Insumos críticos: Panorama hídrico y eléctrico del sector minero

Dic 22, 2022

Tanto la incorporación de nuevas tecnologías como la participación de las comunidades aledañas a las operaciones mineras, son un pilar fundamental a considerar en el uso óptimo y eficiente del agua y la energía. Así lo exponen diferentes voces del sector.

Bajo las sombras del caminar humano están las consecuencias de un actuar que remeció al planeta tierra en sus recursos naturales, recursos que hoy, deben ser racionados, optimizados y eficientizados.

El uso de la energía y del agua, como insumos críticos, no sólo condicionan el progreso de la minería, sino también, de todas las industrias del planeta. Con esa prioridad, el sector minero ha ido adoptando diversas acciones para avanzar hacia una Minería Verde, en su compromiso y responsabilidad con el medio ambiente.

La electrificación de los vehículos mineros para una reducción en la huella de carbono y para un menor consumo de energía en las operaciones y lo que refiere a transporte, así como también, el autoabastecimiento de agua de mar (directa o tratada) con el fin de disminuir el consumo del recurso hídrico continental, han reflejado las medidas implementadas en este camino de la sostenibilidad y el combate contra el cambio climático.

Análisis del panorama

“El actual escenario de cambio climático, ha hecho que nuestra forma de relación con el entorno haya cambiado, remarcando la necesidad de hacer uso eficiente de los insumos críticos. Lo anterior, sumado a que la actual cartera de proyectos mineros para los próximos años supone aumentos productivos y con ello aumento en la necesidad de insumos críticos, hace de vital importancia una buena gestión de estos insumos como el agua y energía”, detalla en este contexto, parte de la realidad, Christian Sanhueza, ejecutivo Senior de Estudios y Proyectos de Aprimin.

En tanto, el vicepresidente ejecutivo (s) de la Comisión Chilena del Cobre, Joaquín Morales, evidencia en MINERÍA CHILENA que “de acuerdo al estudio de Cochilco 2021, una adecuada gestión hídrica y su optimización impactan directamente en la cantidad de agua utilizada, independientemente de su origen para cada proceso. En materia de eficiencia hídrica, se observa cómo los flujos de agua del procesamiento de minerales pueden ser reutilizados dentro de un mismo proceso, en etapas diferentes, o enviadas desde y hacia procesos distintos, de acuerdo a los requerimientos de calidad y cantidad de cada uno de ellos”.

En esta línea, Alejandra Molina, gerente General Minnovex, destaca en MINERÍA CHILENA –desde su perspectiva-  que “en tiempos de crisis hídrica los proveedores están llamados a buscar soluciones para buscar nuevas formas para optimizar el uso de agua con innovadoras propuestas que no solo contribuyan a reducir el problema, sino que además permitan aportar al desarrollo en forma sostenible. Una de las tecnologías ampliamente utilizada es el uso de agua de mar sin desalar y desalada.

Por otro lado, Molina comenta que “el uso de energías renovables como fuente de suministro y una disminución gradual de los precios de la energía eléctrica se están complementando con una mayor eficiencia energética. Además, en los próximos años, con el aumento de la desalinización de agua para consumo minero, se requerirá un mayor uso de electricidad”.

Desafíos por proyecciones

Joaquín Morales, deja entre ver un punto importante a considerar. “A nivel general, y en línea con el informe final realizado en la Mesa del Agua en marzo 2022, se observa que si bien existe un diagnóstico conocido, aún falta desarrollo de infraestructura adecuada para enfrentar la escasez hídrica. En este sentido, es necesario lograr trabajos colaborativos de manera de gestionar de manera conjunta el recurso. En esta línea de trabajo, la Política Nacional Minera 2050 establece metas en relación al agua e infraestructura compartida y la participación activa en el desarrollo de la gestión integrada por cuencas (GIRH) al 2030”.

Sobre los desafíos en torno a las estimaciones de incremento de producción, Morales puntualiza que “para sostener el aumento de producción, se proyecta una demanda de agua por parte de la minería del cobre de 20,9 m3/seg para la próxima década, de los cuales 68% (14,2 m3/seg) provendrían del mar y 32% (6,7 m3/seg) de aguas continentales. La gran cantidad de iniciativas que buscan expandir o extender la vida operacional de faenas de minerales sulfurados o incluso crear nuevas operaciones mineras en la línea de concentrados, impacta positivamente en la producción de concentrados en nuestro país, pero con un trasfondo no menor: gran utilización de agua, la generación de relaves y necesidad de terrenos físicos para la disposición de estos”.

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