Con una cartera de proyectos que supera los US$5.000 millones en inversiones y una fuerte apuesta por el cobre, Glencore presentó en Exponor 2026 su visión de crecimiento para Sudamérica. Durante su exposición, el director de Operaciones de la compañía, Pablo Carvallo, destacó el desarrollo de iniciativas en Chile, junto con el compromiso de la empresa con los territorios donde opera.
En ese contexto, resaltando el fortalecimiento de los equipos técnicos y de proyectos desplegados en la región, el ejecutivo afirmó que «estamos viviendo un momento muy especial para Glencore en Latinoamérica. Ese momento especial se traduce en los proyectos que estamos llevando adelante y en la energía que le estamos poniendo».
Asimismo, Carvallo enfatizó la relevancia que tiene la Región de Antofagasta para la compañía, asegurando que «para Glencore, Antofagasta es un lugar donde nos sentimos en nuestra casa«.
En esa línea, recordó la trayectoria de sus operaciones en la zona, resaltando los más de 30 años de presencia de Altonorte y los 28 años de operación de Lomas Bayas.
Apuesta por Chile
En el caso de Chile, durante su presentación en Exponor, Carvallo destacó el desempeño de Collahuasi, y valoró la reciente entrada en operación de la planta desaladora asociada a la faena.
«Estamos muy convencidos de que lo que se ha hecho es lo adecuado. Tenemos fuentes alternativas de agua y la operación sigue funcionando sin impactos», comentó.
Del mismo modo, relevó el potencial de crecimiento de Lomas Bayas, enfatizando que la operación aún cuenta con amplias oportunidades de desarrollo. «El potencial de crecimiento que tiene Lomas Bayas es gigante«, precisó.
Otro de los anuncios relevantes fue el avance de la iniciativa para desarrollar una nueva fundición de cobre en Chile, proyecto que la compañía impulsa junto a Codelco tras la firma de un memorándum de entendimiento.
«Estamos hablando de fundir 1,5 millones de toneladas de concentrado por año. Hoy Chile funde alrededor de 1,1 millones de toneladas, por lo que estaríamos prácticamente duplicando esa capacidad con estándares extraordinarios», explicó.
Desarrollo territorial y talento
Durante su intervención, Carvallo subrayó que el crecimiento minero debe estar acompañado por el desarrollo de las comunidades y la formación de capital humano.
«El impacto de la minería trasciende la vida de las personas. Creo que ese propósito de transformar la vida de las personas en el entorno de la minería es algo que nos moviliza profundamente», sostuvo.
En ese contexto, destacó programas educativos impulsados por la compañía en Chile, Perú y Argentina, junto con iniciativas orientadas al fortalecimiento de proveedores locales y al desarrollo de talento para enfrentar la creciente demanda que impondrá la transición energética.
Finalmente, el director de Operaciones de la compañía, concluyó que «si no somos capaces de desarrollar esa capacidad en las personas y en las comunidades, va a ser muy complejo responder a la demanda futura de cobre y otros minerales críticos».