(Investing.com)  Los precios del cobre se apartaron de mínimos de seis años este lunes, pues la decepción de la reciente tanda de datos económicos de China alimentaba los rumores de que los responsables de la política monetaria de Pekín tendrán que implementar más medidas de estímulo para activar el crecimiento.

En lo relativo a la división Comex del New York Mercantile Exchange, el cobre para entrega en septiembre avanzó situarse en 2,344 durante la mañana de la jornada de negociación en Europa, apuntándose un alza del 0,48% o 1,1 centavos.

El cobre cerró la jornada del viernes con un retroceso del 0,57% o 1,3 centavos y un precio de liquidación de 2,363 USD. Los futuros descendieron la semana pasada un 0,76% o 2,0 centavos, su quinta semana consecutiva de pérdidas.

El cobre se desplomó el viernes a 2,313 USD por libra, su cota más baja desde junio de 2009, para situarse después en 2,332, dejándose un 0,36% o 0,8 centavos. Los precios del cobre se dejaron un 1,31% o 2,3 centavos la semana pasada, la sexta caída semanal consecutiva ante las preocupaciones suscitadas en torno al estado de la economía china.

Según datos oficiales publicados el domingo, los precios de la producción se China descendieron en julio un 5,4%, más de lo previsto, cumpliéndose 40 meses consecutivos de pérdidas y siendo la de hoy la peor lectura desde octubre de 2009.

Los precios al consumo subieron un 1,6% el mes pasado, por encima de las expectativas que apuntaban a un 1,5% y avanzando con respecto al 1,4% de junio.

Según datos de este sábado, el déficit comercial se redujo hasta 43.000 millones de USD el mes pasado, frente a los 46.500 millones de USD de junio, frente a las previsiones que hablaban de un superávit de 53,3 millones de USD.

Las exportaciones de China se desplomaron un 8,3% con respecto al año anterior, muy por debajo de las expectativas que apuntaban a un descenso del 1,0% y su mayor subida en cuatro meses. Las importaciones disminuyeron en un 8,1%, casi coincidiendo con los pronósticos, que hablaban de un descenso del 8,0%.

La ralentización de la demanda interna indica que la recuperación de la economía sigue siendo vulnerable y podría necesitar más estímulos del Gobierno.

El Gigante Asiático es el mayor consumidor de cobre del mundo y concentra casi el 40% del consumo mundial.

Por otra parte, el oro para entrega en diciembre avanzó un 0,32% o 3,50 USD hasta los 1.097,60 USD por onza troy, mientras que la plata para entrega en septiembre avanzó un 0,6% u 8,9 centavos para negociarse a 14,91 USD por onza troy.

El oro avanzó ligeramente pues los inversores seguían dándole vueltas a la fecha de la subida los tipos de interés de la Reserva Federal tras los robustos datos de Estados Unidos sobre el empleo no agrícola que se publica este este viernes.

El Departamento de Trabajo de Estados Unidos anunció que la economía estadounidense creó 215.000 empleos el mes pasado, ligeramente por debajo de los pronósticos que apuntaba a un aumento de 223.000, aunque aun así sigue yendo en la línea del firme crecimiento del empleo.

La tasa de desempleose mantuvo anclada en el 5,3%, mínimos de siete años, tal y como estaba previsto.

La remuneración por horas, que es el componente del informe sobre empleo que, según la Reserva Federal, tiene que subir, subió un 0,2%, también de acuerdo con las previsiones, tras haber estado estancado durante el mes anterior.

Estos datos apenas contribuyeron alterar las expectativas en torno a la subida de los tipos de interés de la Reserva Federal, aunque atemperaron los rumores de que se produjesen varias subidas antes de que acabe este año.

El oro se ha visto sometido a una gran presión de ventas en los últimos meses ante la especulación en torno a que la Reserva Federal subirá los tipos de interés en septiembre por primera vez desde 2006.

Las expectativas de que se adelante la subida de los costes de financiación indican una tendencia bajista del oro, pues el metal precioso lo tiene difícil a la hora de competir con otros activos rentables cuando suben los tipos de interés.

El índice dólar, que sigue la evolución de esta moneda con respecto a una cesta de otras seis divisas principales, apenas registró variaciones y se mantuvo en torno a 97,65 este lunes, no muy apartados de los máximos de tres meses registrados la semana pasada en 98,42.

El billete verde se ha visto impulsado últimamente por las expectativas de que la mejora de la economía estadounidense inducirá a la Reserva Federal a subir los tipos de interés a corto plazo en septiembre.

En cuanto a la semana que comienza, los inversores estarán pendientes de los datos de Estados Unidos sobre ventas minoristas que se publican el jueves, para conocer más indicios acerca de la duración de la recuperación económica. Las declaraciones de este lunes de varios funcionarios de la Fed serán también centro de atención.