Hubo un tono completamente distinto a otros años en la Conferencia Mundial del Cobre CRU durante la Semana Cesco, con una notable ausencia de exploradores, y las productoras dominando los temas de la actualidad: la reducción de costos y el aumento de la productividad en todas las operaciones. Hablaron los grandes; Thomas Keller, CEO de Codelco; Peter Beaven, presidente Cobre de BHP Billiton; Diego Hernández, CEO de Antofagasta Minerals; Hennie Faul, CEO de Anglo American.. .y todos se refirieron a sus logros en la reducción de costos, que Chile es un país de altos costos y baja productividad comparada con los otras naciones donde tienen operaciones, y que están trabajando para mejorar esta situación.
El retorno sobre el capital invertido en el sector minero ha sido pésimo, como resultado de un crecimiento a todo costo: adquisiÂciones a cualquier precio para “dominar†el mercaÂdo; proyectos atrasados, pero con gastos muy por sobre los presupuestaÂdos gracias a una polítiÂca de “apuro†en crecer; costos de operaciones que aumentaron por la disminución en las leyes de mineral y por operaÂciones a mayor profundidad; y por un insuficiente control sobre el gasto y una falta de disciplina en la planificación. Todo esto ha desilusionado al mercado y los inversionistas han perdido la confianza en el sector minero.
Adicionalmente a este pobre rendimiento, tenemos la baja geneÂralizada de los precios en todos los metales desde sus “peakâ€, situación que se proyecta continuará por unos dos años más. Pero atención: ¿qué pasará a partir de 2016 y 2017, para cuando se proyecta nuevamente una oferta por de bajo de la demanda por cobre?; ¿qué pasará con los nuevos estímulos económicos anunciados en Europa y China, y de la política monetaria en EsÂtados Unidos,donde la nueva presidenta de la Reserva FedeÂral, Janet Yellen, tiene un doble discurso de reducir el estímulo, pero al mismo tiempo está dispuesta a aumentarlo en caso de volatilidad en la economía?
¿De dónde vendrá la oferta a partir de 2017 para satisfacer la demanda? Tendrá que venir de los esfuerzos de expansión de proyectos actuales y de los esfuerzos en la exploración de nuevos proyectos. Por ello, es ahora cuando hay que desarrollar esas expansiones y reanudar la exploración en forma urgente. No solo se aprovecharían mejores precios para este desaÂrrollo, también se estará más preparado para la recuperación del sector. Chile parece estar mejor posicionado que otros países en este sentido; no solo hay expansiones planificadas en las granÂdes minas, además hay motores para estimular la exploración, tales como la iniciativa de doble listado de empresas en la Bolsa de SanÂtiago y de Toronto, que permite mayor acceso a capitales locales; los fondos Fénix, que llegaron a buena hora para financiar la exploración en momentos en que los mercados de capital tradicionales están en crisis; y el anuncio de la PreÂsidenta Bachelet de agilizar el acceso a la propiedad minera con reformas a la ley.
A pesar de los esfuerzos del sector público para cargar aún más la mano del sector minero para financiar sus actividades, hasta ahora Chile sigue siendo un destino preferente para los exploradores y para la inversión minera.