Cambios en el mercado del cobre y otros metales críticos

Es importantísimo y crítico acelerar los permisos, mejorar la tecnología y generar alianzas para aumentar fuertemente la producción, lo que permitirá crear riqueza y bienestar para el país.

Reflexionando sobre el cambio radical que está experimentando el mercado del cobre y otros metales críticos, puedo decir con certeza que estos elementos dejaron de ser insumos industriales y pasaron a ser piezas centrales de la seguridad energética, tecnológica y geopolítica.

En los últimos 200 años fueron los combustibles fósiles los que movieron la industria, los metales la facilitaron y el cobre también transportaba en parte esa energía.

Hoy, con el rápido crecimiento de la transición energética, la digitalización y la descarbonización de la economía, que considera la necesidad de eliminar los combustibles fósiles, el cobre y otros metales pasaron a ser la “energía misma”, capaz también de almacenarla y transmitirla, y que va a mover el mundo de aquí en adelante.

Con esta nueva realidad, es fácil pronosticar un fuerte crecimiento de la demanda de cobre en los próximos decenios, con una lenta respuesta de la oferta, por las dificultades conocidas, y la consecuente presión sobre los precios.

Es importantísimo y crítico acelerar los permisos, mejorar la tecnología y generar alianzas para aumentar fuertemente la producción, lo que permitirá crear riqueza y bienestar para el país. Y es fundamental hacerlo antes que aparezcan sustitutos (vale decir que el grafeno es también un excelente conductor).

Además del cobre, Chile lidera la producción de renio a nivel mundial, representando el 47%. El renio es un metal escaso y de gran valor estratégico por su alta resistencia a la temperatura (3.186 grados Celsius) y su consecuente uso en motores de reacción, tecnología espacial y todo tipo de implementos eléctricos.

Somos el mayor productor de renio, gracias a que Molymet está en Chile y lo recupera de la tostación de concentrados de molibdenita. Nuestro país produce alrededor de 40.000 tpa y aproximadamente un tercio es procesado por Molymet.

Con la revalorización de ciertos metales, los países se están preparando para disponer de ellos y en respuesta a ese desafío Chile ha elaborado la “Estrategia Nacional de Minerales Críticos”.

Cabe preguntarse sobre el destino de tantos metales diferentes que se encuentran contenidos en los concentrados de cobre que Chile exporta. De estos concentrados, sólo el oro y la plata se pagan, mientras para nosotros se pierden todos los demás, entre ellos los seis del grupo del platino, el cobalto, el níquel, el bismuto, el selenio, el teluro, el germanio y algunos contenidos en las tierras raras.

El costo de recuperación de estos elementos en muchos casos excede el beneficio. Hay algunas fundiciones más preparadas, con mejores recuperaciones de algunos minerales críticos y otras, como Aurubis, que está invirtiendo 300 millones de euros para desarrollar sus capacidades de recuperar los metales del grupo del platino.

En el caso del renio, éste tampoco se paga en los concentrados de molibdenita, pero por su alto valor seguramente es recuperado por sus compradores.

Hay aquí una oportunidad para los actores del mercado y un desafío para los productores de obtener mayores beneficios por sus riquezas minerales.

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Jürgen Leibbrandt, Ingeniero Civil Metalúrgico. Socio de Voces Mineras A.G.

Socio de Voces Mineras A.G.

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