Pilar Enguita, hidrogeóloga senior y gerente de Operaciones de Amphos21, participó en la décima edición del Foro del Litio, organizado por iMercados y B2B Media Group, casa editorial de Revista MINERÍA CHILENA. La especialista integró un panel que abordó los desafíos de sustentabilidad y los cambios en la regulación ambiental asociados al desarrollo de proyectos de litio en Chile.
Durante la instancia, Enguita analizó los principales cambios que incorpora la nueva guía del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) para proyectos de explotación de litio desde salares y revisó la evolución de estos criterios desde la versión publicada en 2021. A su juicio, el sector avanza hacia una evaluación más integral, que considera con mayor profundidad aspectos como la reinyección, el cambio climático y la caracterización hidrogeológica.
En conversación con MINERÍA CHILENA, la especialista profundizó en estos desafíos y abordó la importancia de fortalecer el conocimiento técnico y el intercambio de experiencias en torno al desarrollo de esta industria.
—La nueva guía del SEA 2026 incorpora una visión más integral respecto de la versión de 2021, incluyendo aspectos como la reinyección, nuevas tecnologías y cambio climático. ¿Qué cambios concretos implicará para las empresas que desarrollan proyectos de litio?
Uno de los principales cambios estará en la adquisición de información en terreno, que deberá ser mucho más robusta. También está el tema de la reinyección, que es algo nuevo y que tiene un componente hidrogeológico importante. Antes de preparar y presentar un proyecto, será necesario realizar pruebas piloto para verificar si la salmuera que se pretende incorporar realmente será captada por el acuífero.
Por otro lado, el cambio climático ya es un elemento obligatorio, por lo que se deben desarrollar escenarios asociados a este fenómeno. También se incorpora una visión más integral del proyecto. Antes se trabajaba por bloques, de una manera más independiente, mientras que ahora es necesario analizar el sistema en su conjunto.
Todo esto implica cambios importantes en la forma de desarrollar los proyectos. Las empresas tendrán que dedicar mayor atención y profundidad a los estudios, abordándolos desde una perspectiva integral.
—Desde el punto de vista de la gestión de los salares, ¿cuál es el principal desafío que deberían considerar los tomadores de decisiones para avanzar hacia un desarrollo responsable?
Llevo participando en varios Foros del Litio, desde hace años y, cuando comenzaron a analizarse los primeros métodos de extracción, existía mucha más incertidumbre y ambigüedad. En los últimos años, en cambio, estas tecnologías han evolucionado muchísimo. Los métodos de extracción directa ya son más conocidos y algunos incluso están patentados. El avance ha sido enorme.
Desde mi punto de vista, creo que un proyecto basado únicamente en extracción directa no va a funcionar; tiene que existir complementariedad. Por ejemplo, combinar un método convencional de evaporación con nuevas técnicas podría ser una alternativa adecuada.
Pero, obviamente, será necesario evaluar cada caso y procurar que, desde el punto de vista ambiental, se elija la alternativa más adecuada para las características particulares de cada salar.
—¿Cómo observa el nivel de preparación de las empresas frente a estas nuevas exigencias ambientales?
Creo que los tomadores de decisiones de las empresas son muy conscientes de estos desafíos. La existencia de un marco regulatorio y de guías más específicas también ayuda a entender mejor las respuestas que deben entregar a la autoridad durante los procesos de evaluación.
Las empresas que actualmente están ejecutando proyectos, así como aquellas que están preparando iniciativas futuras, tienen bastante claro este escenario y deberán adaptarse a los procesos y exigencias ambientales que correspondan.
—¿Qué importancia tiene para la industria y para Chile generar espacios de discusión como el Foro del Litio?
Creo que son instancias muy importantes para compartir conocimiento, conocer qué se está haciendo y analizar distintas perspectivas sobre la evolución del mercado y hacia dónde va la industria.
También es valioso escuchar a los distintos expositores y conocer las visiones que existen, porque estamos frente a un escenario que está cambiando constantemente.
Me gustaría que hubiese una mayor participación técnica. Muchas empresas mineras no comparten determinados conocimientos debido a posibles conflictos de interés. Por eso, creo que este tipo de jornadas son importantes, porque permiten generar espacios de intercambio y discusión sobre los desafíos que enfrenta la industria.