Impresiones de la PDAC

Mientras no haya un crecimiento global más estable y constante, no habrá un crecimiento sólido y generalizado en el sector exploración.

Por primera vez en los muchos años que llevo asistiendo a la Convención de la PDAC tomé un curso (“short course”) de los muchos ofrecidos como parte de esta conferencia. El título del curso era “Principios de inversión en la minería”.

El típico gráfico del ciclo de exploración minera y su relación con los precios de acciones fue expuesto; la información, los elementos y las fallas potenciales de los modelos financieros fueron revisados en detalle, pero faltó una exposición sobre la macroeconomía y los ciclos de los commodities, para realmente entender este tipo de inversión.

La realidad es que mientras no haya un crecimiento global más estable y constante, no habrá un crecimiento sólido y generalizado en el sector. Todos los exploradores, productores e inversionistas están revisando los modelos en este ambiente, en búsqueda de la mejor forma de llevar adelante la inversión, exploración y producción minera dentro del contexto actual. Todos tienen presupuestos ajustados y se está generando un enfoque y creatividad que no se veía en los “años gordos”, lo cual además demuestra la capacidad del ser humano para adaptarse a sus circunstancias. Las empresas Mandalay Resources en Chile e Inca One en Perú vienen a la mente.

[Todos tienen presupuestos ajustados y se está generando un enfoque y creatividad que no se veía en los “años gordos”, lo cual además demuestra la capacidad del ser humano para adaptarse a sus circunstancias.]

Asistí también a varias presentaciones sobre el Outlook del mercado en general y por tipo de mineral. Conclusión: el cobre es el único mineral que ofrece un devenir alentador en el corto plazo para los exploradores, productores e inversionistas. Los fundamentos de oferta y demanda para la mayoría de los demás minerales o son menos claros, o francamente los precios se mantendrán bajos por un buen periodo.

La gente que logró asistir este año a la PDAC era en su mayoría gente seria, con los pies en la tierra, sin ilusiones sobre las actuales dificultades en el sector minero, tales como la falta de capital, un aumento en los desafíos presentados por los gobiernos, los marcos regulatorios, las relaciones comunitarias, los yacimientos más profundos y con menores leyes, las recuperaciones de mineral en los procesos mineros, y una cantidad de cosas que hace a cualquiera preguntarse por qué sigue laborando en este sector tan complejo y con tantos riesgos. Como dijo un expositor sobre las posibilidades de éxito en la exploración y en el desarrollo minero: “Hay que contar con otras satisfacciones en la vida”.

Pero la realidad es que no podemos vivir sin la minería. Todo lo que usamos y empleamos en el diario vivir requiere minerales y, por ende, es fundamental invertir, explorar y producir estos materiales esenciales. Como sostuvo Robert Friedland en su exposición: “Somos los buenos” de la sociedad, entregando posibilidades para mejorar nuestras vidas en todos los aspectos.

Por eso, quiero felicitar a todos los que laboran, a pesar de estos múltiples desafíos, para que progrese y prospera la minería. Felicito a los inversionistas, los exploradores y los productores por su creatividad, perseverancia y tenacidad durante estos tiempos.