Dos estudiantes de Ingeniería Civil de Minas del Departamento de Ingeniería de Minas de la Universidad de Chile, Catalina Vásquez Ayala y Millaray Cortés Pizarro, fueron seleccionadas como beneficiarias de la Beca Mujer Minera de la Fundación Sonami, iniciativa que entrega apoyo económico a estudiantes de la carrera y busca incentivar la incorporación de más mujeres a la industria minera.
Para ambas alumnas, este reconocimiento representa una importante valoración a sus trayectorias y un impulso para continuar avanzando en su formación profesional.
“Para mí, recibir esta beca significa mucho más que un aporte económico. Es un reconocimiento al esfuerzo, la perseverancia y la dedicación que he puesto durante mi formación como estudiante de Ingeniería Civil en Minas”, expresó Catalina Vásquez.
La joven de cuarto año de carrera destacó que su camino universitario ha estado marcado por distintos desafíos, pero que su pasión por la minería ha sido una motivación constante para seguir adelante. “Recibir este reconocimiento me llena de orgullo y me impulsa a continuar trabajando por mi sueño de convertirme en una profesional de esta industria”, agregó.
En el caso de Millaray Cortés, quien actualmente cursa asignaturas de cuarto y quinto año de Ingeniería Civil de Minas, recibir la beca también tuvo un significado especial, considerando su trayectoria personal y familiar.
“Fue una alegría muy grande, porque sentí que se reconocía todo el esfuerzo que ha significado llegar hasta aquí. Vengo de Alhuemilla, un pequeño sector rural del interior de Canela, y de una familia trabajadora que siempre se ha esforzado mucho para apoyarme y permitirme venir a estudiar a Santiago, lejos de ellos”, relató.
La estudiante valoró especialmente el respaldo recibido y la motivación que significa para continuar avanzando en su carrera. “Recibir esta beca fue muy significativo para mí y me dio mucha motivación para seguir avanzando en la carrera”, afirmó.
Un apoyo para su formación y futuro profesional
Para ambas estudiantes, el beneficio representa también un importante respaldo para continuar sus estudios con mayor tranquilidad y reducir la carga económica asociada a su formación universitaria.
“La beca me permitirá continuar mis estudios con mayor tranquilidad desde el punto de vista económico y enfocarme en seguir desarrollándome tanto académica como profesionalmente”, explicó Catalina.
Millaray, en tanto, destacó el impacto que este apoyo tiene también para su familia: “Me permite continuar estudiando con mayor tranquilidad y ayuda a disminuir la carga económica para mi familia. Este apoyo significa un alivio importante y me permite concentrarme en mis estudios y seguir preparándome para mi futuro profesional”.
Ambas estudiantes valoraron que iniciativas como esta contribuyan a abrir nuevas oportunidades para las mujeres que buscan desarrollarse en la minería, una industria que enfrenta importantes desafíos y transformaciones.
Un camino por recorrer
Desde sus propias experiencias, Catalina y Millaray hicieron un llamado a otras estudiantes interesadas en desarrollarse profesionalmente en la industria minera a confiar en sus capacidades y atreverse a buscar nuevas oportunidades.
“Les diría que confíen en sus capacidades y que se atrevan a buscar oportunidades, incluso cuando el camino pueda parecer difícil. La minería es una industria en constante evolución y las mujeres tenemos mucho que aportar”, expresó Catalina.
Millaray, por su parte, destacó la importancia de perseverar y valorar el camino recorrido. “Les diría que se atrevan a postular y que confíen en sus capacidades. A veces una puede pensar que no va a quedar o que estas oportunidades son muy lejanas, pero vale la pena intentarlo”.
Asimismo, agregó que el origen o las circunstancias personales no deben ser una limitación para alcanzar las propias metas: “El lugar del que venimos no limita lo que podemos llegar a lograr”.