(El Mercurio de Antofagasta) La industria portuaria regional recobró dinamismo durante el ejercicio 2018. En conjunto, los dos principales terminales marítimos para carga general de la región -Puerto de Antofagasta y el Complejo Portuario Mejillones (CPM)- superaron las 9 millones de toneladas transferidas durante el periodo, lo que representó un crecimiento del 1% respecto al año anterior.

En esa línea, fue el puerto antofagastino el que -pese a movilizar menos de la mitad de lo que mueve CPM- logró el mayor crecimiento.

De acuerdo a las cifras entregadas por la Empresa Portuaria de Antofagasta (EPA), durante el año pasado se movilizaron a través de sus dos terminales 2.633.000 toneladas.

La carga fue transferida mayoritariamente a través de los frentes de atraque concesionados a Antofagasta Terminal Internacional (ATI), que movió 2,6 millones, mientras el movimiento por el terminal multioperado sólo alcanzó las 80 mil toneladas.

Desde la concesionaria del puerto antofagastino se mostraron muy satisfechos con los resultados, ya que incrementaron en 5% la transferencia de carga respecto de 2017, principalmente debido a una mayor transferencia de contenedores, la cual creció un 26% en el mismo periodo.

Nuevas cargas

Lo anterior responde -explicaron- en parte, a que el terminal comenzó a atender dos servicios a Asia, ambos con naves de 10.000 TEUs de capacidad y con esloras de hasta 347 metros.

Además, se atendieron otras cargas nuevas que, en su conjunto, llevaron a la concesionaria a crecer un 25% en términos de cargas fraccionadas, algunas relacionadas con el arribo de fierros para las diferentes industrias de la región.

El carbonato de sodio, insumo clave para la industria minera, mostró también un crecimiento de más del 15%; alza que va en línea con el incremento de la industria del litio, a la cual ATI presta servicios.

«El crecimiento en los volúmenes nos demuestra que el mercado regional está mostrando una recuperación sostenida, mientras que los clientes están confiando en ATI como un socio competitivo y estratégico en la zona norte de Chile», destacó el gerente general de la firma, Enrique Arteaga.

La principal carga movilizada por el puerto antofagastino fueron concentrados minerales (946.089 toneladas), carga general en contenedores (747.831) y cobre metálico (677.215).

Desafío

Arteaga agregó que el gran desafío para el año que comienza es la obtención de la autorización para operar con una mayor altura de ola, levantando la restricción actual de 1,5 metros a 1,75 metros.

«Esto nos permitirá ofrecer a las compañías navieras mayor certeza en la recepción de sus buques, aumentar la frecuencia de puerto abierto y tener la posibilidad de importar y exportar nuevas cargas que se transfieren en contenedores», sostuvo.

En el caso de CPM (filial de Codelco), los dos terminales que lo componen -Puerto Angamos y Terminal Graneles del Norte (TGN)- lograron movilizar 6,3 millones de toneladas.

Si bien la cifra representa una leve baja respecto del total transferido en 2017, incluye aumentos de 9% y 5% en el movimiento de contenedores y carga general y de proyecto. En el primer caso se movilizaron 1,060 millones de toneladas, equivalentes a 171 mil TEUs, y, en el segundo 453 millones de toneladas.

Así, mientras Puerto Angamos transfirió 3.526.000 toneladas (384 naves), TGN superó levemente las 2,8 millones de toneladas (48 naves).

«La actividad registrada en los terminales de CPM demuestra que las inversiones realizadas en los últimos años permitieron enfrentar de buena forma la demanda que ha generado la actividad minera e industrial en la zona, tanto en carga general como en contenedores», afirmó el gerente de Operaciones de CPM, Rafael Lancellotti.

Corredor

Precisamente, uno de los hitos en este aspecto fue la recepción, almacenamiento y envío de contenedores con piezas y componentes que se están usando en la construcción del parque solar Cauchari en la provincia de Jujuy, Argentina.

El proyecto contempla el desembarque total de 2.800 contenedores provenientes desde China para su traslado al sitio de construcción, a 100 kilómetros de la frontera entre Chile y Argentina.

«Constituye un ejemplo de las capacidades que tienen los terminales ubicados en CPM para darle viabilidad a los corredores bioceánicos, lo cual remarca la importancia estratégica de Mejillones para la Región de Antofagasta», añadió Lancellotti.