(El Mercurio) Una larga y polémica jornada que se extendió hasta pasadas las dos de la madrugada del jueves terminó con un “desacuerdo pactado”, como lo definió en privado ayer en el Congreso la ministra del Trabajo, Ximena Rincón.

Para que la reforma laboral pudiera ser aprobada en la Comisión de Trabajo del Senado con los votos de los senadores de la Nueva Mayoría -Juan Pablo Letelier (PS), Carolina Goic (DC) y Adriana Muñoz (PPD)-, el Gobierno tuvo que ceder frente a sus peticiones. Ello implicó eliminar totalmente la posibilidad del empleador de adecuar a trabajadores que no participan de la huelga, como el Gobierno lo había propuesto en las indicaciones que ingresó al proyecto el pasado 9 de diciembre.

A puertas cerradas, pasadas las 23 horas, representantes del Gobierno, encabezados por la ministra del Trabajo, Ximena Rincón, y los parlamentarios oficialistas negociaron modificar la redacción de la indicación. Algunas partes de la norma se borraron (ver recuadro).

Según los senadores, la redacción original no garantizaba la huelga efectiva y abría espacios de reemplazo interno, que podía involucrar funciones distintas a las pactadas en los contratos laborales y traslados del lugar habitual de trabajo.

Así, lo votado y aprobado ayer finalmente quedó: “El empleador, en el ejercicio de sus facultades legales, podrá efectuar ajustes a los turnos u horarios de trabajo”.

La ministra Rincón no se veía cómoda con el acuerdo, y tras este cambio adelantó, una vez votado y despachado el proyecto, que repondrán la indicación en la Sala durante enero. Eso sí, en la primera semana del próximo mes la iniciativa tendrá que pasar antes por la Comisión de Hacienda del Senado. “Se aprobó con modificaciones que según los senadores no permiten una interpretación que haga posible algún tipo de reemplazo. Nosotros creemos que no era necesaria esa modificación y que la indicación era suficiente. Probablemente la vamos a reponer, y será parte del debate en Sala”, dijo Rincón. La apuesta del Ejecutivo es que en la Sala tienen los votos para aprobar el texto original, dado que otros senadores DC y PPD tienen una postura más bien contraria a las de Goic y Muñoz.

En la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) celebraron la nueva indicación y dijeron que “ahora la definición de huelga es una definición limpia”.

En el empresariado también hubo reacciones. Ricardo Mewes, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), llamó al Ejecutivo a actuar coherentemente. “El propio Gobierno ha estado utilizando mecanismos de reemplazo (en el caso de la DGAC) porque se da cuenta de que es la forma de atender a las necesidades de la ciudadanía”, señaló, pidiendo congruencia “entre los hechos y el discurso”.

Desde la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) también lamentaron el cambio. “Se termina así con lo que consideramos que fue la única señal del Gobierno de moderar esta reforma y evitar el caos que generará la paralización total de las empresas”, afirmó el gremio.
Oposición no descarta recurrir al Tribunal Constitucional
Pocas horas después de que el proyecto se despachara de la Comisión, los senadores de la instancia, Hernán Larraín (UDI) y Andrés Allamand (RN), anunciaron que son tres los puntos que consideran como contrarios a la Constitución, por lo que no descartaron acudir al Tribunal Constitucional.

Primero, la prohibición de negociar de los grupos negociadores. Según Allamand, “la Constitución dice con todas sus letras que la negociación colectiva es un derecho de los trabajadores. No dice que sea un derecho de los sindicatos”.

En segundo lugar, en la oposición también declaran como inconstitucional la forma de extensión de beneficios que “obliga” a los trabajadores a afiliarse al sindicato. “Eso choca de frente con el principio de libertad de afiliación”, agregó el parlamentario.
Y en tercer lugar, se cuestiona la constitucionalidad de las normas que se han aprobado en materia de información. “La Constitución garantiza la reserva de una serie de aspectos que tienen que ver con la intimidad de las personas. Entre otras cosas, su remuneración. Y lo que pretende la CUT es que cualquier sindicato pueda tener públicamente las remuneraciones de todos los trabajadores de la empresa”, afirmó Allamand.

“El Gobierno ya debiera haber aprendido, después de haber sido sorprendidos discriminando arbitrariamente entre alumnos vulnerables por el Tribunal Constitucional”, dijo Larraín.

Cómo cambió la polémica indicación
Redaccción original del Ejecutivo

“Los trabajadores no involucrados en huelga ejecutarán las funciones convenidas en sus contratos de trabajo. El empleador, en el ejercicio de sus facultades legales, podrá efectuar las adecuaciones necesarias con este objeto, incluidos ajustes a los turnos u horarios de trabajo, sin que lo previsto en este párrafo constituya práctica desleal”.

Redacción aprobada en la comisión

“Los trabajadores no involucrados en huelga ejecutarán las funciones convenidas en sus contratos de trabajo. El empleador, en el ejercicio de sus facultades legales, podrá efectuar ajustes a los turnos u horarios de trabajo”.