La innovación aplicada a las operaciones, sus efectos sobre el trabajo y las posibilidades que abre para enfrentar distintos retos de la industria fueron parte del panel de intercambio de experiencias y mejores prácticas del Foro Técnico SME, desarrollado este jueves 10 de septiembre durante Expomina Perú 2026, en Lima. La instancia reunió miradas provenientes de Estados Unidos y otros ámbitos de experiencia global en torno a la evolución que está experimentando el sector.
Mayor capacidad en menos tiempo
Al abordar los efectos que estas herramientas están generando sobre el trabajo, Timothy Clifford Myers, Technical Specialist – Solids-Liquid Separation, Rheology & Process Chemistry, sostuvo que su utilización permite potenciar las capacidades individuales y disminuir el tiempo destinado a determinadas labores. A partir de su propia experiencia, afirmó: “I think if you’re not using AI, you’re falling behind” (“Creo que si no estás utilizando IA, te estás quedando atrás”).
En esa línea, el especialista profundizó en las posibilidades que observa para elevar la productividad, asegurando que “it magnifies what your capabilities are, and it takes some of those tedious tasks out of the way” (“amplifica tus capacidades y elimina algunas de esas tareas tediosas”).
A su vez, comparó el alcance de esta transformación con procesos de gran escala como la introducción de la electricidad e internet, destacando especialmente la velocidad con que actualmente pueden desarrollarse ciertas tareas: “There’s certain things you can do with AI in minutes versus hours than we used to do” (“hay ciertas cosas que puedes hacer con IA en minutos, frente a las horas que antes nos tomaban”).
Nuevas posibilidades para la búsqueda de recursos
Desde otra perspectiva, Laurie Reemeyer, Principal Consultant de Resourceful Paths, abordó el potencial de estas soluciones para procesar información y priorizar oportunidades, tanto en la recuperación de recursos contenidos en relaves como en la definición de objetivos de exploración.
Respecto de este último ámbito, el consultor manifestó que distintas organizaciones están buscando aprovechar estas capacidades para seleccionar blancos de perforación con mayores probabilidades de éxito: “There’s a lot of people trying to use AI to come up with better targets for drilling to improve the probability” (“Hay muchas personas intentando utilizar IA para obtener mejores objetivos de perforación y aumentar la probabilidad”).
En ese contexto, agregó que “the chance of success in exploration is still very low” (“la probabilidad de éxito en exploración sigue siendo muy baja”), por lo que visualizó espacio para que estas soluciones contribuyan a analizar y jerarquizar con mayor rapidez los potenciales objetivos.
Junto con ello, llevó la discusión hacia los desafíos humanos que acompañan esta transformación. Al referirse al futuro de la actividad, enfatizó que “the risks don’t go away; they just change goals” (“los riesgos no desaparecen, simplemente cambian”), vinculando una operación segura con la capacidad de comunicarse, advertir problemas y construir soluciones conjuntamente.
Asimismo, planteó que las competencias interpersonales seguirán siendo fundamentales frente al avance tecnológico, particularmente la comunicación y la inteligencia emocional entre quienes trabajan en terreno.
Seguridad y decisiones más rápidas
Por su parte, Kim Walster, Mine Safety Manager de Prairie State Generating Company – Lively Grove Mine, compartió su experiencia en faenas subterráneas y destacó cómo las nuevas herramientas ya están permitiendo responder con mayor rapidez frente a situaciones de riesgo.
A modo de ejemplo, la especialista recordó que hace apenas cinco años podía resultar complejo comunicar una contingencia entre trabajadores ubicados a varios kilómetros de distancia bajo tierra. Hoy, explicó, un mensaje puede llegar inmediatamente a quienes se encuentran en otro sector de la operación, facilitando la reacción ante una emergencia. “Definitely, you can get help to people quicker” (“Definitivamente, puedes hacer llegar ayuda a las personas más rápido”), aseveró.
En paralelo, la ejecutiva se refirió al desafío que representa administrar el creciente volumen de información generado en una faena. Sobre este punto, planteó que estas herramientas pueden entregar un resumen general de lo ocurrido durante la jornada y posteriormente desagregar los antecedentes según las necesidades específicas de áreas como mantenimiento, operaciones o topografía.
La adopción tecnológica, sin embargo, también supone diferencias importantes entre generaciones. Como ejemplo, comentó que en su operación trabajan conjuntamente personas desde los 18 hasta los 68 años, con niveles muy diversos de exposición y familiaridad con las herramientas digitales.
Por esta razón, puntualizó que el desafío no pasa únicamente por capacitar en el manejo de nuevas soluciones, sino también por fortalecer las formas de comunicación y la cultura de seguridad. De esta manera, los trabajadores pueden utilizar la información recopilada para desempeñar sus labores con mayor eficiencia, reducir exposiciones y, al mismo tiempo, favorecer el desempeño productivo.
Finalmente, al referirse a la incorporación de estas herramientas por parte de organismos fiscalizadores estadounidenses, advirtió sobre la velocidad con que este proceso seguirá extendiéndose hacia las faenas: “AI is coming to your mine, whether you like it or not. You might want to get on board” (“La IA está llegando a tu mina, te guste o no. Quizás sea mejor sumarse”).
Una mirada desde la investigación en seguridad
El diálogo también contó con la participación de Emily Haas, Associate Director for Science de la Division of Safety Research del National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH), Estados Unidos, quien aportó la perspectiva vinculada a investigación y prevención de riesgos.