Glacióloga Francisca Bown: Pérdidas de un 30% registran áreas con glaciares en zona central en últimas seis décadas

Consultada por el impacto directo de la acción humana, la experta del Centro de Estudios Científicos señala que potencialmente hay un efecto por material fino sedimentable, pero añade que aún “existen pocos estudios al respecto”.

El Centro de Estudios Científicos (CECs), a partir de su laboratorio de glaciología, realiza investigaciones en este campo divididas en cuatro ejes. El primero es la implementación de  un programa de  monitoreo de glaciares intensivo en la alta cordillera de Chile central,  donde se generan recursos hidrológicos captados en los cursos  fluviales superiores y medios. El segundo foco es en el sur, donde se centran en dos  grandes temas: las interacciones glacio-volcánicas y la dinámica y monitoreo directo de estos cuerpos que se desprenden en  lagos. Por último, en la Antártica, trabajan en un programa de exploración y muestreo de las aguas de un lago subglacial descubierto por  ellos en 2014.

En el contexto del cambio climático y su repercusión sobre los glaciares chilenos, Francisca Bown, glacióloga del Centro de Estudios Científicos en Valdivia, aborda el tema, señalando que la evidencia científica demuestra la existencia de un proceso de desglaciación mundial, pero con variaciones dependientes de la región en la que se ubiquen. Además advierte que este fenómeno ha sido acelerado desde las últimas décadas del siglo XX.

“En ese sentido, reconocemos que hay una megatendencia debido al rol de los componentes de variabilidad natural y antropogénica del clima y la enorme diversidad de respuestas  de glaciares frente al cambio climático, lo que también incluye anomalías, es decir glaciares que avanzan rodeados de un cúmulo de  glaciares que retroceden”, explica la científica.

Consultada sobre el impacto de la acción del hombre, dice que es otro factor que podría estar afectando a la conservación de los glaciares. Y si bien comenta que “existen pocos estudios al respecto”, menciona que “potencialmente hay un efecto de material  fino sedimentable sobre la superficie de los glaciares, en términos de  favorecer el derretimiento”.

En cuanto a su visión de la situación que observan en Chile, señala que los ubicados en la zona central han recibido el impacto del calentamiento de la atmósfera en altura, especialmente a partir de la megasequía que se inició cerca de 2010.  “Durante las últimas seis décadas se estiman  pérdidas de las áreas englaciadas de esta región cercanas al 30%”, especifica la científica del CECs. Añade que estas bajas se deben al retroceso de los frentes a mayor altura, la fragmentación de glaciares y al aumento del recubrimiento del hielo con materiales provenientes de morrenas interiores asociadas al adelgazamiento del mismo o aportes de laderas desestabilizadas.

Adicionalmente, Francisca Bown explica que se espera que continúe esta tendencia climática durante las próximas décadas, viéndose afectada la caída de nieve, una de las principales fuentes del régimen nivo-pluvio-glacial de los caudales de la región.

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