(Diario Financiero) Antofagasta Minerals (AMSA) reactivó los estudios para instalar en Esperanza, la más nueva de sus cuatro operaciones mineras, una planta para producir molibdeno, que es un subproducto que se presenta asociado al mineral de cobre, que la firma comercializa en forma de concentrados y que también contiene oro.

La compañía había suspendido la evaluación de este proyecto a consecuencia de los problemas operacionales que el yacimiento ubicado en Sierra Gorda experimentó desde el inicio de su operación, a fines de 2010, y que implicaron un fuerte impacto en su producción, respecto de lo esperado inicialmente.

Un ejecutivo de AMSA confirmó que tras comprobar que los ajustes implementados por la administración encabezada por Diego Hernández dieron resultado y Esperanza muestra un desempeño estable, este año pasará a ubicarse entre las tres operaciones locales con mayores alzas productivas. Por lo anterior, la compañía decidió retomar los estudios para concretar la construcción de la planta de molibdeno.

La empresa ya tiene avanzado parte del camino porque previo a la paralización habían definido las características de la instalación e incluso ya tienen los permisos ambientales para su construcción.

Así, en los documentos disponibles en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) se indica que producirá diariamente 35 toneladas de concentrado de molibdeno.

Al mismo tiempo, en uno de sus reportes financieros de 2012, la matriz, Antofagasta Plc, comentó que la planta podría aportar aproximadamente 2.000 toneladas anuales de molibdeno y plantea que una fecha potencial de inicio de producción podría ser 2015.

Sin embargo, los estudios de AMSA, que estarían en etapa de factibilidad, podrían implicar cambios de diseño o de fecha del proyecto, que podría ir de la mano con la ampliación de la capacidad de la planta de Esperanza, que desde junio está en evaluación ambiental.

Hasta ahora, AMSA sólo produce molibdeno (que se usa fundamentalmente en aleaciones de acero) en Pelambres, donde en 2012 obtuvo 8.000 toneladas.

De esta forma, si la planta de Esperanza se concretara según lo indicado previamente, AMSA incrementaría en 25% la producción de este subproducto.

Reducción de costos


El molibdeno juega un papel estratégico para la minería y las empresas tratan de aprovecharlo en todos los yacimientos donde está presente, pues el costo de obtenerlo es prácticamente nulo, por lo que los ingresos que genera su venta son tratados como un crédito que se descuenta de los costos de producción de las empresas.

En el caso de la propia AMSA, en una presentación realizada este mes en una conferencia minera, se indicó que al primer semestre, el costo directo del grupo previo al crédito por subproducto fue de US$ 1,76 por libra, valor que se redujo a 
US$ 1,26 por libra considerando esos aportes.