(La Tercera)
Terapia celular para enfermedades degenerativas
Regenero, consorcio formado por Cells for Cells, la Universidad de los Andes y Clínica Dávila, se apoya en los logros de la investigación en células madre adultas que realiza desde 2006 la Universidad de los Andes, para desarrollar productos y terapias para el tratamiento, inicialmente, de la diabetes mellitus, la insuficiencia renal crónica, el lupus eritematoso sistémico y las úlceras cutáneas. La inversión es de $ 9.582 millones, de los cuales $ 5.067 millones serán aporte privado y $ 4.515 millones de Corfo.
Oscar Solar, subdirector de proyectos de innovación de la Universidad de los Andes, cuenta que ya han podido diferenciar células madre extraídas de fluido menstrual en células pancreáticas que producen insulina. Ahora buscan que las células cumplan la función del páncreas y no se dependa de inyecciones de insulina. La otra línea investigativa es la regeneración de tejidos y biomateriales, como cartílago.
En busca de mejorar la eficiencia energética
La superconductividad, un fenómeno que permite transmitir grandes cantidades de energía sin resistencia, es un desafío del mundo en los últimos 100 años. Hoy, ha superado las barreras tecnológicas que impedían su desarrollo y ahora lo hará con los líderes mundiales, Advanced Magnet Laboratory y desde Chile, explica Alfredo Zolezzi, director general de innovación de AIC. La meta es investigar y generar aplicaciones superconductoras, lo que exige antes el desarrollo de tecnologías habilitadoras. En Chile se producirán magnetos superconductores de gran potencia (1 a 10 teslas en una primera generación). Esperan tener las primeras aplicaciones desde el segundo año, y obtener recursos hacia fines del tercero, asegurando la continuidad del proyecto, y de paso, potenciar y proteger la industria del cobre en Chile, dice Zolezzi. El consorcio invertirá $ 9.388 millones (39% es financiamiento Corfo).
Uso de la energía en la industria minera
El consorcio Solución Integral de Eficiencia Energética, SIIE, espera reducir el gasto energético en la línea de producción minera, con la caracterización temprana del mineral y la optimización de las tronaduras, de modo de extraer material de dimensiones óptimas para aumentar la eficiencia de la molienda. Esto permitirá reducir el consumo de energía y elevar la productividad, explica Eduardo Pozo, ingeniero de Drillco Tools, uno de los socios del consorcio. SIIE es una iniciativa conjunta de la Universidad Católica y Minnovex AG, una asociación gremial de proveedores mineros. Además de Drillco, en el consorcio están JRI Ingeniería, la Universidad Católica, SK Godelius, Enaex Servicios y Vantaz Chile. La iniciativa contempla inversiones por $ 9.431 millones, con un aporte privado de $ 4.918 millones. El proyecto tiene un plazo de siete años y se espera conseguir resultados a partir del tercero.
Una fruta más perfecta
Con 13 socios, el consorcio Biotecnología Frutícola se constituyó en 2006 para el mejoramiento genético de frutales y desarrollar variedades que puedan licenciarse en todo el mundo. La empresa comenzó con uvas de mesa, duraznos, nectarines y cerezos. En esta etapa agregarán manzanos, arándanos y paltos, con una inversión de $ 8.497 millones. Rodrigo Cruzat, gerente de Biofrutales, sostiene que en sus seis años dieron origen a la variedad Inia Grape One, protegida en Chile y patentada en EE.UU. y a cinco variedades de nectarines, que son igual de productivas que las existentes, pero con una mayor vida poscosecha. El consorcio trabaja en el desarrollo y uso de herramientas tecnológicas, como marcadores moleculares que identifican si un ejemplar desarrollará o no una característica (por ejemplo, pepas en la uva). Ahora buscan transferir los resultados y agregar otras nuevas según lo requiera la industria.
Avances para exportadores del sector frutícola
La industria frutícola de exportación ha perdido competitividad al estar compuesta de variedades estándar (commodities) de bajo precio, enfrentar alzas en costos de producción y deterioro del tipo de cambio. Los márgenes son menores y los consumidores elevaron sus exigencias de calidad. Este desafío, dice Ronald Bown, presidente del Consorcio de la Fruta, se aborda con el desarrollo de “nuevas variedades chilenasâ€, de mejor calidad y mayor precio, con menores costos de producción y adaptadas a las condiciones agroclimáticas y logísticas del país. El consorcio, que invertirá $ 8.456 millones (56% de privados) en nueve años, trabaja en el mejoramiento genético de la uva de mesa, carozos, cerezos y manzanos. La Universidad Católica y el INIA participan como proveedores tecnológicos. Han producido 40 mil híbridos y tienen seleccionados 25 varietales para evaluación precomercial.
Desarrollo de Test diagnósticos en salud
Consorcio Tecnológico en Biomedicina Clínico Molecular es un nombre largo para una iniciativa de investigadores de la Universidad Católica que trabajan hace seis años en desarrollar tests diagnósticos para cáncer (tiroides, ovario y gástrico) e infecciones respiratorias que permitan personalizar el tratamiento; vacunas contra virus respiratorios frecuentes; terapias para enfermedades reumatológicas autoinmunes y medicamentos para la hipertensión arterial. Alexis Kalergis y Hernán González, profesores de la Facultad de Medicina UC, señalan que completaron el desarrollo del prototipo de test para descartar presencia de cáncer en nódulos tiroideos y un prototipo de kit para la detección simultánea de virus respiratorios. El consorcio tiene un presupuesto de $ 7.825 millones (los privados aportan el 51%) y está conformado por la UC, el Laboratorio Recalcine, Igloo Zone y Bestpharma.
Un salmón más sano y resistente
El sistema inmune de los salmones no es como el de los seres humanos. Esa es una de las razones por las que las vacunas desarrolladas hasta ahora no han sido tan efectivas como se esperaba. Eugenio Spencer, director del Centro de Biotecnología de la Universidad de Santiago, dice que además de no entender a cabalidad las diferencias, el enfoque hasta ahora ha sido buscar el tratamiento cuando aparece un patógeno. El consorcio en el que participan la Usach, Productos del Mar Ventisqueros, Salmones Blumar, Australis Mar y ActivaQ, lo hará al revés: trabaja en un sistema preventivo de detección de patógenos, que estimulará la respuesta inmune del salmón para que no se produzca la enfermedad.
Para eso, avanzan en 11 proyectos con una inversión de $ 7.137 millones. Corfo aportará $ 3.520 millones. La idea es que la empresa sea autosustentable y se financie con la venta de sus productos.
Nuevos negocios para la apicultura
A pesar de la buena calidad de la miel chilena, el 90% se exporta a Europa y a granel, sin procesar. Un consorcio de universidades (Austral y Mayor) y productores (Apicoop, Apicap, y una docena de personas naturales) desarrollará productos tecnológicos para satisfacer las demandas de distintos consumidores. El proyecto, explica Paulina Cáceres, gerenta del consorcio, identificará ingredientes activos únicos en productos de la colmena y desarrollará tres líneas de productos: nutracéuticos, cosméticos y tratamiento de heridas, aprovechando las propiedades antibacterianas de la miel.
El consorcio opera por cinco años y en agosto lanzó el alimento para abejas BeeFood. Ya solicitaron una patente internacional para BeeDipping, producto que previene la mastitis bovina. Ahora avanzarán en un biocontrolador para una enfermedad no presente en Chile. La inversión es de $ 1.548 millones y Corfo financiará $ 774 millones.
Fuente / La Tercera