Ignacio Antoñanzas: «Las tarifas residenciales van a subir 25% a 30% en dos años más si no hacemos nada»

"Abandonar el agua ha sido un drama que hoy le cuesta al país US$ 2.500 millones al año", explica el máximo ejecutivo del grupo eléctrico. Dice que este costo ya lo ven las empresas y que pronto lo notarán los clientes finales.

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(El Mercurio) Enersis es uno de los mayores negocios de una de las eléctricas más grandes del mundo, Enel. E Ignacio Antoñanzas es su gerente general. Si bien siete años en Chile no logran aplacar cierta pronunciación española, está sincronizado con todo lo que ocurre en el país y, en particular, con la crisis eléctrica.

Su diagnóstico es pesimista: la electricidad de Chile es cara porque se dejó de usar agua para producirla; en el país los jueces están decidiendo las inversiones y aunque las industrias hace tiempo que saben que hay crisis energética, en los próximos años se van a enterar los clientes residenciales y de la peor forma, con cuentas de luz elevadas, asegura el máximo ejecutivo de la empresa que controla Endesa Chile.

-¿Qué promesa del programa del actual gobierno no se cumplió o dónde hay un déficit?

«Desde el punto de vista del manejo económico lo ha hecho muy bien, pero en términos de energía no hemos avanzado todo lo que nos hubiera gustao , será culpa del Gobierno, los jueces, los grupos terceros especializados, lo que sea, pero son ellos (el Gobierno) los que estaban al frente en este momento y, a pesar de que lo han intentado con creces, no se ha podido».

«Hay un clima más revuelto en todos los temas sociales, pero yo no se lo atribuyo al Gobierno. Yo creo que en el próximo gobierno, sea del color que sea, va a venir peor todavía en esos temas».

-La candidata favorita en las encuestas, Michelle Bachelet, detalló en Enade su programa energético. ¿Cómo lo valora? ¿Falta algo?

«La valoración es positiva, la pregunta es cómo lo va a hacer, que es algo que no nos ha contado. Todo lo que quiere hacer también lo dijo este gobierno y, lamentablemente, no ha podido. Me gustaría saber cómo hará (Michelle Bachelet) para cumplir sus promesas».

-¿Qué pasa si no se hace Punta Alcalde? ¿Existe un «Plan B»?

«El grupo tiene varios proyectos en marcha, lo que pasa es que sería una pena que la central térmica de tecnología más puntera de toda Latinoamérica no pueda instalarse en Chile. Tenemos otros proyectos, pero sí es cierto que estamos teniendo muchas dificultades para invertir ahora mismo en este país. Estamos invirtiendo en Perú, en Colombia y, tristemente, en Chile no lo estamos consiguiendo».

-De su cartera de inversiones, ¿el país donde es más difícil invertir es Chile?

«Claramente. Y lamentablemente. El país más desarrollado (de América Latina) y que más energía necesita para continuar su desarrollo es donde es más difícil de invertir».

-¿Qué otros proyectos tienen en Chile?
«Tenemos Los Cóndores, Neltume y otros, pero no es un problema de falta de proyectos, es falta de reglas claras. Como lo decía uno de los candidatos en Enade (Marcos Enríquez-Ominami), que sean los jueces los que toman las decisiones de en qué se invierte o no, es un poco sorprendente. Y eso no puede suceder. El problema es cómo hemos llegado a que sean los jueces los que estén determinando esto. Eso es lo que hay que arreglar de una vez por todas».

-Si el Gobierno no ha podido, ¿quién podría?
«Hay que mirar la parte positiva y no quedarse en si la gestión de este gobierno ha sido peor o mejor. Se ha producido un movimiento social y hay grupos que están yendo en contra de todos los proyectos, y el pastel le ha tocado a este gobierno».

«Mi visión es positiva en cuanto a que se está haciendo tanto daño y se va a hacer tanto daño al país que yo espero que entre Gobierno y oposición en el siguiente gobierno sean capaces de ponerse de acuerdo. No se han puesto de acuerdo en este, pero espero que en el siguiente gobierno lo hagan e incluso confío en que en algún momento dado, de aquí a final de año, todavía haya espacios para poder llegar a acuerdo porque les interesa a los dos, tanto al Gobierno saliente como al entrante, resolver este tema».

Clientes finales: «Van a notar la crisis»

-Las empresas perciben que hay crisis energéticas y algunas ya han cerrado unidades productivas por eso. Pero la ciudadanía no. ¿Cuándo la señora Juanita se enterará de que hay crisis eléctrica?

«La gente va a notarlo en cuanto termine la energía que se licitó en los últimos tiempos, que está hecha con contratos de aproximadamente US$ 80 y, por lo tanto, ellos están protegidos por esa licitación. La nueva tiene contratos a precios mínimos entre US$ 125 y US$ 130 en generación, es decir, casi 50% más».

«De aquí a los próximos dos años la gente va a notar cambios importantes si no arreglamos esta situación».
-Si la parte generación sube 50%, ¿cuánto subirá la boleta final a los clientes residenciales?

«El peso de la parte generación es alrededor del 60% de la boleta. Eso implica que la tarifa final a los clientes residenciales podría llegar a subir entre 25% y 30%. Si no hacemos nada, acabaremos ahí, lamentablemente».

«Ese 25% a 30% de alza no se produce de golpe, porque las licitaciones van renovándose de a poco y a medida que acaban unas, entran otras nuevas; pero si no conseguimos que después de esta primera licitación (en curso), que lamentablemente va a salir cara para los clientes finales, cambiemos estos precios elevados, vamos a terminar de nuevo ahí, en los precios caros. Eso sería demencial. El costo de la energía ya es altísimo, imagine aún más caro».

-¿Chile tiene la energía más cara del mundo?

«No, no es de las más caras, pero es de las más elevadas de América Latina. Más que sea alta en sí, es relevante que respecto del resto de los vecinos con que estamos compitiendo, como Brasil, Colombia y Perú, por ejemplo, es más alta.

«Colombia tiene un 75% de la energía basada en agua, Brasil un 85%, Perú tiene un 50% y la otra mitad es con gas a un precio tan barato que hace aún más bajo el precio final. Y nosotros como Chile hemos abandonado el agua; teníamos una matriz hidráulica y hoy es solo 33%. Por definición es US$ 50 a US$ 60 de mayor precio de generación. Es imposible bajar los precios si no volvemos al agua».

-¿Cuánto le ha costado al país abandonar el agua?
«Ha sido secuencial. En el año 2006 no llegábamos ni a US$ 200 millones y el costo en 2012 fue de US$ 2.500 millones. Abandonar el agua ha sido un drama que hoy le cuesta al país US$ 2.500 millones al año».

«Hemos equivocado el discurso. No es un problema de más actores, es que hemos abandonado el recurso, el agua, que nos permitía competir bien con otros países. Tenemos que encontrar un equilibrio y lograr una matriz energética más parecida a la de nuestros vecinos».

Fuente / El Mercurio

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