(La Tercera) Con una hora de retraso, la SVS y la Bolsa de Comercio recibieron ayer los oficios de Norte Grande y Oro Blanco, con el detalle solicitado por el regulador sobre “las consideraciones económicas, técnicas y financieras que el directorio y la administración han tenido en cuenta para proponer el aumento de capitalâ€. Los gerentes generales de Oro Blanco y Norte Grande, Ricardo Moreno y Aldo Motta, justificaron la necesidad de realizar los aumentos de capital sobre la base de las recomendaciones de Erick Haindl, economista contratado por el controlador de las cascadas tras la caída del cartel del potasio.
Moreno detalló las opciones que evalúan para el pago del bono por US$ 100 millones con un interés anual de 8,5%, que vence en agosto de 2014: “En caso de que no se materialice el aumento de capital, o que no se recaude la cantidad suficiente para el prepago íntegro del referido bono (no es prepagable por parcialidades), la sociedad evalúa medidas que el señor Haindl recomendó, como la venta de activos y/o refinanciamiento de pasivosâ€.
Según los estados financieros de Norte Grande y Oro Blanco, al 30 de junio ambas cuentan con activos en caja por US$ 202 millones y US$ 266 millones, al considerar, además de efectivo- dividendos de SQM, garantías simultáneas y depósito a plazo con Scotiabank, entre otros. Entre los minoritarios indican que esos activos, más la caja de Calichera por US$ 220 millones, podían utilizarse en vez del aumento de capital. Ambas sociedades comunicaron que el directorio propondrá “como fórmula de fijación del precio de colocación del aumento de capital, en caso de que sea aprobado, el promedio ponderado de los últimos 30 días a contar del inicio de la opción preferente legal, con descuento de 10%â€.
Fuentes de las cascadas explicaron que ya vendieron alrededor de 2% de Calichera y reestructuraron los créditos a 2020 y 2022, pero el vencimiento hoy es inviable financiarlo por otra vía que no sea capital fresco.
Enfatizan que dada la caída de las acciones de SQM, tendrían que vender muchos papeles para recaudar los recursos y que dados los bajos montos que se transan, el precio se desplomaría. Y que por el alto endeudamiento de estas sociedades, y los límites de los bancos por acreedor, es difícil conseguir un crédito para cubrir el bono.
Fuente / La Tercera