(El Mercurio) Con una inversión de US$ 3.430 millones, la desaladora EWS, que construye Escondida, se convertirá, por lejos, en la instalación de este tipo más grande del país y una de las más relevantes del mundo. Esto, debido a su capacidad de procesamiento de 2.500 litros por segundo (l/s).

Si bien la fecha estimada para su puesta en marcha era febrero, esto ya no fue posible, por los bloqueos aplicados por huelguistas en el acceso del Puerto Coloso de Antofagasta, impidiendo que trabajadores contratistas avanzaran en la iniciativa.

Es así como desde la empresa estiman en hasta cinco meses el retraso en la operación de la desaladora, clave en la producción futura de la mina.

Además, estos retrasos ponen en duda el proyecto de extensión de la misma instalación. «Se nos hace más difícil ‘venderles’ a nuestros socios -que tienen una cartera global de inversiones-, que elijan invertir con nosotros», comentó a este medio el presidente de Escondida, Marcelo Castillo, hace algunos días.

Según datos de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), la desaladora más relevante que opera hoy en el país es también propiedad de Escondida, ubicada en Puerto Coloso. Esta posee una capacidad de procesamiento de 525 l/s. La segunda más importante que está en carpeta para ser construida es la de Codelco para abastecer el distrito norte, con una capacidad de desalación de 1.630 l/s.