En la Cumbre de la Minería 2026, organizada por Sonami, se abordó el futuro del segmento de la mediana minería, instancia en la que se dieron a conocer casos de crecimiento y escalamiento productivo en el país, y se realizó un panel de conversación sobre financiamiento.
El primero en exponer fue el gerente general de SCM Carola, Víctor Hugo Álvarez, quien presentó una radiografía del panorama global del cobre y de los retos estructurales que enfrenta el sector, poniendo especial énfasis en el papel de la mediana minería como motor de desarrollo y eficiencia operativa. Asimismo, hizo hincapié en la disminución de la participación de Chile en la producción mundial de cobre durante la última década.
Frente a un escenario en el que la gran minería concentra el grueso de la producción, el ejecutivo destacó que la mediana minería continúa siendo un pilar fundamental para la economía, generando ingresos para el país cercanos a los US$3.000 millones y dinamizando las economías regionales.
Al abordar el caso de desarrollo de SCM Carola en el distrito minero de Punta del Cobre (Tierra Amarilla, Región de Atacama), Álvarez repasó la trayectoria de crecimiento de la compañía y sostuvo que “hemos demostrado que, con una gestión rigurosa, inversión con flujos propios y un firme compromiso con la seguridad y la sostenibilidad, es posible escalar operaciones y mantenernos competitivos en los mercados internacionales”.
Posteriormente, fue el turno del gerente general del Grupo Minero Las Cenizas, Cristián Argandoña, quien centró su análisis en la paradoja que enfrenta el mercado internacional del cobre frente a las complejidades locales para desarrollar nuevos proyectos. Ante un escenario en el que la libra de cobre marcó un récord histórico, advirtió que el mercado está pagando cifras históricas por un metal cuya producción en el país se proyecta a la baja.
Uno de los ejes centrales de la ponencia fue el tiempo que demanda la tramitación y aprobación de proyectos mineros en el país. Para Argandoña, esta realidad golpea directamente a la mediana minería. Como ejemplo, mencionó los desafíos experimentados en las operaciones del Grupo Minero Las Cenizas en Taltal y Cabildo, donde la exigencia de nuevos Estudios de Impacto Ambiental (EIA) debido a modificaciones de criterios alarga de manera crítica los plazos necesarios para mantener la continuidad operacional.
A pesar de los desafíos normativos, el ejecutivo destacó los avances y la gestión de la compañía, que cerró el último ejercicio con una producción consolidada de 42.200 toneladas de cobre fino y metas claras de crecimiento. Entre los proyectos estratégicos de la compañía destacan la Nueva Concentradora Altamira y la ampliación de la conducción de agua de mar para la operación de Faena Franke.
“La mediana minería debe tener un proyecto muy largo con recursos que lo basen, pero en general los proyectos de mediana minería son cortos. Por lo tanto, hay que recurrir a la creatividad y a las capacidades para poder ir modificando paulatinamente las operaciones e incrementar la producción”, concluyó.
Financiamiento de la mediana minería
En el panel de conversación homónimo participaron el Senior Investment Officer de IFC, Luis Medina; el Head of Mining and Energy Banking & High Growth del Banco Santander, Jonathan Howard Díaz; el General Manager de Trafigura Chile, Diego Olaechea; y el especialista en Desarrollo de Recursos Naturales de la División de Energía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Martín Walter.

Ante un nuevo ciclo de inversiones mineras, impulsado por el crecimiento de la demanda de cobre y minerales críticos, los expertos analizaron qué debe hacer la mediana minería chilena para captar una mayor proporción del interés inversionista y consolidarse como un segmento atractivo para la banca y los fondos de capital.
Los expositores destacaron que el país cuenta con una geología de clase mundial y un gran apetito internacional por minerales críticos, pero que se requieren superar desafíos estructurales clave.
Medina puntualizó que Chile cuenta con una base muy sólida y profesionales de clase mundial, pero que la clave para atraer mayor inversión pasa por reducir los tiempos de la permisología sin bajar los estándares medioambientales. Además, propuso generar un ecosistema de mediana minería que permita aprovechar economías de escala mediante infraestructura compartida y una red de proveedores competitivos que faciliten un pipeline de proyectos bancables.
Por su parte, el directivo del Banco Santander afirmó que la mediana minería se proyecta como un activo muy interesante para los inversionistas y la banca. Destacó que es fundamental continuar reforzando aspectos como la permisología y la solidez en materia de criterios ESG, relevando el hecho que en Santander han creado un área de finanzas sostenibles para acompañar estos proyectos.
Olaechea coincidió en que la permisología es el principal problema del sector, aunque destacó que las empresas y las autoridades ya tienen clara la urgencia de abordarlo, al igual que en el resto de la industria minera.
Finalmente, Walter expuso que, para potenciar el sector, es clave conocer quiénes están fuera ofreciendo financiamiento para la mediana minería, entender las expectativas y condiciones de los fondos y aprovechar espacios de diálogo, como los encuentros con Sonami, además de otras instancias sectoriales, para fortalecer la voz, la experiencia y la capacidad de apalancamiento del sector.