(El Mercurio) Mucho ruido está generando el proceso de venta de casi el 90% que tiene Oro Blanco en Pampa Calichera, ambas sociedades cascada ligadas a Julio Ponce, a través de las cuales controla la minera SQM.

Accionistas de otras sociedades cascada aguas abajo indican que hay incertidumbre acerca de cómo se concretaría el reparto de ganancias de la inminente venta de este paquete accionario que es clave, pues a través de Pampa Calichera se tiene un 19,43% de SQM de forma directa.

Lo legal es pagar el 30% de las utilidades a los accionistas de la compañía. El principal accionista de Oro Blanco es Norte Grande (76,83%), pero también están los bancos de inversión más grandes y las AFP. Algunos accionistas quieren pujar para que se reparta más del 30%, pero temen que esto no ocurra y que “se corte el traspaso de la cascada”.

Por otro lado, existe el derecho a retiro, donde en el caso de la venta de este activo relevante, “el accionista puede acogerse a este derecho, pero recibirá el porcentaje que se decida repartir de la venta a su valor libro, no del total real de la utilidad”, dice preocupado un accionista.

Otra alta fuente de las cascadas confirma que el accionista no se llevaría el total de la utilidad, porque la misma estaría incorporada en el precio bursátil de la acción (dado que es una acción que transa en bolsa).

Vender todo

Otro blanco de críticas es el porqué se decidió vender las posiciones en Pampa Calichera y no iniciar el desprendimiento de las cascadas por Norte Grande, que es la sociedad donde se inicia todo. Indican que aseguraría que lo recaudado con las ventas lo perciban todos los accionistas. También se fustiga el hecho de que no se vendan todas las sociedades cascada de una sola vez.

“Corfo, con el litigio que está llevando a cabo contra SQM, está diciéndole claramente a Julio Ponce ‘no quiero hacer negocios contigo’. Entonces, en orden de maximizar el valor para todos los accionistas, y para él mismo, debería desprenderse de toda su posición en SQM y para eso lo correcto sería empezar a vender a nivel de Norte Grande”, dice un accionista institucional, que agrega que el ideal sería vender teniendo clara la resolución del juicio con la Corfo por el contrato del Salar de Atacama.

Altas fuentes de las cascadas indican que hay un enfrentamiento de objetivos entre el nuevo presidente de las sociedades, Rafael Guilisasti, y su controlador, Julio Ponce. Cercanos indican que Guilisasti tiene un único objetivo: vender las cascadas lo antes posible, mientras que Ponce lo quiere hacer al mejor precio. Las expectativas de Ponce son vender este 88,64% de Pampa Calichera al precio que rondaba la capitalización bursátil en su mejor momento (unos US$ 3.500 millones en 2010), con los respectivos descuentos de mercado. ¿Qué criterio pesará más? El directorio está dividido y tendrá que resolver si aceptará la oferta que llegue, o si lo hará solo en la medida que el precio cumpla las expectativas de Ponce.

Factor CorpBanca

Otro flanco de esta venta es cuánto le propondrá Oro Blanco pagar a CorpBanca -cuyo directorio integraba Guilisasti hasta el año pasado- para que avale la operación, dado que este banco es el gran acreedor de las cascadas. Fuentes aventuran que ya existe una cláusula de aceleración del pago si es que Oro Blanco vende algún activo estratégico.

Detalle del proceso de venta

El proceso de venta del 88,64% que tiene Oro Blanco en Pampa Calichera se inició hace dos meses, el asesor financiero es Itaú y se estimó un plazo oficial para cerrar el negocio de seis meses, que hasta ahora se mantiene.

Fuentes ligadas con las negociaciones sostienen que, al inicio del proceso, se acercaron seis o siete grupos interesados en comprar, nacionales e internacionales. Por ahora, el postulante más serio y avanzado es el asiático, que está representado por el banco de inversión CITIC Capital.