(Diario Financiero) El vicepresidente senior de Pascua-Lama, Eduardo Flores, aseguró ayer que las conversaciones con las autoridades argentinas acerca del impacto que la paralización temporal de este proyecto tendrá en ese país aún no han terminado.

“En Argentina seguimos trabajando con las autoridades, en particular con las de la provincia de San Juan. Ese proceso aún no ha terminado y las informaciones que se han entregado al respecto son parciales”, dijo el ejecutivo tras comparecer en el Congreso ante la comisión investigadora de los efectos ambientales de esta iniciativa minera binacional.

Flores precisó así los dichos del vicegobernador de San Juan, Sergio Uñac, quien hace unos días y tras reunirse con el presidente de Barrick, John Thornton, informó que la compañía canadiense se comprometió a reducir en 1.500 trabajadores la dotación en las obras al otro lado de la cordillera y así mantener en funciones a unas 3.500 personas, todas de la provincia de San Juan, donde está emplazado el proyecto.

Eduardo Flores dijo que hasta ahora no han acordado con el gobierno trasandino un número definitivo de personas que seguirán ligadas a las obras del proyecto, que a fines de octubre fue suspendido temporalmente por Barrick, pues en la situación actual de suspensión de Pascua-Lama es difícil determinar en qué podrían emplearse 3.500 personas.

Respecto del proceso, el ejecutivo que tiene a su cargo el desarrollo del proyecto en ambos lados de la cordillera adelantó que recién hacia el primer trimestre de 2014 podría haber definiciones respecto de un eventual acuerdo en esta materia.

El ejecutivo de Barrick asistió ayer a la última sesión con invitados de la comisión investigadora. En la oportunidad, al tiempo que reconoció los incumplimientos ambientales en lo relativo a los sistemas de manejo de agua, descartó cualquier impacto por material particulado sobre los glaciares ubicados en el lado chileno del proyecto.