(Pulso) Albemarle Corp dijo haber desarrollado un proceso para más que triplicar su producción de litio en el desierto de Atacama sin usar más agua, una afirmación que está siendo examinada por reguladores e inversionistas que presionan por más detalles.

Si fuera cierto, Albemarle podría consolidar su posición como la mayor compañía mundial de litio, en momentos en que aumenta la demanda por el metal ligero que su uso en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos y bienes de consumo.

Pero si el proceso no resulta como lo anunciado, Albemarle se arriesgaría a ceder su corona como el mayor productor mundial de litio a rivales menores -incluyendo a la chilena SQM – que están ansiosas por ocupar ese lugar.

El asunto llevó a la comisión nuclear de Chile, que supervisa la venta de litio en el país, a rechazar la solicitud de la compañía de aumentar su cuota para el metal blanco. La agencia dice que Albemarle aún tiene que explicar cómo podrá extraer más litio de la misma salmuera en el desierto más seco del mundo.

La compañía, que tiene su sede en Estados Unidos, ha sido reacia a proporcionar detalles específicos sobre el nuevo proceso y dio respuestas vagas a la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) cuando pidió más información sobre esto.

Albemarle dice que “está preparando una nueva solicitud” para aumentar su producción, que “considera las preocupaciones de CCHEN, que son de naturaleza técnica” y que espera recibir la autorización para poder producir más litio.

Consultado por Reuters a fines de octubre para que entregara detalles más concretos sobre la nueva tecnología, Eric Norris, jefe de la división de litio de Albemarle, dijo que el nuevo proceso es “muy eficiente y obviamente muy sostenible”, pero no ofreció más información.

Norris dijo que Albemarle gastaría “millones de dólares” en la construcción de una planta en Atacama que refinaría más concentrado de salmuera para aumentar la cantidad de litio recuperado al 80%, un alza de casi la mitad respecto a la actualidad.

Algunos analistas de la industria dicen que la cifra actual es más baja, alrededor de 30%.
Norris dijo que la compañía está gastando US$1.000 millones en Chile, su mayor área de operaciones, y contratando a más de 1.700 personas. No especificó un marco temporal para estas inversiones y contratos.

“No creo que estén haciendo nada exclusivo o revolucionario”, dijo David Deak, consultor independiente de la industria de baterías y antiguo comprador de litio para Tesla . “Realmente, no está claro qué tiene Albemarle aquí, pero si lo tienen, probablemente significa que usarán más agua”, añadió.

Eso sería un fracaso para los reguladores chilenos a pesar de los US$100 millones que Chile recibe de Albemarle en regalías, debido a la preocupación por los niveles de agua y salmuera en Atacama.

Albemarle ingresó a Chile como parte de la compra en 2015 de su rival más pequeño, Rockwood Holdings, adquiriendo el acceso a masivas reservas de litio.