(Pulso) Luego de que en julio el oro viviera su mayor caída mensual en dos años (-6,53%) la tendencia se ha revertido durante agosto, período en el que el precio ha escalado casi todos los días (sólo ha caído en dos jornadas) acumulando alzas por 2,47%.

La devaluación china del yuan impulsó una demanda de refugio y se sumó al temor de que más países debiliten su moneda. De hecho, ayer el oro para entrega inmediata incrementó su valor por quinto día consecutivo, el lapso más largo desde mayo escalando un 1,25% hasta los US$1.222,83.

“El precio del oro es la suma de todos los miedos, y estamos viendo un reflejo de ese nerviosismo en el mercado luego de la devaluación del yuan”, aseguró Ross Norman, responsable ejecutivo de Sharps Pixley, operador de oro de Londres a Bloomberg.

Asimismo, señaló que “ahora estamos viendo una buena fortaleza del precio con la llegada de posiciones largas”.

La decisión que tomó China de devaluar el yuan y pasar a un tipo más determinado por el mercado suscitó el temor de que la segunda mayor economía del mundo esté tambaleando. Vietnam amplió la banda de cotización de su moneda ayer, lo que pone de relieve el riesgo de devaluaciones competitivas que está haciendo caer los tipos de cambio de los mercados emergentes desde Brasil a Corea del Sur.

El oro a menudo se usa como reserva de valor alternativa y tiende a subir cuando las monedas se debilitan.

El oro para entrega en diciembre subió 0,7% a US$1.115,80 en el Comex de Nueva York y a las 11 de la mañana de Londres el volumen fue más del doble del promedio de 100 días para esa hora.