(El Mercurio) Transcurridos 39 días del nuevo año, a juzgar por el desempeño de las materias primas, el comienzo no ha sido demasiado auspicioso para los mercados. Eso, a pesar de que había un cierto consenso entre los analistas de que el 2016 podría traer una mejora respecto al ejercicio anterior.

Las cifras confirman el modesto comienzo. De las 21 principales materias primas, apenas seis de ellas se ubican con una variación anual positiva, y el resto no logra salir de los números rojos. Al cierre del mercado el viernes, solo el oro (10,6%), plata (8,9%), cerdos (8,4%), etanol (2,6%), maíz (2%) y ganado vivo (0,2%) eran los únicos productos que experimentaban avances.

Las variaciones son llamativas, si se realiza un corte a igual período de 2015. Por ejemplo los cerdos, que este año son uno de los que más avanzan, el año pasado eran los que más caían (21,34%). El etanol subió 2,6% en lo que va de este ejercicio, mientras que a igual lapso de 2015 retrocedía 11,56%.

Sin embargo, hay una tendencia que se repite y es la que remite al oro y la plata. El metal dorado avanza 10,6% y alcanza así su mayor nivel en tres meses; el viernes culminó a US$ 1.172,67 la onza. La plata, en tanto, sigue un similar comportamiento y alcanza un avance de 8,9%. Al igual que en 2015, ambos se desacoplan del mediocre desempeño del resto.

En el fondo de la tabla figuran el petróleo de tipo WTI (-16,3%), la cocoa (-13,7%), el azúcar (-12,9%) y el gas natural (-11,9%).

Para Juan Pablo Castillo, analista senior de Estrategia de Bice Inversiones, parte de este desempeño del oro se explica por tratarse de un activo de refugio. “El oro se ha visto beneficiado con la volatilidad e incertidumbre de la economía internacional”. Y añade: “Los bonos soberanos han tenido también un desempeño favorable, son los activos que dan respaldo y tranquilidad”.

Según el analista, se ha percibido un cambio de sentimiento respecto al rumbo que está tomando la economía mundial: “Los inversionistas realojaron parte de su inversión en instrumentos menos volátiles”.
Sergio Tricio, gerente general de Ruvix, considera un factor estacional que no es menor: “Ingresamos en la celebración del Año Nuevo chino. Se dice que hay una compra masiva de oro físico, en joyas, que aumenta el precio del metal por esta mayor demanda”.

Perspectivas negativas

Hay mucha incertidumbre respecto de cómo será el desempeño de la economía internacional a lo largo del año. Por este motivo, se hace complejo poder predecir cómo será la performance del oro y demás materias primas.

Sin embargo, Castillo considera que en la medida en que se empiecen a ajustar las expectativas a este crecimiento global más lento, “el metal debería tender a perder un poco de su atractivo que tuvo en estas últimas semanas y, por tanto, debería haber un ajuste por ese lado”.

Tricio opina que al oro “no le debería quedar mucho espacio más allá de lo que ha subido hasta ahora”, aunque reconoce que drivers como la estabilización de los mercados podrían darle cierto margen apreciativo.

Por último, Juan Pablo Morales, analista de Wac Inversiones, asegura que el 2016 debería ser el último año de los mercados a la baja, “en 2017 debería haber una estabilidad mucho mayor, porque el petróleo debería estar mucho más estable”.

En ese contexto, explica que “en el largo plazo el oro debería perder atractivo” para el inversionista y considera al cobre como un commodity con potencial a futuro.