Nouriel Roubini: «El crecimiento de China estará entre un aterrizaje forzoso y uno suave, será un término medio»

El experto no está optimista sobre la capacidad de los líderes del país asiático para hacer reformas económicas. Prevé que hacia 2015 los niveles de expansión podrían ser menores a 6%.

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(El Mercurio) Haciendo honor a su apodo de «Dr. Doom» (fatalidad), Nouriel Roubini no se entusiasma porque el PIB de China haya exhibido un avance de 7,8% en el tercer trimestre, el mejor registro del año para la segunda economía del mundo. Hay varias otras lecturas que hacer con la cifra que reveló el principal socio comercial de Chile, explica este profesor de la Universidad de Nueva York y destacado economista, famoso por ser uno de los que anticipó la crisis de hipotecas subprime en Estados Unidos.

Apenas aterrizó en Santiago -viajó ayer especialmente para asistir al IV Encuentro Internacional «Chile hacia el Desarrollo», que es organizado por el Ministerio de Hacienda y que concluye hoy-, el experto nacido en Estambul (Turquía) descartó una premisa que el mercado parecía tener asumida: la seguridad sobre un aterrizaje suave en la economía china.

-¿Cree que el nivel de expansión de la actividad de ese país asiático se mantendrá en los próximos trimestres?

«La aceleración del crecimiento en China es sólo temporal, porque el país debe enfrentar un cambio de su modelo de expansión, el cual ahora no es sostenible. Deberá regular la inversión que hace el Estado. Cada vez que se desacelera el crecimiento, ellos se apoyan en un modelo insostenible basado en créditos que impulsan la inversión, y eso crea un ambiente de excesos y de mala calidad crediticia, que ciertamente se vuelve peligroso».

«El Comité del Partido Comunista chino está trabajando en reformas para balancear el crecimiento desde la inversión hacia el consumo interno. Mi preocupación es que estas reformas de transición van a ocurrir lentamente, así que veo una expansión económica para ese país de cerca de 7% el próximo año, mientras que hacia 2015 los niveles de crecimiento podrían ser incluso menores a 6%».

-¿Se reabren entonces los riesgos de ver un aterrizaje forzoso en la economía china?

«No estoy convencido de que los chinos serán capaces de hacer los ajustes lo suficientemente rápido. De ese modo, creo que el crecimiento de China estará entre un aterrizaje forzoso y uno suave, será un término medio».

-¿Cuál es el escenario para el mundo emergente, teniendo en cuenta a China y un eventual endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos?

«Si China se desacelera tan rápido como espero, se dará un crecimiento débil en Asia y se reducirán los márgenes de demanda de commodities. Ello golpearía a los precios de las materias primas y eso se traduciría en una futura desaceleración para la generalidad de los mercados emergentes, y en particular para los grandes exportadores de recursos naturales».

«Por el lado de EE.UU. veo algo diferente. Dada la debilidad de la economía, que crece pero solo incipientemente, y dado los ruidos fiscales en Washington, es probable que la Fed comience más tarde que temprano a reducir sus estímulos, y es probable que mantenga las tasas bajas por más tiempo para luego normalizarlas de forma pausada. Ahí el efecto sobre los mercados emergentes podría ser beneficioso».

-Al parecer la discusión de deuda fiscal en EE.UU. continuará por largo tiempo ¿Cuándo estima que concluirá?
«Desafortunadamente esta es una batalla más de una larga guerra. Así que a futuro veremos nuevamente las mismas peleas y permanecerá el riesgo de ver eventuales cierres de gobierno o aplazamientos parciales del techo de la deuda».

«En un sistema político estadounidense, en donde los dos partidos se han vuelto más divididos y polarizados, desafortunadamente este problema irá por muchos años, no veo una solución tomando en cuenta la postura actual de los políticos».

-Con el escenario de desaceleración en los países en desarrollo ¿Cómo evalúa la decisión del Banco Central de Chile de bajar las tasas de interés 0,25 puntos base, hasta 4,75%?

«Fue una acción apropiada dado los vientos en contra desde la economía global y que han impactado en una desaceleración sobre muchos mercados emergentes. La ventaja en Chile es que la inflación es muy baja. Creo que es prudente empezar a cortar la tasa de interés considerando el contexto de desaceleración de China, la apreciación sobre las monedas que produce la política monetaria estadounidense y una baja en el precio del cobre».

Expertos afirman que la falta de acuerdo tendrá impacto en las decisiones de la Fed Roubini y los otros expertos internacionales invitados por Hacienda también analizaron las consecuencias dejadas por el conflicto político que vivió EE.UU. en las últimas semanas: primero con el cierre del gobierno por falta de acuerdo en el presupuesto y después en la discusión de ampliar el techo de la deuda, que fue zanjada a último minuto, pero de manera temporal, ya que tendrán que decidir de nuevo en febrero si lo aumentan.
En ese sentido, los economistas tienen una visión pesimista de lo que pasará en esa fecha, y ven difícil que demócratas y republicanos lleguen a un acuerdo pues las visiones son opuestas.

Roubini explicó durante la conferencia previa al encuentro de ayer en la tarde que los conflictos políticos tendrán un impacto significativo en la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de recortar su plan de estímulos QE3.

La incertidumbre que ha causado la falta de acuerdo entre los políticos tendrá un impacto negativo en el crecimiento del último trimestre del año y si no se alcanza un pacto en cuatro meses más, eso también influirá en el primer semestre del próximo año, señala el académico.

«La incertidumbre respecto a las decisiones de la Fed afectará a las inversiones del sector privado, principalmente en los bienes raíces, por la poca certeza sobre la tasa que fijará la Reserva», agrega Boskin.

Kotlikoff opina que el recorte de estímulos ya debería haber empezado y que actualmente el gobierno «imprime» 29 centavos en cada dólar que gasta, lo que representa 6% del PIB y probablemente tendrá un fuerte impacto en la inflación.

El economista sostiene que el programa de la Fed ha contribuido a alejar la responsabilidad de Obama y del Congreso de pagar lo que gasta el gobierno.

Engle opina que el programa aun seguirá durante un «buen tiempo» y que ya es parte de la política norteamericana. «Esa no es la solución. El gobierno debería preocuparse de descubrir dónde la productividad está alta o baja», indica Engle. «El sistema político de Estados Unidos ha evolucionado en el sentido de que no está operando bajo el interés de EE.UU. y de la economía global», dice.

Por su parte, Eichengreen señala que no está de acuerdo con la visión de sus colegas y que el estímulo por compra de activos debería seguir. «Debido a los problemas en la política fiscal que hemos vivido creo que la economía necesita recibir todo el soporte monetario que pueda conseguir», afirma.

Fuente / El Mercurio

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