(El Mercurio) Una foto tomada el 10 de enero de 2017 muestra un sonriente Eduardo Bitran, entonces vicepresidente ejecutivo de Corfo, estrechando la mano a un también sonriente John Mitchell, presidente de Albemarle. Ese día, la empresa estadounidense firmaba un contrato con la estatal para operar el salar de Atacama por 27 años. Esa imagen amistosa no representa el estado actual de la situación.

Fue en la tramitación de ese mismo acuerdo que, según cuenta ahora Bitran, se percataron que Albemarle vendía litio a su matriz en Estados Unidos a un precio menor que el de mercado. Es por ello que junto con la Comisión Chilena de Energía Nuclear (Cchen) forzaron a Albemarle a un acuerdo anticipado de precios (APA, por sus siglas en inglés) ante el SII. “Yo me percaté de que hasta febrero de este año Albemarle le vende litio a su matriz a un precio menor que a otras empresas. Si eso es así, está subvalorando el producto, y el fisco estaría recibiendo menos recursos vía impuestos”, cuenta Bitran. Por eso envió un oficio al SII, pidiendo que investiguen esta práctica.

Albemarle tiene otra versión. Primero, afirmó que nunca fue forzado. “Es un acuerdo anticipado de precios que Albemarle propuso de manera voluntaria como una forma de avanzar hacia un sistema que entregue certezas tanto al contribuyente como a la autoridad”. Agregó que “esta propuesta, única en Chile, se presentó hace más de un año y se está a la espera de lo que decida el SII, que la puede aprobar o rechazar. Mientras no exista esa decisión no corresponde especular ningún escenario con respecto a precios de transferencia”. Y remató diciendo que “el litio no es un commodity y no se vende como tal”, precisando que los precios no son públicos -como sí lo es el cobre, por ejemplo- por lo que mal podría hablarse de precios diferentes vendidos a una empresa u otra.

En paralelo, Albemarle reveló que David Klanecky, vicepresidente de la División de Litio de Albemarle Corporation, está en Chile para reunirse con los consorcios que ganaron la licitación de Corfo para dar valor agregado a la industria del litio. A ellos, Albemarle debe vender hasta un 25% de su producción a un valor preferente. Uno de los temas a tratar, justamente, será ese precio especial. “Somos y seguiremos siendo socios estratégicos del Estado de Chile en el desarrollo de un ecosistema productivo en torno al litio”, dijo Klanecky a “El Mercurio”. “Tengo en estos días reuniones con Samsung-Posco y Sichuam Fulin para seguir avanzando en esta iniciativa que tendrá un impacto muy positivo para Chile”, agregó.

El Gobierno habla

Asimismo, dos ministros abordaron ayer el tema del litio. Baldo Prokurica (Minería) dijo que el acuerdo entre Corfo y SQM ya estaría listo para su firma por parte de la Contraloría. En tanto, José Ramón Valente (Economía), se refirió a la polémica por un eventual ingreso de la china Tianqi a SQM como accionista. Recordó que el lunes se juntó con el embajador de China en Chile, a quien le dijo que “Chile es un país abierto que le da la bienvenida a cualquier empresa de cualquier nacionalidad, en la medida en que esas empresas cumplan con la regulación local. Generar una restricción antes de tiempo, simplemente por nacionalidad, no nos parece lo correcto”.

Restricción anticipada

“Generar una restricción antes de tiempo, simplemente por nacionalidad, no nos parece lo correcto”, dijo el ministro Valente sobre el posible ingreso de Tianqi a SQM. 

La revelación de Azerta como agencia de comunicaciones de Tianqi que molestó a Albemarle

Son áreas distintas y contratos diferentes. Ese es el argumento que entregaron en Azerta a sus clientes de Albemarle, luego que el fin de semana se revelara que la misma agencia también es asesora comunicacional de Tianqi, la empresa china que está interesada en comprar el 32% de SQM que tiene Nutrien (ex Potash). Albemarle y Tianqi son socias en un proyecto de litio en Australia, motivo por el cual Bitran se ha opuesto tan férreamente a que la china entre a la propiedad del Salar de Atacama, por la concentración de la industria que ostentaría. Y la divulgación de la relación entre ambas a través de Azerta le daría la razón, al menos comunicacionalmente, al ex Corfo.

A Albemarle le molestó, cuentan fuentes al tanto, no saber que la misma agencia en Chile, que le ve los asuntos de lobby , maneje las comunicaciones a Tianqi y haberse enterado por la prensa.