AIA destaca el despegue del turismo de negocios en el corazón minero de Chile

Desde la gremial afirman que este sector representa una de las formas más efectivas de diversificación económica para Antofagasta, una región tradicionalmente dependiente de la minería.

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Antofagasta se ha consolidado como el motor económico del país gracias a su riqueza minera, su infraestructura portuaria y su creciente infraestructura de servicios. En este contexto, el turismo de negocios ha emergido como un segmento estratégico para diversificar la economía regional, generar empleo y fortalecer su perfil internacional.

 “Lo primero es entender que el turismo de negocios engloba todas aquellas actividades turísticas que tienen como finalidad la realización de eventos empresariales, congresos, convenciones, ferias comerciales y reuniones de trabajo. En la región, el auge de este tipo de turismo ha sido impulsado principalmente por su dinamismo económico y su rol crucial en la minería, que atrae a numerosos empresarios y profesionales de diversas partes del mundo”, explican desde la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA).

Es así como empresas internacionales del rubro minero tienen presencia en la región y organizan congresos, exposiciones y encuentros que reúnen a miles de profesionales del sector. Estos eventos no sólo contribuyen a la formación de redes y alianzas, sino que también ayudan a la ciudad a proyectarse como un destino confiable para negocios y cooperación empresarial, recalcan.

José Miguel Pérez, gestor de Diversificación Productiva e Infraestructura de la AIA, afirma que “es crucial fomentar una mayor integración del turismo con otros sectores productivos. En ese sentido, la minería puede jugar un rol significativo a través del turismo industrial, abriendo las puertas de sus operaciones para mostrar la tecnología y la innovación que caracterizan a la región”.

Uno de los hitos más importantes en el desarrollo de este tipo de turismo ha sido la inversión en infraestructura. La región ha incrementado su oferta de alojamiento, con la construcción de hoteles de categoría internacional y centros de convenciones, como el Recinto Ferial y de Actividades Comunitarias, que busca convertirse en un referente para la realización de congresos y seminarios en el norte de Chile.

Un área clave en el desarrollo de la región

 El turismo de negocios representa una de las formas más efectivas de diversificación económica para la Región de Antofagasta, un área tradicionalmente dependiente de la minería.

Según el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo de Chile, el turismo de negocios ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años, con un impacto directo en la economía local, especialmente en los sectores de alojamiento, gastronomía, transporte y servicios. En términos económicos, en 2023 generó más de US$500 millones en ingresos para la región, según datos del Servicio Nacional de Turismo.

Desde la AIA resaltan que este tipo de turismo también contribuye a la capacitación y el desarrollo de capital humano, ya que los congresos y eventos suelen incluir talleres, charlas y conferencias que permiten compartir conocimiento entre profesionales locales e internacionales. Este intercambio no solo mejora las competencias de los trabajadores locales, sino que también fomenta la innovación en sectores clave como la minería, la tecnología y la sostenibilidad.

Asimismo, la realización de eventos de negocios promueve la internacionalización de las empresas locales, abriendo puertas a nuevos mercados y oportunidades de inversión. En este sentido, las autoridades regionales han trabajado en conjunto con la Cámara de Comercio de Antofagasta y la Corporación de Fomento de la Región de Antofagasta (Corfo Antofagasta), para promover esta zona como un destino atractivo para eventos de gran escala.

Ventana de oportunidad para Antofagasta

 Aún con los avances significativos en la promoción del turismo de negocios, la Región de Antofagasta enfrenta varios desafíos para consolidar este segmento como una fuente sostenible de ingresos. Si bien ella acoge importantes congresos y ferias, la oferta es limitada fuera de la actividad minera, lo que provoca una baja ocupación de los centros de convenciones y un flujo inconsistente de turistas de negocios, dificultando la planificación de inversiones a largo plazo en el sector, explican desde el gremio.

Añaden que otro desafío relevante es la infraestructura urbana y de servicios, ya que aún existen carencias en cuanto a la calidad de estos últimos y la capacidad de respuesta a grandes demandas. La falta de conectividad aérea particularmente se ha tomado la agenda; hace solo algunas semanas las asociaciones gremiales de la Macrozona Norte realizaron una declaración pública, con una solicitud para restituir los vuelos interregionales.

El gerente general de AIA, Fernando Cortez, en más de una ocasión ha compartido su preocupación sobre el tema: “Es incomprensible que las regiones de Antofagasta, Tarapacá y Atacama no tengan interconexión aérea. Para organizar reuniones y trabajo en equipo en los ámbitos empresariales, académicos y tecnológicos estas regiones están obligadas a viajar vía Santiago, una aberración inaceptable. Esto es un muro que frena el desarrollo social y económico del país”.

Por otra parte, desde la gremial aseguran que el impacto ambiental también constituye un desafío a largo plazo. Es necesario que las autoridades locales y las empresas involucradas en la organización de eventos implementen políticas más sostenibles, que reduzcan el impacto ambiental y promuevan prácticas responsables, como el uso de tecnologías limpias en los centros de convenciones, expresan.

Finalmente, la competitividad con otras regiones también representa un reto. Aunque Antofagasta ha logrado destacarse por su relevancia minera, otras regiones del país, como Santiago, Viña del Mar y Puerto Varas también compiten por atraer eventos de negocios, con mayores recursos y una infraestructura más desarrollada en algunas áreas. “Nuestra región debe seguir innovando en sus propuestas y servicios para diferenciarse y mantener su liderazgo como destino de negocios en el norte de Chile”, relevan desde la AIA.

Futuro prometedor

 El turismo de negocios en la Región de Antofagasta es un sector en pleno crecimiento, que representa una oportunidad clave para diversificar la economía local y generar empleo. Aunque esta zona ha logrado importantes avances en infraestructura y promoción, aún enfrenta desafíos significativos en términos de estacionalidad, calidad de servicios y sostenibilidad ambiental.

“A medida que se avanza hacia un modelo más equilibrado de desarrollo, será crucial que las autoridades y empresas locales continúen trabajando de manera colaborativa para consolidar a Antofagasta como un destino internacional de turismo de negocios, potenciando sus fortalezas y superando los obstáculos existentes”, comentan desde la Asociación de Industriales de Antofagasta.

Además de asegurar que la integración de la sostenibilidad, la innovación tecnológica y una mejor conectividad son algunos de los pilares que permitirán a la región seguir avanzando en la consolidación de este sector, abriendo nuevas puertas tanto para las empresas locales como para los turistas de negocios internacionales.

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