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Erwin Kaufmann, gerente general de Alxar Minería: “Esperamos desarrollar nuevos proyectos mineros con el grupo Breca”

El grupo Angelini, a través de su brazo minero Alxar, tiene vocación de grande: “Queríamos ser un actor relevante en minería en Chile y tener una actividad relevante dentro del grupo”, dice.

(El Mercurio) Erwin Kaufmann lleva casi 26 años en el grupo Angelini. Partió en el área forestal, se hizo cargo de las ventas en Asia y luego en Arauco en Estados Unidos. Entre 2009 y 2013 fue gerente general de Montes del Plata, el  joint venture entre el brazo forestal de Angelini con la finlandesa Stora Enso y que es hasta ahora la mayor inversión privada en la historia de Uruguay, contribuyendo con el 2% del PIB de ese país sudamericano, y además la mayor planta de celulosa de Arauco.

Su experiencia en desarrollar negocios complejos hizo que el conglomerado lo eligiera hace casi cinco años para liderar el ingreso a las grandes ligas de un cuarto negocio que complementa el rubro combustibles, el área forestal y la industria pesquera: la minería metálica. “Queríamos ser un actor relevante en minería en Chile y tener una actividad relevante dentro del grupo”, dice respecto de esta apuesta.

Esta semana ese deseo se hizo realidad, Alxar Minería -el brazo inversor minero del grupo, del que Kaufmann es gerente-, adquirió el 40% de Mina Justa en Perú por US$ 168 millones, pero con el compromiso de concretar un proyecto cuprífero que empezará a construirse en la segunda mitad de 2018 y estará en producción en 2020, requiriendo US$ 1.600 millones de inversión. Es decir, el grupo Angelini entra en pleno a la Gran Minería del cobre, con una producción de 100 mil toneladas de cobre fino en régimen, y con el anhelo de ir a jugar a lo grande en esta industria.

“Hoy estamos entrando en un proyecto de envergadura y por lo tanto todos nuestros esfuerzos y energías van a estar en el desarrollo de este proyecto, pero obviamente estamos abiertos a mirar oportunidades y lo que sí puedo decir con certeza es que esperamos que en el futuro este sea un hito que nos permita desarrollar nuevos proyectos mineros con este socio, el grupo Breca, y seguir creciendo en minería en principio en Chile y Perú”, dice Kaufmann.

Porque el ánimo del grupo es ir por más. “Primero tenemos que desarrollar una base de producción y minería en Chile y Perú y una vez que esté desarrollada, podemos mirar otros países, a futuro”, enfatiza el ejecutivo.

Para llegar a este punto, el grupo Angelini realizó un trabajo de varios años, con Kaufmann a la cabeza desde fines de 2013. Inicialmente, esta área se llamaba Minera Can Can y el único activo operativo era el yacimiento El Bronce de Petorca, de la Mediana Minería. Por eso, si querían pasar a las grandes ligas debían primero armar un equipo profesional que estuviera a la altura de entrar a la Gran Minería, “de dar este salto cuántico en la minería”, como resume el ejecutivo, con lo cual reclutaron a profesionales de Codelco, Collahuasi, BHP, entre otras grandes compañías, justo cuando se produjo el fin del “súper ciclo” del cobre.

En segundo término, la minera definió su estrategia de crecimiento: iban a estar en Gran Minería de cobre, donde creen que habrá a futuro escasez de oferta y una demanda sostenida por China y nuevas tecnologías, como la electromovilidad, que requiere tres a cuatro veces más cobre por cada vehículo. Y en cuanto a presencia geográfica, optaron por tener primero operaciones en Chile y Perú, con socios que les dieran confianza. Y, por último, empezaron a analizar los activos disponibles en el mercado para concretar esta estrategia.

En la línea, “hemos revisado todos los activos que se vendían en Chile”, entre ellos, la mina Zaldívar de Barrick, que finalmente quedó en manos del grupo Luksic; Manto Verde y Mantos Blancos, de Anglo American, que quedó en un fondo inglés de inversión, entre otros. “Algunos estaban caros, otros no cumplían con nuestros estándares medioambientales, otros tenían poca vida útil remanente o no estaban bien posicionados en la curva de costos”, detalla Kaufmann. “Ha sido difícil encontrar ese activo en Chile, que es lo que encontramos en Mina Justa en Perú”.

Kaufmann señala que “no estamos mirando” Cerro Colorado, de BHP Billiton y respecto de Pascua Lama, de Barrick, “consideramos que es un proyecto sumamente complejo por su tamaño y no cumple con los parámetros nuestros”. Sin embargo, insiste en que si ven oportunidades en Chile, las van a analizar: “Es nuestro principal mercado y esta asociación con el grupo Breca en Mina Justa es una plataforma que nos va a permitir desarrollo futuro en minería de cobre tanto en Perú como en Chile”.

¿Y un tercer país?

“Por el momento no, nuestra definición estratégica es Chile y Perú”.

El factor clave: la familia Brescia

“Mina Justa es un activo de lujo, de clase mundial”, dice el gerente de Alxar. Con leyes de cobre promedio de 0,75% pero que en el primer año de explotación será de 1,2% -excepcionalmente altas en el mundo- este yacimiento situado en San Juan de Marcona (en la Provincia de Nazca y en el Departamento de Ica) es especial por su cercanía a la costa, que abarata el costo de transporte.

Pero el factor “clave” en sellar el acuerdo para desarrollar este proyecto fue que detrás estaba la familia Brescia-Cafferata. “Una de las razones principales por las cuales decidimos invertir en Perú en un proyecto de tamaño relevante es que nuestro socio es el Grupo Breca, que comparte la misma cultura empresarial, de respecto irrestricto a las normativas, el medioambiente, las comunidades, por desarrollos de largo plazo como la minería en su caso y el sector forestal en el caso nuestro”, explica Kaufmann.

“Tenemos un socio de lujo como el Grupo Breca, que fue clave en la decisión de invertir en Perú”, resume. Este conglomerado es el tercer productor mundial de estaño y también es un relevante productor de oro, además de sus intereses en la pesca y el sector inmobiliario.

Las turbulencias políticas, como la dimisión de Pedro Pablo Kuczynski de la Presidencia de Perú “no afectó el acuerdo”, ni tampoco las pasadas tensiones políticas por la disputa marítima en La Haya. “Las inversiones chilenas en Perú son cuantiosas, hay muchísimas empresas chilenas en Perú, el propio grupo de Empresas Copec tienen inversiones en Perú (en gas licuado y estaciones de servicio) y estamos seguros de que allí se respetan las leyes y las instituciones funcionan. Eso es algo que no lo vemos como un riesgo. No lo vimos en su oportunidad y no lo vemos ahora”.

¿Qué aporta el negocio minero en la estrategia global del grupo Angelini?

“Queremos ser relevantes y vamos a luchar para tener una operación que sea buena en costos, que podamos producir lo que tenemos proyectado y queremos ser un aporte súper relevante dentro de los negocios del grupo. Queremos seguir creciendo, en forma responsable, preocupados del medioambiente, de las comunidades y teniendo operaciones de los mejores estándares mundiales”.

“Antes era muy desbalanceado; el sector forestal era muy grande y ahora que ha crecido el sector combustibles está más equilibrado. El sector pesquero, que fue nuestro origen, está mutando a alimentos, nutrición y farmacéuticos; en energía, estamos metidos en todos los campos y vamos a seguir estando. Si hay que estar en hidrógeno, lo estaremos; si es necesario estar en energía eléctrica, estaremos”.

Roberto Angelini: “Con este negocio, Empresas Copec queda muy bien distribuido y diversificado”

El grupo Angelini se define como un conglomerado “de fierros”, de activos físicos, de fábricas, bosques y aserraderos, y ahora, yacimientos. Empresas Copec es el holding industrial que agrupa diversos negocios: el área forestal (Arauco), energía (Copec y Abastible), pesca y alimentación (Corpesca y Selecta en Brasil) y minería (Alxar). El presidente de Empresas Copec, Roberto Angelini, cuenta que esta compañía es cada vez más global, “es Chile en el mundo” y, al mismo tiempo, diversificada productivamente.

Este ingeniero civil químico mantiene cierto toque humano en los negocios. Por ejemplo, cuenta que a pesar de ser un grupo de envergadura, eligen con pinzas a sus socios. Y en su último gran negocio, confidencia que pesó la cercanía personal y la filosofía con que aborda sus actividades empresariales la familia Brescia, del grupo Breca, lo que facilitó el acuerdo en Mina Justa. Mario y Fortunato Brescia-Cafferata tienen, al igual que Angelini, intereses en el sector pesquero, pero también se han ampliado con éxito a la minería y al sector inmobiliario. Hoy, relata el presidente de Copec, la nueva generación del grupo peruano está representada por Axel Fort Brescia, copresidente del grupo Breca.

-¿Por qué era necesario para el grupo tener una gran minera?

“Nosotros partimos, años atrás, en el sector pesquero y luego seguimos en combustibles -gas licuado, gas natural, combustibles líquidos, lubricantes, energía en el fondo- y en el sector forestal, que es harto grande. Ahora en el sector minero somos entre mediano y grande, somos los más grandes de los medianos. Es una buena dimensión para dar un paso importante y crecer y desarrollarnos en esa dimensión. Con este negocio, Empresas Copec queda muy bien distribuido y diversificado… Antes era muy desbalanceado; el sector forestal era muy grande y ahora que ha crecido el sector combustibles está más equilibrado. El sector pesquero, que fue nuestro origen, está mutando a alimentos, nutrición y farmacéuticos; en energía estamos metidos en todos los campos y vamos a seguir estando. Si hay que estar en hidrógeno, lo estaremos; si es necesario estar en energía eléctrica, estaremos”.

-¿Y en minería han visto activos en Chile?

“Muchos, estamos permanentemente analizando. Queremos estar en Chile en la gran minería. Queremos estar en todas partes”.

-Usted dijo que en los próximos cinco años se generarán cambios que no hemos visto en las últimas tres décadas. ¿Qué cambios vienen en el grupo?

“Es tan rápido el cambio que ni siquiera nos damos cuenta de él y, por ejemplo, en el tema de electromovilidad, tenemos gente trabajando en ello”.

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