Codelco en la encrucijada

Codelco, la empresa emblemática de nuestro país y por la que tenemos especial cariño todos los que hemos trabajado en ella en alguna etapa de nuestras vidas profesionales, está enfrentando un periodo de cruciales decisiones que definirán su futuro.

Los desafíos que enfrentan las principales divisiones para mantener la continuidad de sus operaciones en forma rentable son bien conocidos, y requieren grandes inversiones en sus proyectos estructurales, sus proyectos operacionales y para el cumplimiento de normas ambientales, especialmente en todas las fundiciones.

El escenario de los próximos años, con excedentes decrecientes de la empresa y al mismo tiempo con la necesidad de grandes inversiones, en que se publican cifras de US$22.000 millones en inversiones, plantea algunas interrogantes sobre el flujo neto de dinero entre la Corporación y el Estado, que es necesario transparentar y que pueden provocar algunas sorpresas para el público en general.

El tema es complejo por la Ley Reservada del Cobre, los impuestos y la estructura de financiamiento entre deuda y capitalización, con sus limitaciones, por lo que se requiere un análisis más especializado. Sin embargo, los grandes números que se publican indican que en los próximos años Codelco no sería el gran aporte al desarrollo y a las obras sociales del país que muchos suponen.

En este contexto, que se puede agravar más si coincide con ciclos a la baja en el precio del cobre, se plantea la encrucijada que enfrenta el futuro de Codelco: implementar un portafolio de proyectos estructurales al nivel de una empresa moderna, y al mismo tiempo liderar los cambios estructurales que se requieren en la gestión y organización de las operaciones para que esos proyectos sean viables.

El plan de desarrollo de la Corporación y de sus proyectos estructurales debe ser planeado con ideas nuevas, pensando “fuera de la caja”, y que no estén limitadas por las rigideces de la situación contingente actual. En esa dirección se debe pensar, por ejemplo, en un Nuevo Chuquicamata, como una empresa moderna y eficiente, enfocada solo en sus procesos productivos claves, que consideren la realidad de la explotación madura de su yacimiento, aprovechando al máximo las sinergias del Distrito Norte. Lo mismo se puede aplicar a la compleja situación de El Salvador o a la expansión de Andina, sin dejar fuera el gran tema de las fundiciones.

Sería importante que los especialistas aporten con su análisis de las cifras macro y los flujos financieros de la empresa proyectados para los próximos años, que definen el marco en el que se tomarán decisiones y acuerdos trascendentes para su futuro.  Es entendible que los trabajadores quieran mantener buenas rentas y beneficios basados en alta productividad, eficiencia y especialización técnica. Pero sería inaceptable que, por mantener el statu quo actual, no se permitiera implementar planes e inversiones que generen los recursos que una empresa de este potencial puede aportar al país.

En estos momentos claves es importante que todos apoyemos a las autoridades de la Corporación y a sus ejecutivos, para que lideren planes de desarrollo que implementen al mismo tiempo los proyectos y cambios estructurales que se necesitan para que Codelco sea la empresa que todos queremos para Chile.

Revista Digital

Iván Violic, ingeniero civil de la Universidad de Chile.

Iván Violic es ingeniero civil de la Universidad de Chile, MSc. de la Universidad de California en Berkeley, y ha ejercido en importantes cargos en Operaciones, Proyectos y Recursos Humanos en la industria minera. Actualmente es socio y consultor senior de Downing Teal Chile.

Lo último del mes

Lo más leído

Revista Digital