(Diario Financiero) Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un niño muere cada 20 segundos por alguna enfermedad por agua contaminada o 2.500 millones de personas en el planeta no tiene acceso a saneamiento o condiciones higiénicas adecuadas.

“Es importante que la innovación y las tecnologías de alto impacto lleguen a los más necesitados”, explica Alfredo Zolezzi, fundador del Centro de Innovación Avanzada (AIC) y de la tecnología “Plasma Water Sanitation System” (PWSS), única en el mundo, que permite sanitizar agua eliminando la presencia de virus, bacterias, entre otros, y que está próximo a su escalamiento industrial. En ella, dice, ha logrado conjugar con éxito ciencia, innovación, tecnología y pobreza.

Por ello, el ejecutivo será uno de los expositores del primer Water Week Latinoamérica, que se desarrollará entre el 17 al 22 de marzo próximo. En el evento, organizado por Diario Financiero y Fundación Chile, se intercambiarán diversas experiencias en torno al agua, provenientes del mundo científico, empresarial, político y cívico.

“Hoy en día en Chile si bien existe cierta preocupación y distintos programas ligados al recurso hídrico, no existe una posición clara y concreta de abordar esta problemática. No podemos esperar a que el tema del agua se nos venga encima para actuar, debemos tener la voluntad y la conciencia de generar un verdadero cambio. Aunque reconozco, eso sí, que en el país es menos evidente el problema de acceso al agua, que en el resto del mundo”, explica.

Escalamiento industrial 


Por ello, en AIC crearon la metodología “Modelos de los Objetivos Integrados”, para generar soluciones de alto impacto social, económico y medioambiental, en torno, por ejemplo, al uso del agua o eficiencia energética. Hoy están centrados en sacar adelante la tecnología, que está enfocada en dar acceso a agua potable a personas de escasos recursos. De hecho, la instalación piloto está en el Campamento San José, de Techo, en Santiago. El sistema sanitiza a la fecha 2.500 litros de agua por día, (y podría producir el doble) a un costo de un octavo de centavo de dólar. 
“Estamos por cerrar acuerdos con dos corporaciones extranjeras para su producción masiva en China, México o Brasil, y llevarlo a los mercados internacionales. Hemos recibido ofertas de empresas muy grandes, pero no lo venderíamos si no estamos seguros que la tecnología va a llegar a los que lo necesitan. Y si la vendemos, nos quedaríamos con una licencia para aplicaciones humanitarias. Pero esta tecnología está colocando a Chile en la vanguardia de lo que es innovación”, indica. Por ello, están en la búsqueda de un socio estratégico que les permita estar a fines de 2013 comercializando el sistema en el mercado. 
Recalca que si bien hoy están enfocados en entregar agua potable a las personas, tienen contemplado ampliar esta tecnología a otras industrias como la de salud, alimentos, acuicultura o minera, para remover metales pesados. ”Hay muchas aplicaciones que se pueden lograr. El potencial es muy grande y necesitamos socios con experiencia y capital”, dice.

Fuente / Diario Financiero