(El Mercurio) Advierte que el proceso es largo, que no hay mucha experiencia en Chile al respecto y que los tiempos no están para hacerlo hoy. Por eso, Carlos Gómez, director ejecutivo de Buena Vista Capital, se pone un horizonte de tres años plazo -el que espera sea menos- para listar en la Bolsa de Santiago a una compañía minera junior.
Gómez explica que, en las condiciones actuales, es el plazo más prudente para materializar este proceso.
El tema, agrega el ejecutivo, es que hoy cualquier inversión financiera en la minería se debe realizar a través de fondos perdiendo mucha liquidez, por lo que la idea es crear una alternativa de inversión que permita el financiamiento operativo de la minería, pero de manera líquida atrayendo más recursos, mas respaldando la inversión, con los activos y las lógicas propios del negocio.
Hoy BuenaVista Capital controla el fondo especializado en minería Colliguay, con el que maneja una minera de oro del mismo nombre.
A él sumarán en el corto plazo un nuevo fondo, Junior Mine, con él controlaría una propiedad minera de cobre en la Segunda Región, la que buscarían colocar en el mercado bursátil.
El proceso en busca de esta apertura ya comenzó y los llevaría a ser la primera minera junior listada en la Bolsa y en el primer movimiento importante del sector en ese mercado desde 2007, con la anunciada entrada de Volcán al mercado y su listado en el mercado off shore .
La mayor demora, indica Gómez, está en los trámites previos, como la valorización científica de las reservas y una serie de documentos y permisos que hay que conseguir y que, a ciencia cierta, nadie sabe bien cómo conseguirlos, simplemente porque serían los pioneros en ese desarrollo. Y esos costos, saben, tendrán que pagarlos en el camino.
Pero la utilidad puede ser mucha, y eso que su mirada está solo fijada en lo financiero y no en lo operativo porque, dice Gómez, «para eso hay otros expertos».
La idea es valorar las reservas y sobre eso levantar capitales, no necesariamente explotarlos. La suya, advierte, es una mirada «no operativa» del negocio.
Desde esa mirada, y aunque no hace proyecciones, Carlos Gómez dice que la primera empresa que entre al mercado bursátil tendrá un premio superior a quienes la sigan, principalmente porque combina el «hambre» de los inversionistas por el sector, con una falta de oferta, por lo que el negocio, si se hace bien, estaría asegurado.
Fuente / El Mercurio