En el marco del II Workshop PerProMin – Permisos para Proyectos Mineros 2026, cuya segunda versión tiene como lema «Permisología que fluye como el agua», Paulina Riquelme, abogada y socia de EELAW Medio Ambiente y Energía Asesorías Legales, expuso sobre los principales desafíos que enfrenta la gestión hídrica en la minería y los cambios regulatorios asociados a la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales. El encuentro, es organizado por B2B Media Group e iMercados, con el auspicio de Minería y Medio Ambiente (MyMA), en el Hotel Best Western Premier Marina, en Las Condes.
La gestión del agua dejó de ser únicamente un desafío asociado al abastecimiento para transformarse en un factor estratégico para la continuidad operacional de la minería. Así lo planteó Paulina Riquelme, abogada y socia de EELAW Medio Ambiente y Energía Asesorías Legales, durante su presentación en PerProMin 2026, donde abordó la evolución de la gestión hídrica, las tendencias del consumo de agua y los cambios que incorpora la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales.
En ese contexto, la especialista afirmó que «el agua no debe analizarse solamente desde el abastecimiento», ya que su gestión también considera la disponibilidad del recurso, las condiciones del territorio, la obtención de permisos sectoriales, la evaluación ambiental y los distintos requerimientos que acompañan el desarrollo de un proyecto minero.
Riquelme recordó que los antecedentes de Cochilco muestran que la demanda de agua continuará aumentando durante la próxima década, impulsada por el procesamiento de minerales de menor ley. Sin embargo, destacó que la industria avanza paralelamente hacia una mayor recirculación del recurso y una creciente incorporación de agua de mar como fuente de abastecimiento.
Frente a este escenario, puntualizó que «la gestión hídrica evoluciona desde un enfoque de eficiencia hídrica hacia un enfoque basado en la seguridad del suministro, la disponibilidad y la sustitución de agua continental», respondiendo a un contexto marcado por la menor disponibilidad de recursos hídricos y los efectos del cambio climático.
La expositora agregó que este nuevo escenario exige integrar la estrategia hídrica con la planificación regulatoria desde las etapas iniciales de cada proyecto. En esa línea, revisó los principales alcances de la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales, normativa que clasifica las autorizaciones según su naturaleza, fija plazos máximos de tramitación e incorpora Técnicas Habilitantes Alternativas, como el aviso y la declaración jurada, para determinadas actuaciones que no requieren una autorización administrativa previa.
Asimismo, explicó que la ley crea un Sistema para la Regulación y Evaluación Sectorial, una Oficina de Autorizaciones Sectoriales e Inversión y un procedimiento común para la tramitación de permisos, con el objetivo de mejorar la coordinación entre los organismos públicos y otorgar mayor predictibilidad a los procesos.
En materia hídrica, Riquelme destacó que la Dirección General de Aguas concentra el 83% de las autorizaciones comprendidas en la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales, lo que refleja la relevancia que tendrá esta institucionalidad para el desarrollo de los proyectos mineros. Añadió que la reforma también incorpora Técnicas Habilitantes Alternativas aplicables a determinadas obras hidráulicas, simplificando su tramitación mediante declaraciones juradas, sin eliminar la fiscalización posterior de la autoridad.
Al concluir su exposición, la especialista sostuvo que «la gestión del agua debe atender simultáneamente las necesidades operacionales, ambientales y sociales», por lo que llamó a fortalecer la planificación temprana de la gestión hídrica y de los permisos sectoriales, generar información hidrogeológica desde las primeras etapas de los proyectos y anticiparse a los nuevos requerimientos regulatorios vinculados al uso de agua de mar y a la evolución del marco normativo.