga el ejercicio de comparación”. Añadió, eso sí, que los bonos que se pagan se relacionan con otros factores como la duración del contrato o la productividad.