(El Mercurio) La movilización en la minera de cobre más grande del mundo preocupa a la autoridad, pero recalca que es un conflicto entre privados e indica que no sienta un precedente para las negociaciones futuras.

Aurora Williams, ministra de Minería: «El impacto reduciría el Imacec en alrededor de 1%»

Comenzó el jueves y sus efectos fueron inmediatos, haciendo saltar el precio del cobre a nivel mundial. La huelga de Escondida tiene «atento» al Gobierno, plantea la ministra de Minería, Aurora Williams.

-¿Está el Gobierno preocupado por esta paralización?

«Esta huelga es un derecho legal que tienen los trabajadores en Chile y esto es tema de una empresa particular. Ciertamente, es la empresa que más cobre produce en el mundo, y desde esa perspectiva recibe mayor atención. El Gobierno ha estado muy atento a la evolución de las conversaciones entre trabajadores y empresa, y ha puesto a disposición de ellos todas las herramientas legales que tenemos. Nuestro principal interés es que tanto los trabajadores como la empresa mantengan el respeto irrestricto a nuestra normativa vigente y que pronto lleguen a un acuerdo».

-¿Cuál es el impacto económico de la huelga?

«Como ministerio de Minería y junto a Cochilco hemos analizado el impacto económico de esta paralización considerando que se trata de la mayor faena de cobre del mundo. Es difícil precisar hoy la dimensión del efecto en la economía, porque es incierto el tiempo en que se va a mantener la paralización. Para 2017 se proyectaba que Minera Escondida aportara más del 20% de la producción nacional, con 1.200.000 TMF (toneladas métricas finas). En este contexto, la empresa deja de producir un poco más de 3.400 toneladas de cobre diario. Si se estiman 15 días de paralización, la pérdida en la producción estimada de febrero sería de más de 54.000 toneladas, lo que representaría una caída en la producción nacional de cerca del 12,2% para dicho mes. Si consideramos que aproximadamente el 8,1% del Imacec lo constituye la producción de cobre, el impacto reduciría el Imacec en alrededor de 1%».

-¿Minería va a jugar un rol de mediador en este conflicto?

«El rol de mediador le corresponde a la Dirección del Trabajo, que participó en una primera etapa a través de los buenos oficios. Las negociaciones colectivas se desarrollan en un contexto de privados, entre empleador y trabajadores. Por ende, nuestro ministerio no puede desarrollar un rol de esta naturaleza».

-¿Qué efecto tendrá la movilización en el sector minero?

«Impacta en la producción y en las exportaciones. En Chile producimos 5,8 millones toneladas de cobre al año. En 2016, Minera Escondida produjo alrededor de un millón de toneladas, y de acuerdo a la proyección de Cochilco, para este año la compañía tiene presupuestado producir 1,2 millones. Minera Escondida aporta con el 5% de la producción mundial».

«Según el informe de tendencia de enero de 2017 de Cochilco, el mercado mundial de cobre refinado presentaría en 2017 un déficit de 63.000 toneladas. Esta cifra entonces aumentaría dependiendo de la extensión de la huelga en Escondida, ya que en un mes la empresa produce 100.000 toneladas».

«Con la paralización de Escondida, el impacto de una salida de producción del mercado provocaría un efecto temporal en el precio del metal. Pero todo dependerá del volumen de reducción de producción, lo que a su vez está condicionado a la extensión de la huelga».

-¿Viene un período de más conflicto en la minería?

«Cada empresa tiene una realidad particular y esto se refleja en que cada negociación colectiva se resuelve de distinta manera, tanto respecto de los acuerdos al interior de la empresa como del grado de conflictividad».

-¿Cree que afectará a las futuras negociaciones de Codelco?

«Codelco opera bajo un gobierno corporativo que nuestro ministerio valora y respeta. No nos corresponde pronunciarnos sobre cómo deben desarrollarse sus negociaciones colectivas».

«Hasta el momento, las últimas negociaciones colectivas de Codelco se han llevado en buenos términos».

Alejandra Krauss, ministra del Trabajo: «Si existe una nueva solicitud de las partes, podemos volver a intervenir»

Recién a partir del 1 de abril, las huelgas se harán bajo el esquema que prohíbe el reemplazo de trabajadores. Sin embargo – y dado el elevado nivel de sindicalización que se da en esta compañía-, la paralización en Escondida es total.

Por ello, el mercado mira atentamente lo que está pasando en esta empresa, donde se presentan -cual laboratorio de pruebas-, prácticamente todas las condiciones que se darán cuando esté vigente la nueva ley laboral. Una de ellas es la necesidad de utilizar equipos de emergencia para proteger las instalaciones mientras dure una huelga.

-En la negociación de los servicios mínimos, Escondida obtuvo menos trabajadores que los que solicitó (pidió 100 y obtuvo 80), pese a que la operación es de gran complejidad. ¿Cómo se cautelará en las próximas negociaciones que estas instalaciones, situadas en entornos ambientales delicados, logren servicios suficientes?

«Hay que aclarar que en este caso no hubo negociación de servicios mínimos, porque eso es una institución propia de la nueva ley y Escondida está negociando al amparo de la antigua ley. Lo que hubo en Escondida fue una petición de equipos de emergencia de parte de la empresa al sindicato, en donde no coincidieron en la cantidad de trabajadores que debían participar de esos equipos. La Dirección del Trabajo intervino y luego de una visita a terreno, entrevistas y estudio de los antecedentes, determinó la cantidad de 80 trabajadores para los equipos de emergencia. Ahora, tampoco hay que suponer irracionalidad de las partes. De hecho, el sindicato de Escondida propuso atender algunas operaciones que permitan evitar accidentes ambientales o de otro tipo».

-¿El Ministerio podría tener un rol mediador, considerando los efectos políticos, fiscales y económicos de una paralización prolongada?

«La Dirección del Trabajo ya realizó una instancia de mediación que contempla la ley, lo que la ley llama buenos oficios, sin que las partes llegaran a acuerdo. Si existe una nueva solicitud de las partes, podemos volver a intervenir».

-¿Cree que esta huelga pueda inaugurar un período de mayor conflictividad en la minería?

«No existen antecedentes que puedan dar cuenta de algo así. De hecho, ha habido otras empresas donde se han logrado acuerdos antes de la huelga y hay empresas que ya han avanzado en la identificación de los llamados servicios mínimos que contempla la nueva ley, lo que denota una capacidad de las partes de llegar a acuerdos».

-¿Y lo que ocurra en esta huelga puede impactar en las futuras negociaciones colectivas?

«Todas las negociaciones son distintas. Minera Escondida tiene una realidad propia, es una de las empresas más grandes del mundo en su área, una alta tasa de sindicalización, alta especialización de los trabajadores, antecedentes de negociaciones previas, en fin, cada empresa es una realidad distinta».

-¿No es una suerte de apronte de la Reforma Laboral?

«Insisto, toda negociación es un mundo aparte. Son otros sindicatos, otras empresas, otras actividades económicas, incluso otros énfasis en las reivindicaciones de los sindicatos. La nueva ley lo que contiene son mayores incentivos al diálogo, por lo que esperamos que genere dinámicas distintas a la ley de hoy (…) Es evidente que la huelga de una empresa de tanta relevancia en un sector específico, como se da en este caso, tiene un efecto económico».