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Fernando Coloma y sus inquietudes por comisión investigadora del caso Cascada

El superintendente que inició la investigación cataloga de “irresponsable” al diputado Ricardo Rincón por sus críticas a la SVS. Acusa que este caso mostró que para ciertos abogados “la verdad es secundaria, incluso despreciada”. Y critica la falta de ética de algunos colegas economistas, que hacen informes “sabiendo que los van a usar en otro contexto”. 

(El Mercurio) Fernando Coloma Correa inició la investigación del caso Cascada como superintendente de Valores y Seguros (SVS) y pese a que quería sancionar, fue tal la avalancha de recursos -al menos 45 de orden administrativos, dos acciones ante la Contraloría, cuatro recursos de protección, un recurso de ilegalidad, uno de queja, otro disciplinario, dos querellas criminales- que se retrasó todo el proceso. Fue su sucesor Carlos Pavez quien emitió el fallo, con la multa más alta de la historia: US$ 164 millones. El fallo argumentó que habían operaciones ficticias que involucraban a las cascadas de SQM, a precios fuera del mercado, con perjuicio a los minoritarios y con un esquema de funcionamiento concertado entre las distintas sociedades involucradas.

El martes 2 de septiembre, cuando se hizo pública la millonaria sanción, Coloma había sido sobreseído de la acusación de “prevaricación administrativa”. También fue absuelto de la filtración de información en el caso. Ambas querellas fueron interpuestas por la defensa de Julio Ponce.

-¿Qué le pareció este resultado?

“Siempre he estado absolutamente convencido del proceder de la SVS, que se ajustó plenamente a derecho. Esto no era más que un intento de confundir, de dilatar y de afectar la labor fiscalizadora del regulador. Desde esa perspectiva no me sorprendió. Ahora, sí me pareció muy adecuado del contenido del fallo que se condena en costas y se explicita que hay una instrumentalización del derecho”.

-¿Y cómo entiende que se haya querido vincular al ex Presidente Sebastián Piñera en esta querella contra usted?

“Ahí hubo un intento de mezclar y de confundir, para que la opinión pública empezara a dudar de qué tan autónoma iba a ser la SVS y, además, de que el ex Presidente Piñera pudiera estar de alguna forma detrás. Se trató de poner esas dudas respecto a que esta investigación no tenía méritos propios sino que estaba como digitada, cosa que es absolutamente falsa y no es más que un intento de la defensa (de Julio Ponce) por confundir”.

“La SVS y yo particularmente hemos tenido una trayectoria de absoluta autonomía. Como superintendente yo no le defendí los intereses a nadie, ni al Presidente, ni a nadie”.

-Pero, ¿recibió presiones del Presidente?

“No recibí ninguna presión, y eso es algo que la gente le cuesta entender muchísimo. Los que me conocen saben que yo no las acepto. Y déjenme decir algo que es casi una infidencia a estas alturas: antes de aceptar el cargo le dije al ministro de Hacienda (Felipe Larraín) que yo valoraba profundamente la independencia y la autonomía. No es porque yo me pusiera el parche antes de la herida sobre que iba a tener presiones ni nada de ello, sino porque ésa es mi trayectoria y me dijeron: ‘Es precisamente lo que valoramos en ti’. Y debo decir que se cumplió a cabalidad”.

-¿Cómo decidió investigar la Cascada?

“Cuando personas distintas y totalmente desvinculadas con el Gobierno, me comentan que hay que tener ojo con operaciones de las Cascadas, me parece raro y lo veo. Entonces pedí internamente que se viera el tema con total profundidad. Poco antes había llegado una denuncia a la Fiscalía de Valores del señor Carlos Wulff (un accionista minoritario), y esto otro que empezó a dar vueltas. La SVS empezó a revisar con detalle los últimos balances y se dio cuenta de una gran operación en donde no correspondía haber validado las utilidades; obligó a la re-emisión de los estados financieros y reversión de las utilidades que generó la operación, la cual también terminó siendo parte del esquema”.

“Después, en julio de 2012, hubo juntas extraordinarias en donde Moneda y las AFP manifestaron públicamente que había una cosa irregular. Este tema fue de conmoción pública a partir de ahí, pero se estaba investigando desde antes”.

-¿Comentó con alguien del Gobierno el caso Cascada?

“Con el único que comenté un asunto reservado fue con Felipe Larraín una semana antes de la formulación de cargos (6 de septiembre de 2013), ya que debía estar advertido porque esto era importante para el mercado financiero. Con él me había reunido un par de veces, pero solo para tratar temas de dominio público vinculados al caso”.

-Fue su sucesor, Carlos Pavez, quien sancionó. ¿Qué le pareció el fallo?

“A mí me pareció, en términos generales, muy bien, porque claramente se sustentaron todos los cargos que se formularon en su momento, que las presunciones eran muy fundadas. Había un análisis muy profundo, ya que este era un tema complejo. Después de todos los descargos, de todos los informes, la verdad es que parece bastante sólido. Claramente se reafirma todo lo que se pensaba que estaba detrás de la formulación de cargos. Me parece bien que el sistema funcione, que se haya seguido con el mismo celo el proceso de investigación que se hizo en mi período”.

-¿Y las multas, considerando el daño patrimonial de US$ 300 millones que sufrieron las Cascadas?

“Hay que mirar una serie de cosas y la ley orgánica de la SVS establece los criterios que tienen que haber detrás. Y dentro de eso está la gravedad de las infracciones y sus consecuencias. Uno no puede ser tan reduccionista para mirar solamente el nivel de beneficio o perjuicio, y además hay que tener presente que en varias operaciones había pasado el período para sancionarlas. El tema es mucho más amplio y ahí debe verse cómo uno pondera el daño al mercado y la confianza pública. En términos generales, me parece que el monto de las multas es razonable y adecuado”.

-¿Cuál es su opinión sobre que los directores no hayan sido incluidos en el proceso?

“Es un tema al que no me gustaría referirme en detalle, pero claramente es un elemento que siempre debe estar bajo análisis. Se pueden ver caso a caso, las situaciones no son idénticas”.

-¿Cree que a LarrainVial no se le debería permitir operar?

“Tiene que mirar el tema desde una visión más general, no es tan simple”.

-Manuel Bulnes y Felipe Errázuriz siguen en sus roles…

“Son cosas que irán decantando. Son decisiones que tendría que tomar LarrainVial. Uno tendería a pensar que la corredora hará todo lo posible para tratar de corregir o recuperar su reputación”.

Que el diputado Rincón “se ponga a leer”

-Otra arista importante del caso es la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados. ¿Qué le parece el tenor que ha adoptado esa instancia?

“Fue claramente imprudente haber hecho una comisión investigadora mientras estaba en curso el proceso administrativo y sancionatorio. Ahí surgen las preguntas de por qué lo hicieron. Y hay espacio para todas las inquietudes que ustedes están planteando”.

“Debo reconocer una cosa: el entonces diputado Burgos, hoy ministro de defensa, planteó públicamente que le parecía inconveniente la comisión. El que se haya roto esa razonabilidad me sorprendió profunda y negativamente”.

-¿Cree que hubo allí alguna gestión de los formulados por la SVS?

“Le voy a decir una sola cosa: si uno ve el énfasis de algunas preguntas, de algunas inquietudes que han manifestado estos mismos diputados de la Comisión u otros que han participado en ésta, o planteamientos públicos que han hecho, uno ve una preocupante sintonía con los argumentos de la defensa de Julio Ponce”.

“Es algo que me preocupa mucho institucionalmente. El diputado Gabriel Boric planteó algunas inquietudes al respecto y creo que es una aprensión legítima a la luz de lo que ha estado ocurriendo”.

-¿Qué le parece que el diputado Ricardo Rincón (DC) cuestionara el proceder de la SVS, diciendo que las multas le parecían altas, que no estaba convencido que haya perjuicios, entre otros argumentos?

“Las declaraciones del diputado Rincón me parecen francamente irresponsables, porque pone en duda el trabajo de la SVS, sin el más mínimo fundamento. Ya no se trata de que él crea o no crea, aquí tiene más de 700 páginas (muestra el fallo) y tiene un capítulo de resumen de todo lo que se hizo, y él dice que no entiende el fallo y no entiende nada de este esquema. Ahora, si no entiende nada y tampoco sus asesores, bueno, que se ponga a leer. Él tiene una responsabilidad importante, es parte de un poder del Estado y que no haya leído o que no haya pedido que se le explique bien el fallo y hace declaraciones que ponen en duda el rol de la SVS, me parece francamente irresponsable”.

-¿Va a ir a Comisión Investigadora?

“Por supuesto que voy a ir. Yo no fui cuando estaban abiertos los procesos porque me parecía que no correspondía institucionalmente, porque frente a preguntas sobre el esquema estaba muy limitado de responder. Y no podía dar debida cuenta de la solidez de los argumentos detrás de los cargos”.

“Y cuando digan que no entienden nada, que las operaciones de las sociedades del señor Piñera o de Moneda y las AFP son idénticas (a las de las Cascadas), les diré que son otra cosa, les diré: miremos el fallo, aquí están los fundamentos, por favor comparemos, si aquí no tienen nada que ver, si aquí estamos ante un esquema, un patrón concertado, sistemático, con operaciones de las mismas características, que se repetían a través del tiempo”.

Precio de mercado: “Eso es una ofensa… llevo 32 años haciendo clases de economía”

-Uno de los argumentos de la defensa de los formulados es que los remates de los remanentes de acciones de las Cascadas fueron a precio de mercado…

“Eso es una ofensa. ¡Es cómo decir que la SVS no tiene idea de cómo funciona el mercado!¡Y yo, que llevo 32 años haciendo clases de economía!”.

“Las Cascadas eran un activo relativamente ilíquido (…) Si ustedes quieren vender su casa, que es un bien poco líquido, y el corredor de propiedades le dice que va a hacer un remate en 20 horas más, ¿qué le dicen ustedes? ¡Qué está loco! Así no se maximiza el resultado. Y desde el punto de vista de lo que correspondía era difundir y lograr que se vendiera el activo lo mejor posible”.

“Formalmente se cumplió con la regulación, pero en el fondo hubo un daño al interés social a la Cascada que estaba vendiendo”.

“Todas estas acciones quedaban en manos de las sociedades vinculadas, relacionadas e instrumentales, con transacciones entre ellas y luego le vendían a las propias Cascadas a precios bastante más altos, que antes habían vendido por razones poco claras”.

-Julio Ponce dice que de ser cierto el esquema, él no obtuvo utilidades y perdió como accionista de las Cascadas. ¿Cómo pudo haber ganado?

“No voy a entrar en detalles, pero él tuvo una ganancia, las sociedades instrumentales también, y las vinculadas, una ganancia importante. Son montos bien significativos. Ahora, él (Ponce) tenía ese tema de que en la Cascada también tenía participación, a pesar de que en general como se hacían (las operaciones) en la parte más abajo de las Cascadas, era menor esa participación de si las hubieran hecho arriba. Él tenía ese tema, pero el resto -vinculadas e instrumentales- no. Hay que mirar este asunto en términos generales”.

-¿Pueden haber pagos por el lado entre los participantes del esquema?

“No lo sé. No tengo elementos de juicio”.

-¿La SVS podría investigar esta arista o es competencia de otras autoridades?

“Creo que es competencia de otras autoridades. El Servicio de Impuestos Internos está investigando y me imagino que están viendo esto de una forma global”.

-Con todas las maniobras legales de los sancionados, ¿considera que hay una falta ética de parte de los abogados?

“En diciembre asistí al juramento de uno de mis hijos como abogado. Era ‘juráis desempeñar leal y honradamente la profesión de abogado’. Cuando uno ve la acción de algunos abogados en este caso, uno dice ‘por Dios, qué distante se ve ese juramento de lo que yo he visto en la práctica’. La sensación que me da es que para ciertos abogados, todo vale, no hay ningún reparo ético, la verdad para estos abogados es secundaria, incluso es despreciada. He visto declaraciones o acciones que son un desprecio a la verdad”.

“Yo esperaría que a partir de este caso, que es bastante emblemático, también surgiera una reflexión sobre este tema, de cuál es el límite. Esperaría que las escuelas de Derecho, el Colegio de Abogados, analizaran todo este comportamiento ético. Son demasiados los elementos que están sobre la mesa y que hacen necesario estas reflexiones”.

-¿Se podría decir lo mismo con sus colegas economistas, por sus informes pagados en el caso?

“Eso es algo extremadamente preocupante. Yo no puedo hablar con mucha propiedad porque no los he leído directamente, he visto solo las referencias en el fallo. No sé qué les pidieron. También ese investigador que se prestó (para hacer el estudio) sabiendo que hay un mar de fondo y le pidieron un informe sobre un subconjunto, sabiendo que los van a utilizar en otro contexto… también hay una actitud que claramente tiene connotaciones éticas”.

-¿Se defraudó de los actores del mercado financiero?

“Bueno (pausa)… No puedo negar que efectivamente uno se sorprende… muchas veces”.

Diputado Rincón:”Si no entiende nada y ni tampoco sus asesores, bueno, que se ponga a leer. (…) Que no haya leído o que no haya pedido que se le explique bien el fallo y hace declaraciones que ponen en duda el rol de la SVS, eso me parece francamente irresponsable”.

“Julio Dittborn me llamó para pedirme una reunión corta, personal o reservada (…) Yo simplemente lo oí”

La defensa de Julio Ponce basó gran parte de su defensa en la arista penal en un episodio que habría llegado incluso al subsecretario de Hacienda del gobierno anterior, Julio Dittborn. Según Julio Ponce, Moneda y también sociedades ligadas al entonces Presidente Sebastián Piñera lo habrían presionado para que dejara de ser controlador de las Cascadas y de SQM, que si no lo hacía, la SVS los iba a investigar y sancionar. Esta información habría sido entregada por Darío Calderón -amigo de Julio Ponce- al director de las sociedades Cascada Patricio Phillips, quien a su vez lo comunicó a Dittborn.

-¿Qué es lo que realmente sucedió?

“Julio Dittborn me llamó un día para pedirme una reunión corta, personal o reservada. Y al subsecretario de Hacienda lógicamente que me corresponde recibirlo. Tuvimos diez minutos, y él me plantea que había recibido comentarios sobre el caso Cascada que hablaban acerca de que había como un cierto mar de fondo, del cual él no tenía idea. ‘Yo solamente estoy traspasando lo que me dijeron, no tengo ningún elemento para decir si es verdad o no, es por si te fuera útil’, me comentó. Yo simplemente lo oí, que es lo que me correspondía hacer, le dije que estábamos en un proceso de análisis de información, que agradecía su comentario y se acabó la reunión”.

-¿Qué pasó con esa información?

“Esa información claramente no tiene nada que ver con la arista administrativa. No tengo idea si pudo haber habido presión o no, pero si es así, el ámbito es penal, en el sentido de que eso tiene un carácter de delito y las personas afectadas que hubieran sido sometidos a una presión de ese tipo tendrían derecho a hacer una denuncia. Pero no tienen nada que ver con la ley de valores y de sociedades anónimas”.

-¿Pero habló de Moneda y Julio Ponce? ¿Mencionó la fuente de esa información?

“Puede haberme dicho que venía de una información de un director que había salido, Patricio Phillips. Yo en ese momento no le dije nada. Solo oí, que es lo que me correspondía hacer”.

Cambios regulatorios: hay que darle más inmunidad a la SVS

Fernando Coloma cree que hay espacio para perfeccionar la regulación: “Uno podría revisar la habitualidad (operaciones frecuentes entre empresas relacionadas que no se someten a decisión de los directorios), porque si bien en el caso de tener muchas operaciones entre o con filiales o con relacionadas, se haría tremendamente costoso si se pone una regulación muy rígida, en operaciones de determinado volumen o importancia patrimonial, tal vez esa política de habitualidad debiera estar limitada”.

“También uno podría esperar que la SVS, en determinadas circunstancias, pueda imponer reserva a terceros en los procesos (que sí lo tiene el Ministerio Público), para evitar que las partes, velando por su interés, filtre o entregue información relevante”. Agrega que se podría “dar cierta inmunidad a la autoridad cuando está en un proceso, como lo tiene la SEC de EE.UU., porque, como se vio, se puede afectar el caso, querellándose directamente contra la autoridad que está investigando. Otro cambio es que, fundadamente, pueda detenerse el plazo de cuatro años para sancionar, porque en este caso quedaron operaciones afuera”.

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