Cochilco dio a conocer el Informe del Mercado Internacional del Cobre, correspondiente a la semana del 4 al 8 de mayo de 2026.
En el reporte se consigna que el precio del cobre del metal rojo cerró este viernes 8 en US$6,1 la libra, con un alza de 1,63% respecto del cierre de la semana previa. Con este resultado, el promedio anual alcanzó US$5,84 por libra, lo que representa un aumento de 38,3% respecto de la misma fecha de 2025.
En el informe se detalla que la recuperación del precio respondió a un mejor ánimo financiero a mitad de semana, asociado a señales de una posible desescalada entre Estados Unidos e Irán, menor presión del petróleo y un dólar más débil. Aun así, el mercado se mantuvo volátil: hacia el cierre reapareció la cautela por nuevas tensiones en Medio Oriente y por el alto nivel de inventarios visibles.
Es así como la geopolítica sigue siendo el principal factor de corto plazo. Al inicio de la semana, la tensión en torno al Estrecho de Ormuz elevó el precio del petróleo, fortaleció el dólar y aumentó la preocupación por inflación y crecimiento global, presionando a los metales industriales. Luego, las señales de avance hacia un eventual acuerdo entre EE.UU. e Irán favorecieron una baja del crudo, mayor apetito por riesgo y una recuperación del cobre.
El soporte más relevante provino de la oferta. Freeport Indonesia ajustó el cronograma de recuperación de Grasberg y ahora espera retomar plena operación a comienzos de 2028, mientras se mantiene en torno a 40%-
50% de su capacidad. A ello se suma la caída interanual de la producción chilena en marzo, la escasez de concentrados y cargos de tratamiento aún negativos, señales que refuerzan una oferta minera con baja capacidad de respuesta.
China entregó señales mixtas, aunque con sesgo de soporte. La actividad manufacturera y de servicios mostró expansión en abril y los inventarios en Shanghái volvieron a disminuir, lo que sugiere mayor absorción física. Sin embargo, los altos costos de energía, logística e insumos mantienen cautela sobre la demanda efectiva. En paralelo, el ácido sulfúrico y el azufre siguieron ganando relevancia como riesgo para operaciones SX-EW, especialmente en Chile y la República Democrática del Congo.